miércoles, 29 de octubre de 2014

La aprensión a la muerte


                 LA APRENSIÓN A LA MUERTE

El hombre, sea cual fuere el grado de la escala al que pertenezca, desde el estado salvaje, tiene el sentimiento innato del futuro. Le dice la intuición que la muerte no es la última palabra de la existencia y que aquellos que lamentamos no están perdidos sin retorno. La creencia en el futuro es intuitiva y infinitamente, más general que la de la nada. ¿Cómo es pues, que, entre los que creen en la inmortalidad del alma, aun se encuentra tanto apego a la cosas de la Tierra, y tan grande aprensión a la muerte?
La aprensión a la muerte es el efecto de la sabiduría de la providencia, y una consecuencia del instinto de conservación común a todos los seres vivos. Ella es necesaria en tanto el hombre no esté bastante esclarecido en cuanto a las condiciones de la vida futura, como contra peso a la tendencia que, sin ese freno, lo llevaría a dejar prematuramente la ida terrestre, a menospreciar el trabajo de aquí, que debe servirle para su adelantamiento.
En por seso que, en los pueblos primitivos, el futuro no pasa una vaga intuición, más tardes simple esperanza; en fin, más tarde una certeza, pero aún contrabalanceada por un secreto apego a la vida corporal.
A medida que el hombre comprende mejor la vida futura, disminuye la aprensión a la muerte; pero al mismo tiempo, comprendiendo mejor si misión en la Tierra, espera si fin con más calma, resignación y sin miedo. La certeza de la vida futura da otro curso a sus ideas, otro objetivo a sus trabajos; antes de tener certeza, solo trabaja para el presente; con esta certeza trabaja con vistas al futura, sin descuidar el presente, porque sabe que su futuro depende de la dirección, más o menos buena que de al presente. La certeza de reencontrar a los amigos después de la muerte, de continuar las relaciones que tuvo en la Tierra, de no perder el fruto de ningún trabajo, de crecer incesantemente en inteligencia y perfección, le da paciencia para esperar y coraje para soportar la momentánea fatiga de la vida terrena. La solidaridad que ve establecerse entre los muertos y los vivos, le hace comprender la que debe existir entre los vivos; desde entonces la fraternidad tiene su razón de ser y la caridad un objetivo en el presente y en el futuro.
Para liberarse de las aprensiones a la muerte, debe poder encararla bajo su verdadero punto de vista, esto es penetrar por el pensamiento en el mundo invisible y tener hecha una idea de él tan exacta cuando es posible, lo que denota en el Espíritu encarnado un cierto desarrollo y una cierta aptitud para desprenderse de la materia. En los que no son suficientemente avanzados, la vida material aún predomina sobre la vida espiritual, ligándose a lo exterior, el hombre sólo ve vida en el cuerpo, al paso que la vida real está en el alma; estando el cuerpo privado de vida, a sus ojos todo está perdido y se desespera. Si, en vez de concentrar el pensamiento en la vestimenta externa, la volviese para la fuente misma de la vida, sobre el alma, que es el ser real, sobreviviente a todo, lamentaría menos el cuerpo, fuente de tantas miserias y de tantos dolores. Pero para eso es preciso una fuerza que el Espíritu solo adquiere con la madurez.
La aprensión a la muerte depende, pues, de la insuficiencia de las nociones sobre la vida futura; pero denota la necesidad de vivir, y el miedo que la destrucción del cuerpo sea el fin de todo. Es, así, provocada por el secreto deseo de sobrevivencia del alma, aún velada por la incertidumbre.
La aprensión se debilita a medida que se adquiere la certeza; desaparece cuando la certeza es completa. 

ALLAN KARDEC
Extraído de la Revista “La Idea” N° 614

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¿ Se pueden tener visiones durante el sueño?

Hay casos en que durante el sueño del cuerpo, cuando el Espíritu se desenvuelve en el plano espiritual, el sujeto dormido tiene visiones de cosas presentes o ausentes, en una visión retrospectiva del pasado, y excepcionalmente del futuro, en cuanto a hechos probables pero nunca definitivos. Estas visiones cuando se producen, suelen hacerlo en forma de cuadros alegóricos para advertir o aconsejar de forma positiva o negativa, según la clase de Seres espirituales con los que se sintoniza.
A veces recordamos claramente haber estado con un Ser fallecido que nos dice alguna cosa ; otras no lo recordamos pero sí guardamos la intuición de lo que se nos ha comunicado; en otras ocasiones entre las vivencias de orden espiritual, se mezclan sueños de carácter psicológico e incluso fisiológico, que ponen una cortina de humo con imágenes un tanto abstractas y sin mucho sentido lógico, en donde preocupaciones cotidianas deformadas a veces por lo absurdo y rocambolesco, se mezclan con otras vivencias de contactos astrales, resultando de todo este cóctel como un cuadro abstracto de lo más absurdo, que la mayor parte de las veces no sabemos interpretar y se nos borra del recuerdo inmediatamente al despertar, pero siempre queda de esta clase de sueños, alguna intuición, sentimiento o idea sobre algo, que por algún motivo, en el momento oportuno durante el periodo de vigilia puede aflorar a la mente en forma de, intuición o de presentimiento.

