martes, 1 de octubre de 2013

Espíritu e Inteligencia




 24. Espíritu ¿es sinónimo de inteligencia? 
- La inteligencia es un atributo esencial del espíritu. Pero una y otra se confunden en un principio común, de suerte que para vosotros constituyen una misma cosa. 

25.El espíritu ¿es independiente de la materia, o sólo constituye una propiedad de ella, así como los colores son propiedades de la luz y el sonido una propiedad del aire? 
- Uno y otra son distintos. Pero se precisa la unión del espíritu con la materia para comunicar inteligencia a esta última. 

25 a. Esa unión ¿es asimismo necesaria para la manifestación del espíritu? (Entendemos aquí por “espíritu” el principio de la inteligencia, prescindiendo de las individualidades designadas con este mismo nombre). 
- Es necesaria para vosotros, debido a que no estáis constituidos para percibir al espíritu sin la materia. Vuestros sentidos no han sido hechos para ello. 

26.¿Puede concebirse al espíritu sin la materia, y ésta sin aquél? 
- Se puede, a no dudarlo, mediante el pensamiento. 

27.De esta manera, ¿habría, pues, dos elementos generales del Universo: materia y espíritu? 
- Sí, y por encima de todo ello está Dios, el Creador y Padre de todo. Esas tres cosas constituyen el principio de cuanto existe, la trinidad universal. Pero al elemento material hay que añadir el fluido universal, que desempeña un rol de intermediario entre el espíritu y la materia propiamente dicha, demasiado grosera para que pueda el espíritu ejercer una acción sobre ella. Aun cuando, desde cierto punto de vista, se puede clasificarlo como elemento material, el fluido universal se distingue por poseer propiedades especiales. Si fuera positivamente materia, no existiría razón para que el espíritu no lo fuese también. El fluido universal está colocado entre el espíritu y la materia. Es fluido, así como la materia es materia, y susceptible, mediante sus innumerables combinaciones con esta última y bajo la acción del espíritu, de producir la infinita variedad de las cosas, de las cuales sólo conocéis una ínfima parte. Puesto que dicho fluido universal, o primitivo o elemental, es el agente que el espíritu utiliza, constituye el principio sin el cual la materia se hallaría en perpetuo estado de dispersión y no adquiriría jamás las propiedades que la fuerza de gravedad otorga. 

27 a. Este fluido ¿será el que distinguimos con el nombre de electricidad? 
- Ya hemos dicho que es susceptible de un sinnúmero de combinaciones. Lo que llamáis fluido eléctrico y fluido magnético son modificaciones del fluido universal, el cual sólo es, para hablar con propiedad, una materia más perfecta y sutil, que se puede considerar independiente. 

28.Puesto que el espíritu es, de por sí, algo, ¿no sería más exacto y no estaría menos sujeto a confusión si se designara a esos dos elementos generales con las palabras materia inerte y materia inteligente? 
- Las palabras nos importan poco. Cabe a vosotros organizar vuestro idioma de modo que os entendáis. Vuestras discusiones provienen casi siempre de que no os entendéis acerca de los vocablos, debido a que vuestra lengua es incompleta en lo tocante a las cosas que no impresionan vuestros sentidos. 
Un hecho evidente predomina en todas las hipótesis: por una parte, vemos materia que no es inteligente. Por la otra, vemos un principio inteligente, independiente de la materia. El origen y la conexión de ambos nos son desconocidos. Tengan o no una fuente común y puntos de contacto necesarios; posea la inteligencia su existencia propia, o constituya una propiedad, un efecto; sea ella –conforme la opinión de algunos- una emanación de la Divinidad, he ahí lo que ignoramos. Ambos se nos aparecen distintos, por eso los admitimos como integrando dos principios constitutivos del Universo. Y por encima de todo ello vemos a una Inteligencia que domina a todas las demás, gobernándolas, y que se distingue de ellas por atributos esenciales: a esa Suprema Inteligencia se le llama Dios. 



   24. Espíritu ¿es sinónimo de inteligencia? 
- La inteligencia es un atributo esencial del espíritu. Pero una y otra se confunden en un principio común, de suerte que para vosotros constituyen una misma cosa. 

