lunes, 12 de febrero de 2018

Ayúdate hoy (Psicografía)




Hola amigos
Hoy veremos los siguientes temas:

- Perdón
- Ayúdate hoy (Psicografía)
-¿ Por qué  olvidamos nuestras vidas pasadas? II Parte.
- Autodescubrimiento: una búsqueda interior




                                     
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                           Perdón


                               
¡Sí, debes perdonar! Perdonar y olvidar la ofensa que te sacó de sorpresa, casi desgarrando tu paz. Después de todo, tu opositor no deseó herirte realmente, y si lo hizo con esa intención, perdona aún, perdona con mayor dosis de compasión y amor. 
Él debe estar enfermo, acreedor, por tanto, de la misericordia del perdón. 
Ante tu aflicción, tal vez él sonríe. La insanidad se presenta en cara múltiple y una de ellas es la impiedad, otra el sarcasmo, pudiendo revestirse de aspectos muy diversos. 
Si él actuó, crucificado por la ira, asaltando las armas de la calumnia y de la agresión, fue víctima por una trampa infeliz de la que podrá salir desequilibrado o comprometido orgánicamente. Posiblemente, no percibirá este problema, sino más tarde. 
Cuando te ofendió deliberadamente, conduciendo tu nombre y tu carácter al descrédito, en verdad se desacreditó él mismo. 
Sigue lo que eres y no lo que él dijo sobre ti. 
Si bien justifica mantener la animosidad contra tu persona, evitando la reaproximación, alimenta miasmas que le hacen mal y se abebe de la alienación con indudable presunción. 
Perdón, por lo tanto, sea lo que sea y a quien sea. 
El perdón beneficia al que perdona, por propiciarle paz espiritual, equilibrio emocional y lucidez mental. 
Los felices son los que poseen la fortuna del perdón para distraer largamente, sin parsimonia. 
El perdonado es alguien en deuda; Lo que perdonó es espíritu en beneficio. 
Si se repite el mal eres igual al ofensor; Si perdonas, estás en mejor condición; Pero si perdonas y amas al que te maltrata, avanzas en marcha envidiable por la ruta del bien. 
Todo agresor sufre en sí mismo. Es un espíritu envenenado, esparciendo el tóxico que lo víctima. No desciendas a él sino para ayudarte. 
Hace tanto tiempo no experimentábamos aflicción o problema - gracias a la fe clara y noble que se esfuga en tu alma - que te desacostumbras a la convivencia del sufrimiento. Por eso, estás considerando en exceso el petardo con que te alcanzaron, valorando la herida que puedes de inmediato cicatrizar. 
Por lo que pasa contigo, medita y comprenderás lo que ocurre con él, tu ofensor. 
Lo que te es inusitado, en él es habitual. 
Si no te permiten la ira o la rebeldía, ¡perdonarás! 
La mano que, en afagando la tuya, clava en ella espinas y urce que carga, está herida o se lastimar simultáneamente. No le retribuyas la actitud, usando estiletes de violencia para no profundizar las laceraciones. 
El regado sencillo, que tiene el curso impedido por calhaus y los no puede alejarse, los rodea o para, para sobrepasarlos y seguir adelante. 
La naturaleza violada por la tormenta responde al ultraje reverendo todo y luego multiplicando flores y granos. 
Y el pantano infeliz, en su desolación, cuando se adorna de luar, parece recibir el perdón del paisaje y la benéfica esperanza de la oportunidad de ser drenado brevemente, transformándose en jardín. 
¿Qué es el "Consolador", que hoy nos conforta y esclarece, conduciendo una pléyade de Embajadores de los Cielos a la Tierra, en misión de misericordia y amor, sino el perdón de Dios a nuestros errores, por intercesión de Jesús? 
Perdona, sí, e intercede al Señor por el que te ofende, olvidando todo el mal que él supone haberte hecho o que supones que él te hizo, y, si lo logras, lo ama, así como lo es. 
"No os digo que perdonéis hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete veces". Mateo: 18-22.
"La misericordia es el complemento de la blandura, porque el que no sea misericordioso no podrá ser blando y pacífico, consiste en el olvido y el perdón de las ofensas". El Evangelio según El Espiritismo, Cap. X - Item 4. 

Joanna de Ángelis - Psicografía de Divaldo Franco.
 Libro: Flora Evangélica.

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                       AYÚDATE HOY 

Sí, en las leyes de la reencarnación, casi todos nosotros, los hijos de la Tierra, tenemos un pasado a rescatar, el presente a vivir y el futuro a construir. 
Recordémonos, así, de que, en las concesiones de la Providencia Divina, nuestro más precioso lugar de trabajo se llama "aquí" y nuestro mejor tiempo se llama "ahora". 
Detengámonos, por eso, en la importancia de las horas de hoy. 
Ayer, perturbación. 
Hoy, equilibrio. 
Ayer, el poder desviado. 
Hoy, la subalternidad edificante. 
Ayer, la ostentación. 
Hoy, el anonimato. 
Ayer, la incomprensión. 
Hoy, el entendimiento. 
Ayer, el desperdicio. 
Hoy, la parsimonia. 
Ayer, la ociosidad. 
Hoy, la diligencia. 
Ayer, la sombra. 
Hoy, la luz. 
Ayer, el arrepentimiento. 
Hoy, la construcción. 
Ayer, la violencia. 
Hoy, la armonía. 
Ayer, el odio. 
Hoy, el amor. 
Nos dice la sabiduría de todos los tiempos - "Ayúdate que el Cielo te ayudará" -, afirmativa sublime que nos permitimos parafrasear, acentuando:  "Ayúdate hoy, que el Cielo te ayudará siempre". 