. Jose Luis Martín-

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Vendrá un tiempo en que vuestros ancianos tendrán sueños, en que vuestros hijos e hijas profetizarán...”
-Jesus de Nazaret -

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PERFECCIONÁNDONOS PARA DIOS

Todo buen ciudadano ha de cumplir las leyes establecidas en la tierra, para no infringir la ley, y así no tener que ser sancionado, bien es verdad, que muchos lamentan su mal proceder, porque sufren en las cárceles, y están pagando su sanción, así igualmente todos nosotros estamos pagando los errores del ayer, en este planeta de expiación y de pruebas.
El amor y la fidelidad a la ley constituyen la justicia y la santidad del hombre.  El perfeccionamiento de la ley consiste en hacerla interior, no sólo a la justicia externa que todos ven, sino también y fundamentalmente a los movimientos íntimos del corazón y de la mente que sólo Dios conoce.
Dios nos ha dado la libertad como don precioso de la vida. No para que por ella desperdiciemos la virtud, la integridad, la justicia y la paz; sino para que sepamos -acompañados por la gracia de Dios- elegir y optar por el bien, la verdad y la virtud, aunque nos cueste. Solo así seremos hombres y mujeres de Dios, responsables y respetadas.
Cultivemos el buen ánimo, pese a todo y a todos en el campo de nuestras realizaciones cristianas, pues el desánimo es anestesia al servicio del mal.
En el prefacio del “Evangelio según el Espiritismo” el Espíritu de Verdad exclama con énfasis:

"Hombres, os invitamos a este divino concierto; que vuestras manos pulsen la lira; que vuestras voces se unan y en un himno sagrado se extiendan y vibren de una parte a otra del Universo.”
"Hombres, hermanos a quienes amamos, estamos a vuestro lado, amaos también los unos a los otros, y decid desde el fondo de vuestros corazones, haciendo la voluntad del Padre que está en el Cielo: “! Señor! ¡Señor! Y podréis entrar en el reino de los Cielos".
Allan Kardec, el Codificador Espirita, estudiando las enseñanzas cristianas en el Capítulo primero de “El Evangelio según el Espiritismo”, es concluyente:
"Jesús no vino a destruir la ley, es decir, la ley de Dios; vino a darle cumplimiento, esto es, a desarrollarla, a darle su verdadero sentido, y a apropiarla al grado de adelanto de los hombres” reafirmando así, la necesidad imperiosa de una orientación iluminada con reservas de amor por los Espíritus en lucha.
Las leyes en la Tierra, aun hoy, no traducen los nobles deseos de armonía y paz a favor de un mundo mejor.
Jesús no las desconoció, y el Espiritismo, respetándolas por considerarlas indispensables, revive la LEY DE AMOR del cordero de Dios, convidando a los hombres su real cristianización.
"El Espiritismo dilata el pensamiento y abre nuevos horizontes; en vez de esa vista estrecha y mezquina de las cosas que nos centran en la vida presente, que hace del instante que pasamos sobre la Tierra el único y frágil eje del porvenir eterno, nos enseña que esta vida solo es un eslabón en el conjunto armonioso de la obra del Creador.”
El cambio de patrones de pensamientos, de emociones y de comportamiento exige empeño,transformación de la inteligencia te levanta el corazón con el perfeccionamiento íntimo, si los principios que abrazas no te hacen mejor, al frente de nuestros hermanos de la Humanidad, ¿para qué te sirve el conocimiento? ¿Si una fuerza superior no te educa las emociones, si la cultura no te dirige para la elevación del carácter y del sentimiento, que haces con el tesoro intelectual que la vida te confía?
Por eso en aquellas realizaciones donde donamos lo mejor de nuestra capacidad de trabajo, no nos esclavicemos al hombre que las dirige: entreguémonos a la obra en si misma.
El hombre pasa – la obra queda.
En las operaciones de socorro que realicemos en nombre de la fraternidad, no nos aferremos al servidor, deberemos entusiasmarnos con el servicio.
El servidor es aprendiz – el servicio es maestro.
En el círculo de tareas cristianas en el que nos encontramos dentro del Espiritismo, no debemos detenernos en las casas de trabajo, ofreciéndonos a la causa que nos inspira.
La casa perece – la causa permanece.
En los servicios de Siembra Espirita, ayuda a la mediúmnidad, pero incorporaste a la Doctrina.
La mediúmnidad es medio – la Doctrina es fin.
En las luchas de responsabilidad que asumimos en el Cristianismo nuevo, no debemos abandonar el deber por la causa del “espirita”; tenemos que proseguir por el compromiso con el Espiritismo.
El espirita es alma en rescate – el Espiritismo es vía de redención.
El médium es candidato – la mediúmnidad es puerta de servicio.
En el camino por donde transitas oye el mensaje que el Espíritu transmite, pero busca que lo pueda identificar a través de la valiosa herencia de Allan Kardec.
Mercedes Cruz