25.El espíritu ¿es independiente de la materia, o sólo constituye una propiedad de ella, así como los colores son propiedades de la luz y el sonido una propiedad del aire? 
- Uno y otra son distintos. Pero se precisa la unión del espíritu con la materia para comunicar inteligencia a esta última. 

25 a. Esa unión ¿es asimismo necesaria para la manifestación del espíritu? (Entendemos aquí por “espíritu” el principio de la inteligencia, prescindiendo de las individualidades designadas con este mismo nombre). 
- Es necesaria para vosotros, debido a que no estáis constituidos para percibir al espíritu sin la materia. Vuestros sentidos no han sido hechos para ello. 

26.¿Puede concebirse al espíritu sin la materia, y ésta sin aquél? 
- Se puede, a no dudarlo, mediante el pensamiento. 

27.De esta manera, ¿habría, pues, dos elementos generales del Universo: materia y espíritu? 
- Sí, y por encima de todo ello está Dios, el Creador y Padre de todo. Esas tres cosas constituyen el principio de cuanto existe, la trinidad universal. Pero al elemento material hay que añadir el fluido universal, que desempeña un rol de intermediario entre el espíritu y la materia propiamente dicha, demasiado grosera para que pueda el espíritu ejercer una acción sobre ella. Aun cuando, desde cierto punto de vista, se puede clasificarlo como elemento material, el fluido universal se distingue por poseer propiedades especiales. Si fuera positivamente materia, no existiría razón para que el espíritu no lo fuese también. El fluido universal está colocado entre el espíritu y la materia. Es fluido, así como la materia es materia, y susceptible, mediante sus innumerables combinaciones con esta última y bajo la acción del espíritu, de producir la infinita variedad de las cosas, de las cuales sólo conocéis una ínfima parte. Puesto que dicho fluido universal, o primitivo o elemental, es el agente que el espíritu utiliza, constituye el principio sin el cual la materia se hallaría en perpetuo estado de dispersión y no adquiriría jamás las propiedades que la fuerza de gravedad otorga. 

27 a. Este fluido ¿será el que distinguimos con el nombre de electricidad? 
- Ya hemos dicho que es susceptible de un sinnúmero de combinaciones. Lo que llamáis fluido eléctrico y fluido magnético son modificaciones del fluido universal, el cual sólo es, para hablar con propiedad, una materia más perfecta y sutil, que se puede considerar independiente. 

28.Puesto que el espíritu es, de por sí, algo, ¿no sería más exacto y no estaría menos sujeto a confusión si se designara a esos dos elementos generales con las palabras materia inerte y materia inteligente? 
- Las palabras nos importan poco. Cabe a vosotros organizar vuestro idioma de modo que os entendáis. Vuestras discusiones provienen casi siempre de que no os entendéis acerca de los vocablos, debido a que vuestra lengua es incompleta en lo tocante a las cosas que no impresionan vuestros sentidos. 
Un hecho evidente predomina en todas las hipótesis: por una parte, vemos materia que no es inteligente. Por la otra, vemos un principio inteligente, independiente de la materia. El origen y la conexión de ambos nos son desconocidos. Tengan o no una fuente común y puntos de contacto necesarios; posea la inteligencia su existencia propia, o constituya una propiedad, un efecto; sea ella –conforme la opinión de algunos- una emanación de la Divinidad, he ahí lo que ignoramos. Ambos se nos aparecen distintos, por eso los admitimos como integrando dos principios constitutivos del Universo. Y por encima de todo ello vemos a una Inteligencia que domina a todas las demás, gobernándolas, y que se distingue de ellas por atributos esenciales: a esa Suprema Inteligencia se le llama Dios. (párrafo destacado en negritas)

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                                                                          **********************

CRISIS MORAL

Los días actuales son de turbación y transición, la fe religiosa se entibia y las grandes líneas de la filosofía del porvenir  son vislumbradas por muy pocos.

Es cierto que se han conseguido grandes progresos, la civilización moderna, prevista de grandes medios, ha transformado la faz de la Tierra, las distancias se han suprimido, y esto ha  aproximado a los habitantes, todo se ha mejorado,  los derechos han remplazado al privilegio y la libertad triunfa sobre el espíritu de rutina y el principio de la autoridad.  Una gran batalla  se mantiene  entre el pasado, que no quiere morir y el porvenir, que se esfuerza por surgir en la vida. Todo esto hace que el mundo se agite y avance; grandes impulsos lo guían,  en el recorrido camino, esto lleva al hombre a vislumbrar más maravillosas conquistas.