André Luiz 
Francisco Candido Xavier. 



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       ¿ Por qué olvidamos nuestras vidas                      pasadas? ( Parte II- Final)



 Si analizamos la cuestión y somos sinceros con nosotros mismos: ¿Cuántas cosas quisiéramos todos borrar de nuestra vida actual que son otros tantos obstáculos para nuestra paz interior? Por un momento imaginemos que se multiplican todos esos tormentos. Pues eso sería el recuerdo del pasado. Demos gracias por poder empezar de cero en esta vida, de no ser así sería un suplicio para la gran mayoría de la población. Aunque esto no será eternamente así, pues a medida que el ser humano progrese moralmente, su campo psíquico se dilatará y las facultades del espíritu irán ganando terreno en la Tierra.
     Día llegará en que el recuerdo del pasado sea normal, claro que para llegar a esto tendremos que haber depurado la conciencia y no puede albergar el alma ningún resentimiento hacia ninguna persona, ya seamos agresores o víctimas.
     Realmente dicho olvido del pasado no se produce totalmente, ya que tenemos un faro que nos guía llamado intuición en el fondo de nuestra conciencia, para rescatar conocimientos profundos y llevarlos a la conciencia cerebral. Esto es lo que nos interesa recordar del pasado, las adquisiciones, logros y capacidades adquiridas, de aquí vienen nuestras habilidades, vocaciones y predisposiciones. Ahora citaremos un ejemplo: Dos personas en igualdad de inteligencia, estudian un mismo asunto, uno lo asimila muy rápido mientras que al otro le cuesta mucho trabajo comprenderlo. Esto es porque uno sólo tiene que recordarlo, entrando en acción la intuición y el otro es la primera vez que se enfrenta ante esa materia.
     Llegados a este punto analizaremos en qué circunstancias se puede dar el recuerdo de las vidas pasadas, cómo bajo una modificación de la vibración es posible llegar a esa memoria profunda.
     En primer lugar examinaremos los individuos que se acuerdan de otras vidas de una manera natural: de ciertos lugares, objetos, personas, etc. Esto se suele dar en países donde el conocimiento de la ley de la reencarnación está extendido y hay menos barreras psíquicas para que se de esta circunstancia, aunque es poco usual, ya que esto suele ocurrir si ese recuerdo es útil para su actual encarnación. En Oriente se han podido comprobar y certificar algunos casos de este tipo.
     Continuamos estudiando algunos sueños de vidas pasadas. Al dormir tenemos un desprendimiento del alma, esta más libre, puede acceder al archivo del pasado aunque se encuentra con el bloqueo vibratorio de hacer llegar esa visión del alma al cerebro del cuerpo físico (para más información del sueño ver el artículo publicado en El Ángel del Bien nº 2 del mes Octubre 2007 “El Maravilloso Mundo de los Sueños).
     A continuación citaremos algunos casos de niños pequeños que dicen acordarse de cosas ya vividas. Esto tiene una explicación y es porque hasta los siete años aproximadamente el alma no se encuentra totalmente imbuida por la materia y ese pequeño desprendimiento los hace más partícipes del plano espiritual, más perceptibles y más accesibles a recuerdos de otras vidas. Los hay que narran con exactitud vidas anteriores, siendo comprobadas algunas (existen varios ejemplos en el libro El problema del Ser y del Destino de León Denis pág. 212 a 214 de ed. Kier). Según va creciendo el niño el engranaje espiritual se completa con el cuerpo, quedando el espíritu totalmente absorbido por la materia, siendo ya el recuerdo de las vidas anteriores imposible.
      A los niños no se les debe forzar la percepción espiritual, si la tuvieran hay que tratarlo como algo natural, sin darle importancia, lo habitual es que esto cese con la edad.
     Seguidamente nos centraremos en la sugestión. Con esta puede llegar a producirse un desprendimiento parcial del alma con la consiguiente modificación vibratoria que restablece la relación cerebral y la conciencia profunda; hay distintas fases, a más amplio desprendimiento, más profundo y amplio es el recuerdo. Con el regreso a la carne quedan eclipsados los recuerdos, esto es lo que comúnmente conocemos como “Regresiones”. Desde mi punto de vista sólo lo recomendaría para poder acceder al foco de alguna patología, nunca como medio de curiosidad, ya que tiene sus riesgos. Si analizamos y pasamos por el filtro de la razón, la gran mayoría de regresiones que realizan los profesionales y estudiosos del mundo psíquico, suelen tener por resultado el recuerdo de vidas en las que la inmensa mayoría han sido Reyes y personalidades muy conocidas, en la actualidad conozco cinco personas que dicen haber sido Cleopatra, cuando la lógica nos dice que eso es imposible. La ciencia psíquica no es como las matemáticas donde dos más dos son cuatro, cada persona es diferente y si por ley natural no se produce este recuerdo, forzándolo sólo obtendremos resultados positivos si buscamos algún fin noble.
Finalmente llegamos al desprendimiento total con la muerte del cuerpo físico, esto es la libertad para el espíritu. Aquí se producirá el recuerdo completo de todas las vidas, pero recuerde, querido lector, que la primera condición para recordar es querer recordar. Por eso nos encontramos con comunicaciones de espíritus que continúan, como en la Tierra, sin el recuerdo del pasado; ciertos dogmas religiosos son un gran impedimento a la hora de producirse este recuerdo gradual del pásado. Al comprimir nuestra mente bajo ciertas teorías que resultan ser una venda oscura para nuestras percepciones espirituales, una vez que pasamos el sepulcro. Para las personas que creen en la reencarnación y los que han alimentado el espíritu con conocimientos del más allá, les cuesta menos trabajo adaptarse y despertar las facultades espirituales después de la muerte. Vista, oído, tacto, etc., se unen y se multiplican, lo bello es mil veces más bello y lo penoso es mil veces más penoso.
     Aquí llegamos a un punto culminante del ser, ya que con la memoria acariciando las existencias anteriores encuentra el sentido de esta última encarnación que acaba de completar al encontrar en los crímenes y dolores del pasado la causa de los logros y expiaciones sufridas junto con la razón de su situación actual. Ve la correlación de sus vidas pasar, el pasado explica lo presente y deja prever el porvenir, por desgarrador que sea este examen es justo y necesario, pues puede ser el punto de partida de las resoluciones saludables y de la redención. Acaba de conocer sus aciertos y sus errores y se convierte en su propio juez. Has leído bien, no hay ningún verdugo de la inquisición, sino que para el espíritu que ya se le ha despertado su conciencia será el mismo el que tenga que enfrentar su balance. Comienza un periodo de examen y recogimiento, será dichoso por los logros obtenidos y sufrirá por los errores y las oportunidades perdidas. La conciencia del hombre recto y honesto goza de un equilibrio y una unión con las leyes de Dios, la del criminal no deja minuto de reposo. Constantemente reproduce los males causados creando una situación continua de amargura, dolor y vergüenza, siendo dominado y absorbido por esa vibración, por ese sentimiento que es peor que cualquier mal físico al no encontrarle fin.
Tras esto llegará una nueva encarnación y así hasta que nos hayamos depurado bastante para ascender a planos mejores. El principio de afinidad lo rige todo en el plano espiritual y asigna a cada uno su lugar.
     Cuando nos centramos en una sola existencia, marcando un principio y un final, todo carece de sentido, caminamos en un laberinto con los ojos cubiertos dejándonos llevar por la fuerza de las pasiones, perdiendo oportunidades maravillosas de crecimiento espiritual. Así tan sólo tenemos una visión parcial de nuestra existencia, pero cuando subimos la montaña de la conciencia y observamos desde la cumbre la inmensidad de las existencias, la justicia divina resplandece; vemos lo que fuimos e imaginamos lo que seremos y desde esta perspectiva es desde donde tenemos que enfrentar con fuerza y valor las pruebas de esta encarnación que nos ayudarán a conocernos y a dominar nuestras pasiones.