Los progresos materiales e intelectuales son de gran valía, en cambio el avance moral es nulo. Tanto es así, que parece que el mundo retrocede, la absorción del pensamiento humano, en la política, por las empresas industriales y financieras, etc., lo absorben, perjudicando sus intereses morales.

Es verdad que la civilización  tiene aspectos magníficos, pero también presenta sombras. Ha mejorado en cierto modo las condiciones de la existencia, pero ha multiplicado las necesidades en su deseo por satisfacerlas; aguzando los apetitos  y los deseos, ha fomentado el sensualismo y a aumentado la depravación. El amor, al placer, al lujo y a las riquezas se ha hecho cada vez más ardiente. Se quiere adquirir o se quiere poseer a toda costa.

La especulación vergonzosa es mantenida a plena luz. Proviniendo de ello el decaimiento  de los caracteres y las conciencias, por ese culto fervoroso a la fortuna, ídolo cuyos altares  han reemplazado a las divinidades derruidas.

La ciencia y la industria han centuplicado las riquezas de la humanidad; pero esas riquezas no se han aprovechado directamente  más que a una reducida parte de sus miembros. La pobreza de los insignificantes sigue activa, y la fraternidad más que en los hechos se basa en discursos, en palabras que se las lleva el viento. El hambre existe aun, en las grandes ciudades, el trabajo de los obreros  es aun un infierno.

Los vicios como la embriaguez, la prostitución, las drogas, el libertinaje, esparcen por todas partes sus venenos, empobrecen a las generaciones y agotan la fuente de la vida, en tanto que las hojas públicas  siembran a porfía la injuria y la mentira y una literatura malsana excita los cerebros y debilita las almas.

Los suicidios  en la actualidad se multiplican al  estar el hombre falto de energías  y de sentido moral se refugian en lo que creen es el fin, todo porque el hombre se ignora aun a si mismo. Sabe poco de las leyes del Universo  y no sabe nada de las fuerzas  que están en el. El conócete a ti mismo es ignorado, no se preocupa en saber de donde vino, hacia donde va, y para que  está en este mundo.

Dos son las potencias  que hacen caminar indeciso al hombre, por un lado las religiones, con su cortejo de errores y supersticiones, su espíritu  de dominación y de intolerancia, pero también de consuelos, los cuales tiene origen en los débiles  resplandores  que han conservado de las verdades primordiales. Por otro lado la ciencia, que  materialista en sus principios y en sus fines, con sus frías  negaciones y su inclinación desmedida  al individualismo, pero también  con el prestigio de sus descubrimientos y de sus beneficios.


Estos dos campos, la religión sin pruebas y la ciencia sin ideal alguno, se desafían, se acercan y combaten sin poder  vencerse, pues cada una de ellas  responde a una necesidad imperiosa del hombre: la una habla a su corazón  y la otra dirigiéndose a su espíritu y a su razón. Ambas están rodeadas  de numerosas ruinas  de numerosas esperanzas y de aspiraciones destruidas, y es así como los sentimientos generosos se debilitan y la división y el odio reemplazan a la benevolencia y a la concordia.

En esta confusión de ideas, la conciencia ha perdido su camino, velando lo justo y el bien. Es intolerable  la situación moral de todos los desgraciados que se doblegan entre dos doctrinas  que no ofrecen  remedio a sus males, la nada y la otra un paraíso inaccesible o una eternidad de suplicios.

La familia, la enseñanza y la sociedad sienten  esta confusión. La educación viril ha desaparecido, ni la ciencia ni la religión saben en la actualidad formar a las almas fuertes y bien armadas para las luchas de la vida.

Para solucionar esta crisis, es preciso que en todos se haga la luz, grandes y pequeños, ricos y pobres, hombres y mujeres  y niños; es preciso que una nueva enseñanza popular venga a iluminar las almas acerca de su origen, de sus deberes  y de su destino.

Solo las soluciones formuladas por enseñanza  pueden servir de base  a una educación viril y tornar a la humanidad  verdaderamente fuerte y libre. Su importancia es capital, tanto para el individuo, como para la sociedad, cuyas instituciones  y relaciones regularizaran.