¿Quién puede saber más de la muerte, sino los propios muertos? Pues bien, la voz de ellos es la que nos desvela todos estos misterios de la vida diciéndonos que no tengamos miedo a la muerte, ella nos reunirá a todos un día: “Aprovechad vuestra encarnación, trabajar y amaos, dedicad cada minuto en el bien, en sed mejores cada día ya que nada se pierde. Cada nuevo amigo sincero, cada lazo de amistad que afianzáis en la Tierra perdura en la eternidad e incrementa vuestra familia espiritual. Abrid el corazón a todos vuestros hermanos”.
M. Saavedra




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             AUTODESCUBRIMIENTO : UNA 
                    BÚSQUEDA  INTERIOR

     Sócrates nació en el año 470 y desencarnó en el 399 a.C. Fue considerado el padre de la filosofía. Estudió filosofía con Anaxágoras, uno de los más notables pensadores de Atenas y posteriormente estudió medicina con Arkelao. Un día su madre lo llevo consigo para que observara un parto y así nació ese interés extraordinario de Sócrates por la filosofía, creando una doctrina muy especial, que en griego se llama mayéutica, es decir, el parto del alma.

   Sabía Sócrates que nosotros venimos del mundo de las ideas, el mundo causal, que tenemos el conocimiento dentro y que el verdadero estudio de la vida era hacer brotar del mundo interior ese conocimiento. Y por ello es el primer pensador en proponer el autodescubrimiento, un viaje interior. Porque dentro nuestro está la verdad y por eso cuando se dedicó a la educación, su pensamiento filosófico tenía como fundamento esencial el bien, la verdad y la transformación moral del ser humano. Y explica que una vida que no tiene reflexión no merece la pena ser vivida. Es necesario, por lo tanto, que el ser humano realice un viaje tanto hacia fuera, como hacia dentro, hacia el autoencuentro.

 En la entrada del santuario de Delfos había un pórtico muy antiguo y allí estaba escrito un pensamiento de la Magna Grecia. Estaba allí inscrito que era necesario al individuo volverse hacia dentro «gnóthi seautón» «Conócete a ti mismo» y este pensamiento que era atribuido a Sócrates, ya era conocido por los antiguos griegos que mantenían contacto con el mundo transpersonal. Sócrates, dominado por una emoción extraña porque eso confirmaba lo que ya sabía, cuando volvió a Atenas se propuso invitar a todos a que hicieran este viaje:   ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Cuál es mi misión en la Tierra? Y de esta forma comenzó a divulgar esa necesidad imperiosa del ser transformándose cada día para mejor.

    Era inevitable que los enemigos tramaran algo en contra suyo. Como él hablaba de la reencarnación, de las vidas sucesivas, los enemigos tramaron y lo presentaron a los jueces. Sin embargo, durante este juicio arbitrario que recuerda al de Jesucristo, Sócrates se mantuvo callado hasta el momento en que el juez le dijo que lo condenaba a muerte. Entonces Sócrates comenzó a reírse y dijo «Magistrado, todos nosotros cuando nacemos ya nacemos condenados a la muerte. No es para mí sorpresa ninguna que usted ponga una fecha para que eso se cumpla» Y así fue a la cárcel. Allí mantenía la tranquilidad de una conciencia recta, de una conducta correcta, de pensamientos nobles y tuvo que quedarse allí durante casi un mes, con el permiso para seguir hablando a sus discípulos. Y los reunía para hablarles de la vida, de la muerte, diciendo que el sentido de la vida es entender la del espíritu. 