Las nuevas concepciones  del mundo y de la vida cuando penetran en el espíritu humano y se filtra poco a poco  en todos los ambientes, el orden social, las instituciones y las costumbres lo sienten de inmediato.

Una sociedad sin esperanza, sin fe en el porvenir es como un hombre perdido en el desierto. Lo bueno es combatir la ignorancia  y la superstición, es preciso reemplazarlas por creencia racionales.  Para caminar con paso firme en la vida, para preservarse de los desfallecimientos y de las caídas, se necesita una fuerte convicción, una fe que eleve  por encima del mundo material; se necesita ver la finalidad y tender directamente hacia ella. El arma más efectiva para esta lucha terrenal es tener una conciencia  recta e iluminada.

Con la creencia en la nada, y de que con la muerte todo termina, es lógico que el ser solo procure el bienestar en la vida presente, solo mire el interés personal e ignore  todo otro sentimiento. Si solo existe para el una existencia efímera,  este se aprovecha de la vida presente, se dedica a los placeres  y abandona los deberes y los sufrimientos… Esta es la postura materialista, y que está circulando en muchos hermanos a nuestro alrededor, produciendo estragos que se dejan sentir en una sociedad rica  y muy desarrollada  en el sentido del lujo y de los goces físicos.

Esto no debe desanimarnos, todo no está perdido. El alma humana tiene a veces sentimiento de su miseria, de la insuficiencia de la vida presente  y de la necesidad del más allá. Vagamente, confusamente, cree, aspira a la justicia. Y el culto del recuerdo de los seres amados que están en la tumba, denotan un instinto incierto  de la inmortalidad.

El hombre no es ateo, cree en la justicia inmanente, como cree en la libertad, ambas  existen en las leyes terrenas y divinas. Este sentimiento, el más grande, el más hermoso, que se puede encontrar en el fondo del alma,  ese sentimiento nos salvará. Bastará, para ello, que hagamos comprender a todos  que esa noción grabada  en nosotros es la ley misma del Universo, la que rige  a todos los seres y a todos los mundos, y que por ella, el bien a de triunfar finalmente al mal y la vida  ha de salir de la muerte.

El pueblo busca su realización al igual que aspira a la justicia, tanto en el terreno político como en el económico y en el principio de asociación. El poder popular  ha comenzado a extender  sobre el mundo una vasta red de asociaciones obreras, un agrupamiento socialista que abarca a todas las naciones, y que, bajo una única bandera, deja oír en todas partes las mismas llamadas, las mismas reivindicaciones. Es un espectáculo lleno de enseñanzas para el pensador, una obra plena  de consecuencias para el porvenir.

Inspirada por las teorías materialistas y ateas, el alma se convertiría en un instrumento de destrucción, pues sus acciones se resolverían a través de la violencia, en revoluciones dolorosas. Contenida en los límites de la prudencia  y de la moderación, puede hacer mucho  por la felicidad de la humanidad.

La hora que atravesamos es de crisis y de renovación, el mundo está en fermentación; la corrupción aumenta, las sombras se extienden, el peligro es grande; pero no olvidemos que tras las sombras entrevemos la luz; tras el peligro vemos la salvación.  Una sociedad no puede perecer. Es verdad que lleva en si elementos de descomposición, pero también lleva gérmenes de transformación y de reedificación. La descomposición anuncia la muerte, pero precede también al renacimiento. Puede ser también preludio de otra vida.

Para elevarse  moralmente el hombre y detener esas dos corrientes de la superstición  y el escepticismo que conducen a la esterilidad, es necesario  que cree  en si  una concepción nueva del mundo y de la vida y apoyándose  en el estudio de la naturaleza y de la conciencia; en la observación de los hechos, en los principios de la razón, fije la finalidad de la existencia y regularice su marcha hacia delante.  Necesita una enseñanza  de la que se deduzca un móvil de perfeccionamiento, una sanción moral y una certidumbre para el porvenir.

Esta concepción y esta enseñanza ya existen ya se vulgarizan todos los días. En medio de disputas y divagaciones de las escuelas, una voz se ha dejado oír: la de los Muertos. Desde el otro lado de la tumba, se han revelado más vivos que nunca; con sus instrucciones, ha caído el velo que ocultaba la vida futura. La enseñanza que nos han dado  reconcilia todos los sistemas encontrados, y de las cenizas del pasado lacen brotar  una llama nueva. En  la filosofía de los Espíritus encontramos la doctrina oculta que abarca todas las edades. Esta doctrina las hace revivir; reúne los restos esparcidos y los adhiere unos a los otros con un poderoso cemento  para reconstituir  un monumento  capaz de amparar a todos los pueblos y a todas las civilizaciones.

Esta doctrina puede transformar a pueblos y sociedades, llevando la claridad a todas partes  donde existe la noche, haciendo que se funda  con su calor todo el hielo y egoísmo de las almas, revelando a todos los hombres  las leyes que  les unen  con los vínculos de una estrecha solidaridad.  Gracias a ella, aprenderemos  a obrar con una misma inteligencia y con un mismo corazón. Más conscientes de nuestra fuerza, avanzaremos con un paso más firme hacia nuestros destinos.

Que la paz y la luz, nos permita meditar en esta propuesta sublime que un día  León Denis nos ofreció en su libro “Después de la Muerte” de cual he extraído el contenido de este trabajo para ayuda y esclarecimiento de los tiempos actuales.

 -  Merchita-


Imágenes integradas 1

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Recuerdos expontáneos de vidas anteriores ?







Entre los casos en adultos, de recuerdos espontáneos,¿Podrían deberse a fabulaciones inspiradas en remotas historias que oyeron en su niñez?

En estos casos extraordinarios de recuerdos espontáneos cuando acontecen en adultos, siempre se tiende a pensar primeramente en una esquizofrenia o en otro desequilibrio o enfermedad mental que les lleva a fabular extrañas historias de un remoto personaje que se sitúa en el pasado, en cualquier zona geográfica y a veces hasta en otra civilización o cultura; sin embargo con estos casos se pueden hacer dos grupos diferenciales:
En primer lugar, el grupo formado por los casos de recuerdos de remotas historias familiares que alguna vez se escucharon con atención durante la primera infancia y dejaron una huella de impresión en el subconsciente del sujeto.
No obstante estos “recuerdos” suelen ser sobre asuntos o sucesos enclavados en épocas y en generaciones recientes o próximas. Casi todos podemos recordar algún remoto episodio que nos contaron en nuestra infancia, y del que quedamos impactados en nuestro subconsciente por esa historia que nuestra curiosidad infantil asimiló.
En segundo lugar están los recuerdos que describen y relatan historias de épocas muy lejanas en el tiempo, en ambientes extraños o remotos, incluso recordando alguna extraña lengua desconocida y en los que el sujeto que recuerda, no se ve como un mero espectador, sino como protagonista o parte implicada en esos remotos sucesos a veces impactantes, que revive emocionalmente. Para este segundo grupo de recuerdos, resulta bastante improbable otra explicación que no sea la de la reencarnación.

Resumiendo, se podría decir que el falso recuerdo que se obtiene a partir de historias escuchadas en la niñez, tiene un límite de permanencia en el tiempo, y da paso a posibles fabulaciones, pero cuando el recuerdo espontáneo supone la insalvable transgresión de unos hechos en el tiempo y en el espacio, y de algún modo son total o parcialmente comprobables, no existe otra explicación mas lógica que la de la reencarnación, porque en este caso el recuerdo extralimita cualquier posibilidad coherente de que pueda ser solamente el producto de un recuerdo verbal o de una fantasía.
- Jose Luis Martín-
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 “Vuestra ciencia os vuelve orgullosos y altivos y esto muestra cuan falsa es; porque la verdadera Ciencia no ciega a sus hijos sino que los vuelve mas humildes y comprensivos”
- Cayetano Arroyo (Dialogos con Abul Beka)

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SEA HECHA LA DIVINA VOLUNTAD