     La vida física es tan corta, tan insignificante ante la realidad inmortal, que el ser no debe preocuparse mucho en acumular, en tener, en disfrutar. Tiene que tener la conciencia tranquila que le propicie la verdadera armonía. Cuando estaba cerca el día de su muerte, Critón, uno de sus discípulos más queridos, le propuso liberarlo sobornando a sus guardianes. Sócrates no aceptó de ningún modo, diciéndole: «No, Critón. Encarcelada está la materia, yo soy libre, porque sé pensar. Donde vaya mi pensamiento, allí voy yo. No hay prisión para un hombre que es libre interiormente. Y dile a mis discípulos que no huiré, aquí permaneceré, porque después de concordar con un crimen ¿con qué coraje iría a hablar del valor moral, de la verdad, de la divinidad?... Yo soy inmortal.» Y en este momento final, Sócrates sale de la Tierra sin tener ninguna deuda, perfectamente tranquilo, enseñando que el ser humano es su alma.

     Es esta realidad transpersonal y su doctrina posteriormente divulgada por Platón y por otros pensadores discípulos suyos, porque él nada escribió a semejanza de Jesús, la base de la doctrina ética espiritualista, la doctrina cristiana que Jesucristo tendrá la oportunidad de presentar a la humanidad casi 400 años después.

    La doctrina, por tanto, de Sócrates no es solamente filosófica, porque aproximadamente 22 siglos posteriormente Carl Gustav Jung, ese notable padre de la psicología analítica, viene a proponer que la vida tiene un sentido y que es necesario que ese sentido sea encontrado. Jung, cuando se distancia de Freud, comienza a pensar y experimenta un profundo trance, una depresión profunda. En la búsqueda dirá: Tenía que bajar al fondo del pozo, este pantano, como lo llama el psicólogo norteamericano James Hollis. Tenemos que bajar hasta el fondo nuestro, hasta el pantano del alma donde están archivadas nuestras herencias antropológicas, nuestros conflictos de personalidad. Y Jung tuvo una depresión profunda, después de la cual, después de estar en el pantano, se descubrió a sí mismo, que la vida no es del azar, no es casual, es causal y adoptó un concepto diferenciado de Freud. Este concepto junguiano tiene una característica muy bella porque él necesitaba una palabra para explicar la realidad del ser, del psiquismo, de la emoción, era el “arquetipo”, que significa marcas, señales antiguas. Jung estableció que todos nosotros somos herederos de nuestras señales antiguas de la evolución. Estas marcas están representadas en arquetipos, que son: el ego (aquello que aparentamos), la personalidad y el self.

    El arquetipo central, el viejo, que nosotros espiritistas consideramos que es Dios, la causa primera, la inteligencia suprema del universo, y de este arquetipo básico derivan los arquetipos que constituyen los sueños. Decía que todos ignoramos mucho y esto es una sombra en nuestra conciencia, porque somos esencialmente seres inconscientes. Para Jung, el inconsciente humano era tan grande como un iceberg, el 95% de nuestra realidad.

    Nosotros actuamos automáticamente. Vivimos en nuestro inconsciente profundo y estableció que poseemos dos inconscientes: el individual, que es el inconsciente mío desde la cuna hasta la muerte, y el inconsciente colectivo, que es una herencia de todo lo que ha pasado en la Tierra. Y porque el propio Jung no sabe explicarlo, el espiritismo viene a decir que tenemos estos archivos del inconsciente colectivo porque vivimos en los diferentes periodos, estuvimos reencarnados en las eras pasadas y tenemos este archivo que se encuentra en el periespíritu, en el cuerpo astral, en el órgano modelador de la forma como dice la parapsicología. Es que nuestro inconsciente tiene los archivos de las cuestiones positivas y de las cuestiones negativas.

    Tenemos una sombra que es la característica de nuestra evolución. Todo aquello que ignoramos es una sombra. El self es la labor de nuestro autoconocimiento, tiene que trabajar para identificar la sombra, el conflicto. La finalidad de la Tierra es hacer la fusión en una realidad profunda y al mismo tiempo consoladora. Dice también Jung que a medida que vamos descubriendo la realidad, la sombra se hace claridad. Y que la fatalidad de la vida es llegar al estado luminoso. Jesús dijo que el Reino de los Cielos está dentro de nosotros. Es necesario conquistarlo por asalto. Si el reino del cielo está dentro de mí, yo tengo que hacer un viaje interior para descubrirlo.

     Jung nos invita a la meditación, a la búsqueda de la realidad, a momentos de silencio interior. Es necesario calmar el ego para que el ser que somos pueda  iluminarse por intermedio de eso que Jung llamaría la individuación, un estado de individualidad, porque nosotros estamos constituidos de cinco elementos: la personalidad, el conocimiento, la identificación, la conciencia y la individualidad.