No aflijas al propio corazón, pidiendo al Cielo aquello que realmente no constituye nuestra necesidad esencial.
Recuerda, en tus oraciones, que la Voluntad Divina  nos dirige, cada día, concesiones que representan la provisión de recursos imprescindibles  a nuestro enriquecimiento real.
Observa, en la progresividad de las horas,  las bendiciones  del Todo Misericordioso.
Aparecen, casi todas, en forma de trabajo en los pequeños sacrificios que el mundo nos reclama.
Aquí, es la familia exigiendo comprensión.
Allí, es una obligación social que debemos cumplir.
Más allá, es el impuesto del reconocimiento que no nos cabe ocultar.
Más allá, es el compañero de camino que nos pide auxilio y entendimiento.
Guarda la buena voluntad en el corazón el servicio en las actitudes, frente a la Humanidad  y a la Naturaleza,  y percibirás que no es preciso batir a las Puertas del Cielo  con demasiadas suplicas o con excesivas aflicciones.
Repara  a los hermanos menos felices que procuran la fortuna amonedada o que buscaran los títulos de la autoridad terrestre.
Casi todos avanzan atormentados, al calor de braseros invisibles, suspirando por la paz que temporalmente perdieron,  recibiendo compromisos prematuros.
Es posible que seas convocado a la lucha de la dirección o a la administración del oro; es probable que mañana seas conducido a los más altos puestos, en la orientación del pueblo  o en el esclarecimiento de las almas…
Si eso, sin embargo, está en los Designios del Señor, no precisas inquietarte a través de requisiciones y rogativas sin cualquier razón de ser.
No intentes la adquisición de bienes  o responsabilidades para los cuales aun no te habilitaste.
El árbol, sin ansiedad, aumenta la cosecha y la fuente, sin violencia, se desliza hacia el espacio y el tiempo, finalmente, encontrar la serenidad del gran océano.
Cumple el deber de hoy, con seguridad y tranquilidad, si, antes de todo, correcto e irreprensible para con los otros y para contigo mismo, y el Plano  de Eterna Sabiduría te alcanzará gradualmente a servicios siempre más expresivos y siempre  más importantes, porque en la confianza de tu fidelidad al Bien, estarás repitiendo siempre por el Amor a Jesús: “Sea, hecha, Señor, Tu Voluntad, así en la Tierra como en los Cielos.
Por el Espíritu Emmanuel – Del Libro “Centinela de la Luz. Médium: Francisco Cándido Xavier

jueves, 12 de septiembre de 2013

NADIE VIENE A HACER BIEN





 Está muy arraigada la creencia de que los grandes benefactores de la Humanidad, son espíritus que han sido destinados para ello.
 Se les ha escogido con la finalidad de:
 1) Traer nuevos conocimientos, que aceleren la evolución de los espíritus encarnados.
 2) Participar en acciones, que conduzcan a cambios, los cuales al final, significaran un progreso para la Humanidad. Esto generalmente en condición de líder.
 3) Realizar obras benéficas con el fin de aminorar las penalidades y sufrimientos, que padece el ser humano, en su tránsito como encarnado.
 En el primer caso,  se trata de un espíritu que ha sido escogido:
Porque pertenece a un nivel de evolución superior, al existente en nuestro mundo y posee conocimientos que en este preciso momento, le son necesarios a la humanidad.
Su tarea es impartir esta enseñanza y dejar instalado el procedimiento, para que este saber, llegue a otros seres humanos.

Estos son espíritus, los cuales al terminar su tarea, vuelven al nivel de evolución, en  donde se están desarrollando.
En la mayoría de las religiones, se nos habla de la existencia de estos espíritus misionarios.
 El segundo caso, trata de espíritus capaces de comandar acciones determinadas, que la misma dinámica social requiere, en forma indispensable, para la continuación  de la evolución humana.
 En muy pocos de estos casos intervienen los espíritus misionarios.
La mayoría de los puestos de liderazgo, son cubiertos por reencarnados, que habitan en los escenarios del acontecimiento y los cuales poseen los conocimientos y las aptitudes necesarias para dirigir y llevar a buen fin esta misión.
En la historia de la humanidad, en  los procesos libertarios, avances sociales y culturales, abundan este tipo de actores.