    Vamos a intentar hablar de esto de una forma sencilla: Un hombre vivía cerca de un bosque, era leñador, era un hombre pobre. Y un día se acercó a su casa un hombre santo y lo recibió con bondad, con ternura, y al salir el hombre santo le dijo: «Hombre, entra en el bosque» y se marchó. El leñador se dio cuenta que vivía en el borde del bosque, pero nunca había entrado en él y gracias a esta indicación entró y quedó sorprendido, porque el bosque tenía caobas, jacarandas, cedros, maderas fantásticas de mucho valor. Se quedó muy emocionado y llegando a la ciudad constató que aquellas eran tierras desocupadas, que no tenían dueño. Contrató a un abogado y las registró a su nombre, se hizo maderero y se hizo rico, cambió de casa, de residencia, puso a sus hijos a estudiar. Adquirió vehículos para transportarse de un lado a otro…

    Y 10 años después, más o menos a los 40 años, estaba meditando y recordó el pensamiento de la propuesta del hombre santo «Hombre, entra en el bosque». Tuvo la idea de adentrarse todavía más en el bosque. Contrató amigos geólogos y al fondo descubrió una montaña especial. Los geólogos mirando a la tierra: «Señor es una mina de cobre» y entonces él que era maderero, se transformó en minero, y su fortuna se hizo más amplia, consiguió construir un verdadero palacio, vivir regaladamente. Sus hijos fueron a estudiar a otro país…

    Cuando tenía 50 años, prácticamente feliz, le volvió a la mente la propuesta del hombre santo «Hombre, entra en el bosque» Ahora, que era muy listo, solicitó un helicóptero. Con especialistas sobrevoló el bosque hasta que vio un río que salía de una cueva, descendió y con aquellos que le acompañaban se dio cuenta que había piedras muy especiales en el lecho del río, diamantes. Y a partir de este momento se dedicó al comercio de diamantes.

    Ahora era un hombre de 60 años. La fortuna era fantástica, porque era maderero, minero y ahora exportador de piedras preciosas, pero tenía muchos problemas. Tenía a los hijos que querían parte de la fortuna. La mujer siempre protestando y todo aquello que poseía prácticamente no le valía nada.

    Entonces un día, mirando a la luna, y ahora ya mayor recordó la enseñanza de aquel hombre santo «Hombre, entra en el bosque». Se dio cuenta que era necesario entrar en el bosque de su propio yo. Hizo el viaje hacia dentro y adentrándose descubrió el tesoro más extraordinario: La paz, la paz que no tiene apariencia, la paz que no pesa, la paz que solamente irradia tranquilidad, dulzura, y en ese momento en que adquirió la paz se transformó tan completamente, que las cosas que tenía no le valían de nada.

    Cierta vez, estaba un día meditando sobre las cosas de la Tierra, cuando el espíritu Juana de Angelis me dijo: «Hay una historia extraordinaria del despojamiento de la búsqueda del ser interior, este viaje que todos tenemos que hacer hoy o posteriormente para encontrar la esencia que somos y no la apariencia que demostramos». Y narró que un muchacho norteamericano, acostumbrado a mucha tecnología, era discípulo de un sabio egipcio. Hizo un viaje hasta El Cairo y fue a la casa de su maestro, de su gurú. Y cuando llegó la sala estaba vacía, encontrando al gurú en postura de loto, estaba en el centro de la sala en meditación. El muchacho lo saludó «Salam Aleikum» (La paz de Alá esté con usted) y entonces el sabio le contestó.

    Él mirando la sala vacía le preguntó –¿Dónde me sentaré? ¿Dónde están los muebles?

Y el maestro dijo: – ¿Dónde están los muebles suyos?

 – No, no los tengo, estoy de paso.
– También yo estoy de paso.
    Porque todos nosotros estamos viajando, nos apegamos a esto o a aquello y nos desapegamos de nosotros mismos. Somos esclavos de cosas. Luchamos, el egoísmo, la avaricia, nos conducen a esta amargura, a esta inquietud, porque nos olvidamos de ser lo que deberemos para ser la apariencia.

    Tenemos tanta preocupación con el juzgamiento. Esto es el ego. Al ego le gusta el aplauso, la apariencia, porque el ego es un conflicto. Cuando tenemos seguridad de nuestros actos, no es importante que nos comprendan o que no nos comprendan. Tenemos el aplauso de la conciencia ¿no es esto lo que nos ha enseñado Jesucristo? Cuando llegó a Jerusalén, en la entrada triunfal, la gente se engalanó, puso tapices, puso velos, para que él los pisara. Curiosamente él estaba montado en un burrito y ese burrito era quien pisaba estas donaciones, porque él estaba entre la Tierra y el Cielo. Jesús es incomparable porque no está en la Tierra, no está en el Cielo, está como un puente que liga dos abismos, el ego y el self de la criatura humana. Porque menos de una semana después estaba siendo juzgado y una obsesión colectiva de los espíritus de las tinieblas y de la alucinación del pueblo pedía para que fuera crucificado. Y él estaba absolutamente tranquilo. Estaba a solas con la conciencia. Mejor estar a solas con la conciencia que con toda la gente y con un conflicto íntimo.

    ¿Cuál es el punto evento de vida? Es la soledad. Somos una sociedad con 7200 millones de personas. Y cada uno está solo dentro de sí mismo. ¿Por qué somos solitarios? porque no somos solidarios. Cuando somos solidarios, cuando salimos de nuestro ego para el self, salimos de nuestra apariencia para el espíritu que somos y ya no estamos a solas, estamos acompañados por aquel a quien hacemos el bien.

    El notable Dr. Siegel afirma que aquellos que tienen autoconocimiento pueden controlar el mundo, porque controlan sus pensamientos. La ciencia espírita es la ciencia del autoconocimiento. Dice Campetti que mucha gente cuando se hace espiritista tiene la preocupación de hacer a otro espiritista, sin la preocupación de autoiluminarse.

   Un día me dijo Joanna de Angelis: «Haz de tu vida una vía donde tus acciones sean huellas luminosas, para todos los que venga después de ti »

    Estamos clausurando el XX Congreso Espírita Nacional. Este congreso nos ha proporcionado reflexiones. No nos olvidemos de la responsabilidad nuestra como espiritistas. Allan Kardec dice en la presentación de El Evangelio según el Espiritismo «Los espíritus que son las voces el cielo descienden para proclamar la era nueva, son estrellas que caen para iluminar la Tierra». En la cuestión 919 de El Libro de los Espíritus, Allan Kardec pregunta: «¿Cuál es el método más eficaz para ser feliz en este mundo y liberarse de las malas inclinaciones?» –Un sabio de la Antigüedad ya os dijo «Conócete a ti mismo» y San Agustín comentando decía «haced como yo cuando estaba en la Tierra, diariamente al acostarme hacía una reflexión, cuando descubría que me había equivocado me rehabilitaba al día siguiente. Y cuando constataba que había actuado con rectitud, entonces proseguía». Es el autodescubrimiento que nos da la conciencia. Si nosotros defraudamos a la confianza de nuestros guías, nosotros nos alejamos de ellos.

    Es necesario por lo tanto que, después de este congreso, asumamos el compromiso de ser Cartas vivas del Evangelio. Menos palabras, más demostraciones, más perdón, más fraternidad, más sentimiento de ternura. El mundo llora, el mundo sufre. Buenos oradores, la humanidad siempre los ha tenido desde Pericles en el siglo V hasta los oradores clásicos. Lo que necesitamos es amor, porque solamente por el amor el mundo será salvado. Y un día que no está muy lejano, ni muy cerca, un ángel silencioso lo llamará al ángel de la conciencia. Entonces, en este periodo que todos nosotros tengamos el valor de rendir gracias a Dios.

(Resumen de la conferencia proferida por Divaldo Franco, cuyo texto completo se encuentra disponible en la web de la fee)

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jueves, 8 de febrero de 2018

Almas gemelas




Hola amigos:
Hoy os presento los siguientes temas:

- El peligro del Ego disfrazado
- ¿ Quien es Dios ?
 Los frutos de su oración
- Voto espírita
                                       -  Almas gemelas






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  EL PELIGRO DEL EGO DISFRAZADO

              El peligro del ego escondido o disfrazado. Abundan en todo lugar

El ego tiene un impulso velado que le mueve a demostrarse a si mismo ser mejor que los demás, de muchas formas distintas. A veces, el impulso es tan velado e inconsciente, que el ego cree que está sirviendo a los demás, que está realizando un trabajo altruista, que se regala, que no pide nada para sí mismo, y eso le hace sentir una personal amorosa y entregada, digno ejemplo a seguir. Pues bien, ese actuar es solamente otra forma de competir, otra forma de explorar y experimentar la vida. Cuando el ego es servicial lo que busca es reconocimiento, está reclamando ser el mejor, y sentirse grande a través de una especie de autoengaño, creerse que no necesita nada, de modo que no reclama nada pero lo espera todo, su expectativa a ser reconocido y su ansia es muchísimo mayor a la persona cuyo ego alza la voz y dice abiertamente “aquí estoy yo y darme lo que me merezco”. 

El ego falsamente altruista, es un ego más madurado que el ego que abiertamente reclama atenciones. El ego falsamente altruista no reclama directamente ni reclama tanto. Su necesidad de demostrarse ser el mejor y un ejemplo a seguir es muy inconsciente, incluso parece no existir ya esa necesidad, sin embargo está. Su reclamo, su necesidad de reconocimiento se solicita indirectamente, su actitud es entregarse al otro y esperar el agradecimiento. Un agradecimiento que nunca llega cuando lo que nos mueve a ayudar a la otra persona es nuestra propia necesidad de sentirnos útiles y reconocidos. El agradecimiento viene cuando la otra persona pide ayuda, prestarse solo porque sabemos que somos muy útiles, es puro ego, pura necesidad egoísta, aunque muy velada. Se descubre a un ego escondido porque se cree que su conducta es la única correcta, y que sólo él tiene la razón. 
REYNALDO FORMOSO

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                                             ¿¿ QUIEN ES DIOS??

-Sabino Rodrigues-

 Pregunta interesante esta, ¿ no?. 