El tercer caso, corresponde a aquellas personas, las cuales desarrollan constantemente actividades en favor del bienestar de la humanidad, en la lucha contra el hambre, las enfermedades, el maltrato a los seres humanos, conservación del ambiente, etc.
Ellos  dedican gran parte  de su existencia en favor de esa lucha, generalmente  sin recibir ninguna retribución por su labor.
Existe la creencia errada, de que estos espíritus fueron escogidos con anterioridad a su reencarnación, para luchar contra las adversidades y necesidades, que padece el ser humano.
Nada más errado; nuestra evolución se desarrolla mediante la lucha contra esas adversidades y necesidades que nos acompañan en la vida. Mal podría Dios, eliminar esos problemas, que resultan ser como el combustible necesario, que impulsa nuestra evolución.
Estos espíritus que realizan trabajos de ayuda al prójimo, simplemente están cumpliendo con la ley de “Causa y efecto”.
Están compensando el daño o maltrato por ellos  realizado; generalmente, en vidas anteriores a sus semejantes y así van disminuyendo su carga negativa, mediante buenas acciones y ayuda al prójimo, en la vida actual.
Todo esto se basa, en la preparación que hace nuestro espíritu, con la espiritualidad que nos acompaña, antes de cada reencarnación. En ello se incluye los aspectos en los cuales debemos avanzar en nuestra evolución, en los aprendizajes que nos toca obtener, pero también, en la disminución de los daños causados por nuestras acciones, a nuestros semejantes.
Nos relata la hermana Amalia Domingo soler en unos de sus libros, de un caso en donde una persona murió a la edad de ciento cincuenta años, en Rusia.
 Preguntada la Espiritualidad, sobre el motivo por el cual esta persona había vivido tanto, respondió que era el deseo de ella, tener el mayor tiempo posible para cancelar; por medio de las buenas acciones que realizaba en esta vida, el daño que había causado a la humanidad en vidas anteriores  y así iniciar una nueva reencarnación, en mejores condiciones que la actual.
 -Oswaldo E. Porras Dorta-
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                                                Auxiliemos


    Aprende a usar la bendición de amor que Jesús depositó en tu corazón, bajo la forma del conocimiento superior, a fin de que la Bondad Celeste no esté brillando en vano contigo. 

Recuerda que el Divino Médico no vino al mundo para salvar a los sanos.
    
Siendo así,

  - No lances la hiel envenenada de la crítica sobre las úlceras de tu hermano atribulado;

     - No arrojes (1) combustible al incendio que labra (2) en el templo doméstico de tu vecino en pruebas;

 - No sondees con el espino de tu curiosidad maliciosa, la llaga que intoxica el cuerpo doliente del prójimo, y no proyectes tampoco la mirada de malicia sobre los ojos enfermos de los semejantes, con el pretexto de incitarlos a que se pongan a la defensiva...

   Aprendamos sobretodo a ayudar....

   La plaza pública vive siempre repleta de jueces y observadores sin conmiseración (3)

      En todas partes, sobran aquellos que se sienten dispuestos a discutir, confundir, desconfiar y apedrear...  

  Es por eso que Jesús nos enriqueció la existencia con la claridad de sus inolvidables enseñanzas, encomendándonos por encima de todo, la tarea del amor que ampara, comprende, auxilia y salva sin reclamar...

   En cualquier situación a que fueres conducido, en tu lucha de cada día, recuerda que el Maestro nos aguarda, en todos los ángulos del trabajo, para que interpretemos la bondad y la compasión.

Usa la luz para disminuir las dificultades.

Moviliza el conocimiento elevado para atenuar la ignorancia.
  
  Usa el sentimiento, olvidando las piedras espirituales del camino.
    
   Usa el silencio de la humildad y da fe viva para que el ruido ensordecedor del mal no te atrape (4) igualmente, en la perturbación.
  
    El Maestro no nos llamó para humillar (5)a las víctimas del sufrimiento, sino para darles valor en el rumbo de la propia redención.
  
   Es por eso que Él, el Supremo Orientador del Mundo, al consagrarse a la Humanidad, prefirió la cruz del propio sacrificio como la cátedra (6) sublime de sus enseñanzas para nuestro ingreso en la resurección imperecedera (7)
  
  ( Instrumentos del Tiempo- Espíritu Emmanuel, psicografía de Francisco Cándido Xavier, GEEM)

 1- arrojes=  lances
2 – labra = cría,  produce
3 – comiseración = compasión
4 – requisite = llame
5 – vergastar =  hacer crítica dura, reprender con veemencia
6 – cátedra = Cargo de quien enseña

                                               ***************************

"Los grandes espíritus, siempre han encontrado oposición, por parte de las mentes mediocres.'"
- Albert Einstein - 

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Gracias a mis lectores por su cariño y paciencia esperando que yo pueda volver a la regularidad anterior en mis publicaciones.
                                    - José Luis Martín-