    Si partimos del principio de creer solamente las cosas que vemos, sería difícil creer en la existencia de Dios,pues no podemos verlo. Pero si partimos del principio de que no hay efecto sin causa, ya es más fácil. Si no podemos ver a Dios, podemos ver su obra; y si de nada, nada sale, toda obra obra tiene que tener un autor. De ahí concluimos que Dios es la ingeligencia suprema, causa primera de todas las cosas.
Para creer en Dios basta que pongamos nuestra mirada sobre su creación. El universo existe, por tanto tiene una causa. Dudar de la existencia de Dios sería negar que todo efecto tiene una causa y admitir que de la nada puede salir alguna cosa.
La Bíblia dice que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Se deduce entonces que Dios tiene forma humana. Luego le dieron forma: Un señor barbudo, sentado en un trono, dando órdenes s sus  súbditos.  ¡ Ridiculo ¿no? !. Como si fuese posible dar forma a algo que no podemos ver.
En la Bíblia está escrito: " No harás para ti escultura, ni imagen alguna de aquello que existe en lo alto, en el Cielo, o aquí abajo, en la Tierra, o de aquello que existe debajo de la Tierra, en las aguas. No te postrarás delante de ellas ni las servirás"- Exo. 20:4-6
Dar forma a Dios sería como dar forma al viento que sopla sobre nuestro rostro, o al aire que respiramos. ¡¡ Imposible !!.
Podemos comparar a Dios como un fluido universal, invisible a nuestros ojos, pero que está en todos los lugares al mismo tiempo. 
En cada átomo existente en el universo, por pequeño que sea, Dios está presente.
Dios es eterno- Si hubiese tenido un comienzo habría salido de la nada o habría sido creado por un ser anterior. Es inmutable, pues si estuviese sujeto a cambios, las leyes que rigen el universo no tendrían ninguna estabilidad.
Es inmaterial, o sea, que Su naturaleza difiere de todo lo que llamamos materia. De otro modo no sería inmutable porque estaría sujeto a las transformaciones de la materia.
Es único, pues si hubiese varios Dioses, no habría unidad de designios ni unidad de poder en el ordenamiento del universo.
Es todo poderoso porque es único. Si no tuviese el soberano poder habría alguna cosa tanto o más poderosa que Él; no habría hecho todas las cosas y las que no hubiese hecho serían obra de otro Dios.
Es soberanamente justo y bueno. La sabiduría providencial de las Leyes Divinas se revela en las menores como en las mayores cosas, y esa sabiduría no permite dudar de su justicia y de su bondad. La imagen de un dios vengativo y cruel que manda al infierno a todos aquellos que no,  concuerdan con él, fue  creada por Moisés, que tenía sus razones. Moisés era líder de un pueblo naturalmente turbulento e indisciplinado en el que tenía que combatir los abusos y los preconceptos enraizados, adquiridos durante el periodo de la esclavitud en Egipto. Para dar autoridad a sus leyes, les atribuyó un origen divino, tal como hicieron todos los legisladores de los pueblos primitivos. La autoridad del hombre precisaba apoyarse sobre la autoridad de Dios. Pero solo la idea de un Dios terrible podría impresionar a los hombres ignorantes en los que el sentido moral  y el sentimiento de una delicada justicia, aun estaban poco desarrollados.
 La Ley de Moisés está compuesta por dos partes distintas: La Ley de Dios recibida en el Monte Sinaí, que fué el primer libro psicografiado en la historia de la humanidad, y la Ley civil o disciplinaria, establecida por el propio Moisés. La Ley de Dios es inalterable; la Ley de Moisés era apropiada a las costumbres y al carácter de cada pueblo. Puede ser modificada con el tiempo.

Jesús no vino a destruir la Ley de >Moisés, pero la modificó profundamente. Tanto en el contenido como en la forma. Combatió constantemente los abusos de las prácticas exteriores y las falsas interpretaciones, y no les podía haber dado una reforma más radical, reduciéndolas a estas palabras: "Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo". Y añadió: Esta es toda la Ley y los profetas.

Dios no es un juez, sino un legislador. El juez condena, el legislador hace las leyes. Cuando alguien comete un atentado contra la vida humana es llevado ante un jurado popular. Quien lo juzga es el consejo de sentencia. Quien lo condena es el Juez. ¿ Pero condena, basada en qué?. Basada en un código de leyes hechas por un legislador. Así es Dios. Sus leyes son inmutables por toda la eternidad y quien infringe una coma de estas leyes sufrirá las consecuencias por esta desobediencia.
    Jesús dice: " No harás a los demás lo que no quieres a a tí te hagan. Pues toda acción provoca una reacción. Imposible plantar maíz y recoger trigo.... odiar a alguien y ser amados... dar un puño en una pared sin herir nuestra mano. La pared hasta se puede caer, pero nuestra mano quedará herida. 
    Por tanto, Dios no tiene culpa de nuestros sufrimientos. Sufrimientos a los que a veces no encontramos explicación en esta existencia. Tal vez la explicación esté en vidas pasadas. Por tanto os hace libres. Nos dio el libre albedrío. Podemos seguir el camino que queramos. Pero a veces tomamos el camino equivocado y cuando lo percibimos ya es tarde; solo nos queda pagar el precio de nuestra ignorancia, de nuestra  testarudez.
Pero Dios, que no es vengativo, que no condena a nadie, está siempre esperándonos de brazos abiertos. Sabe que nos creó, no para que seamos eternamente malos, sino para que seamos santos. Podrá pasar mucho tiempo. Centenas de años tal vez. Nos puede costar muchas encarnaciones... muchos sufrimientos; pero un día comprenderemos lo que Dios quiere de nosotros; comprenderemos el significado de su creación. En este día, como el hijo pródigo, arrepentido, volveremos a la casa del Padre, que estará con las puertas abiertas esperándonos, y con certeza que hará una gran fiesta para recibirnos.

Fuente:  " EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS y EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO"
ALLAN KARDEC

( Artículo obtenido del Blog "Vinha de Luz")



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                           LOS FRUTOS DE SU ORACIÓN

" Usted no puede interferir en el proceso de transformación de otro, pero puede orar por él. El poder de la oración ya fue científicamente comprobado. Cuando usted mueve su energía en la dirección de otro, orando verdaderamente  para que este sea feliz, usted se transforma en un canal de amor y, de alguna manera, él recibe los frutos de su oración."

-Sri Prem Babá -

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                                              VOTO ESPIRITA 

El espirita es alguien que asegura a sí mismo ser efectivamente: 

tan confiado en las Leyes Divinas que jamás se confía a la desesperación, por más agudo que le sea el sufrimiento; 

tan optimista que nunca pierde el coraje, en las dificultades por las que se ve enfrentado, aguardando lo mejor y haciendo lo mejor que puede en las actividades de cada día; 

tan diligente que jamás abandona el trabajo, aun cuando ganancias o pérdidas 
lo induzcan a eso; 

tan comprensivo que fácilmente descubre los medios de justificar las faltas 
del prójimo; 

tan firme en los ideales edificantes que, en ninguna circunstancia, 
sorprende motivos para caer en desánimo; 

tan sereno que no se aparta de la paciencia, sean cuales fueren los sucesos   desagradables; 

tan conocedor de sus propias flaquezas que no encuentra oportunidad o 
inclinación para registrar las flaquezas de los demás; 

tan estudioso que no pierde la mínima ocasión para la adquisición de nuevos conocimientos; 

tan realista que no alimenta ninguna ilusión a su propio respeto, aceptándose hoy imperfecto o desajustado, como tal vez sea, pero siempre haciendo el esfuerzo máximo para ser mañana como debe ser; 

tan entusiasmado ante la Creación y la Vida Eterna que jamás permite que vengan dificultades o pruebas a solaparle la alegría de vivir u oscurecerle el don de servir. 

El espirita, en fin es alguien consciente de que Dios está al lado de todos, pero procura afirmarse, sentir, pensar y actuar incesantemente, al lado de Dios.. 

Albino Teixeira  ( Espíritu )
Francisco Candido Xavier. 

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ALMAS GEMELAS


“[…] La Tierra es nuestra gran escuela y la principal lección es el amor en todas sus manifestaciones  […]”
La expresión "almas gemelas" aparece en el libro "Connsolador" dictado por Emmanuel a Chico Xavier. El autor presenta su texto como una tesis. La expresión, en realidad, sirve para designar la ligación por el amor, significando la unión de dos seres, por la simpatía y por la afinidad. No es la misma idea de "mitades eternas", pues cuando hablamos de almas gemelas, pensamos en dos seres, no como dos mitades que precisan unirse para formar una unidad, sino como individualidades completas que se asemejan y, por eso, se identifican y se sienten atraidas la una hacia la otra. Los Espíritus revelaron que hay afectos particulares entre los Espíritus, tal como está explicado en la cuestión 291 de El Libro de los Espíritus. El afecto mencionado en la tesis de las almas gemelas es un sentimiento de ese tipo. También en el texto de la respuesta a la cuestión 301, esa idea esta confirmada así: "La simpatía que atrae a un Espíritu hacia otro, resulta de la perfecta concordancia de sus pensamientos e instintos". 
Se debe entender la propuesta de las almas gemelas como un proceso didáctico para enseñarnos a amar, que rige por un tiempo en el camino evolutivo, con el objeto de llevarnos a amar igualmente a todas las criaturas. En cuanto estamos dentro de un límite evolutivo de sumisión a ese proceso didáctico, esa identificación se dará con otra identidad en particular. A medida que por las sucesivas reencarnaciones vamos conquistando mayores niveles evolutivos, ampliamos nuestra capacidad de amar y pasamos a identificarnos con muchos otros seres, pero entonces, ya no cabe la designación de almas gemelas. Aprendamos con Emmanuel: "(...) alcanzada la culminación evolutiva, todas las expresiones afectivas se hermanan en la conquista del amor divino. El amor de las almas gemelas, en suma, es aquel que el Espíritu, un dçia, sentirá por la Humanidad entera." 
La gran curiosidad que las personas manifiestan es de si habría la posibilidad de identificar a la propia alma gemela en los escenarios del mundo. Consideremos pues, que esa posibilidad estará condicionada a nuestra capacidad de interiorización, del análisis de nuestros propios impulsos y sentimientos. Mucha gente dice que está buscando su alma gemela, pero mantienen el foco en el exterior. Si la identificación es de alma a alma, necesitamos abstraernos de los aspectos exteriores y eso es muy dificil para nosotros, una vez que la cultura occidental es muy pragmática,vuelta al inmediatismo de la vida material.
El hecho de aceptar que esa identificación de alma para alma existe, no significa decir que tengamos que encontrar el alma gemela para ser felices. 
Si alguien tuviese la suerte de ese encuentro, este va a ser significativo y marcante, aunque haya sido solo un pasaje de la vida. En el nivel de evolución en que estamos, ya construimos vehículos afectivos con muchas almas. No debemos preocuparnos por hallar aquella que nos despertó los primeros impulsos para el amor, pues el objetivo de cada existencia es el de desarrollar en nosotros la capacidad de amar a aquellos que están presentes en nuestro cotidiano. Todos somos libres de elegir nuestros caminos. Los desencuentros afectivos son frecuentes, debido a nuestro condicionamiento cultural, pero es parte del aprendizaje que la vida terrena ofrece. La Tierra es nuestra gran escuela y la principal lección es la del amor en todas sus manifestaciones: paterno, materno, fraterno, conyugal, etc.
El encuentro con el alma gemela va a depender de la programación traída a la experiencia actual. Según las enseñanzas espíritas, antes de reencarnar hacemos un plan en el que definimos las posibilidades oo no de ese encuentro. En caso de que esté en la programación, podrá ocurrir desde temprano. Eso, con todo, no significa decir que esas personas van a vivir juntas, casarse y ser felices para siempre, como en los cuentos de hadas. El ejercicio amoroso aún es un gran desafío en nuestro mundo y nadie está libre de vivir los sufrimientos inherentes a este aprendizaje.

(*Dalva Silva Souza es escritora y vice-presidenta de Educación de la
FEEES – ( Federación Espírita del Estado de Espíritu Santo.)



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