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martes, 28 de octubre de 2014

La postvida para un escéptico con inquietudes



Dr. Guillem

Primeros acercamientos a la Postvida (1ª)




   
 Nuestro post de hoy está dedicado a todos los visitantes que  
acaban de comenzar a interesarse por la vida después de la muerte física o, como aquí la llamamos, la postvida. De la mano del Dr. Vicent Guillem (Químico del Servicio de Hematología y  Oncología del Hospital Universitario de Valencia) y de su libro “Las leyes espirituales”, nos adentraremos poco a poco, a lo largo de varios posts especiales, en este tema de una manera muy sencilla, al alcance de cualquier lector sin experiencia en esta temática. Esperamos que os sirva.

No sé por dónde empezar. Muchas veces me siento vacío, solo e incomprendido ¿Por qué me pasa esto?
Es normal y a mucha gente le pasa. Es porque vivís en un mundo con mucha falta de amor, estando unos de espaldas a otros. Y es cierto que uno puede estar solo en el mundo, aunque tenga mucha gente a su alrededor, porque el sentimiento de soledad parte de no sentirse amado,de no sentirse comprendido.La mayoría de gente de vuestro mundo se ha acostumbrado a vivir así, sin sentir, en soledad interior, en ausencia de amor verdadero. Creéis que estáis solos porque todavía no habéis tomado conciencia de que todos vosotros sois hermanos, que compartís un mismo destino y que os necesitáis los unos a los otros para poder alcanzarlo.

¿Y cúal es ese destino común que tenemos que alcanzar?
La felicidad verdadera, que sólo es posible alcanzar a través de la evolución en el amor. El amor es lo único que puede llenar el vacío del interior. ¿Hay algo que te inquiete especialmente?

La pregunta fundamental, que me atormenta constantemente es ¿por qué existo y para qué? ¿Para qué he nacido? ¿He venido a hacer algo? Porque no sé lo que he venido a hacer.
Has venido a evolucionar.

¿Qué quieres decir con evolucionar? ¿Evolucionar en qué?
Al proceso de transformación del egoísmo en amor es a lo que llamo evolución. Evolucionar significa aprender a amar.

Me hablas de evolución en el amor. Pero no es amor lo que yo veo en el mundo. ¿Por qué el sufrimiento? ¿Por qué vivimos en un mundo que tiene tantas contradicciones, desde lo más bello hasta lo más atroz y destructivo? El odio, las guerras, el hambre, la miseria, el sufrimiento. No puedo entender qué sentido tiene todo esto. ¿Tiene algún sentido, o se lo busco pero no lo tiene?
Sí tiene un sentido, evolucionar. Todas esas calamidades de las que hablas tienen un mismo origen, la ausencia de amor, llamémosla egoísmo. Igual que la suma del egoísmo de cada persona puede hacer del mundo un auténtico infierno, como ocurre en la actualidad, cuando ese egoísmo se transforme en amor, la suma del amor de cada persona transformará el mundo en un paraíso. En vuestra voluntad está el transformaros interiormente desde el egoísmo al amor, y si lográis el cambio interior, entonces el exterior, lo que os rodea, el mundo entero, cambiará como lógica consecuencia de ello. El mundo físico en el que estáis, está ahí para ayudaros a experimentar en ese proceso de transformación. Es como la arcilla para el niño que quiere aprender a modelar.

Sigo sin entenderlo ¿Evolución para qué, hacia dónde? ¿Qué sentido tiene todo ese esfuerzo si, al fin y al cabo, todo eso se va a terminar con la muerte?
La evolución de cada ser hacia una mayor capacidad de amar, de sentir y de saber, hacia mayores cotas de felicidad, no termina nunca, de lo contrario, no tendría sentido.

¿Qué quieres decir con esto?
Que el ser nunca deja de existir, es decir, es inmortal.

¿Cómo puedes decir eso si cada día vemos como mueren miles, millones de seres humanos?
Lo que muere es sólo el vehículo que utiliza el ser para manifestarse en el plano físico, es decir, su cuerpo físico. Su esencia, su conciencia, continúa existiendo.

¿Quieres decir con esto que existe la vida después de la muerte?
Sí. En realidad lo que quiero decir es que la muerte no existe, y que lo que se descompone es sólo el vehículo que utiliza el espíritu para manifestarse en el plano físico.

¿Y qué es el espíritu?
El espíritu es el ser que existe, que vive y siente. En el espíritu es donde reside la voluntad y la conciencia individual, que jamás se destruye. Tú eres un espíritu. Todos vosotros, humanos, sois espíritus, sólo que ligados a un cuerpo material durante algunas temporadas a las que llamaremos encarnaciones. Creéis que sois vuestro cuerpo físico, pero éste es sólo el vestido que necesitáis para poder actuar sobre el mundo material.

A ver si he entendido bien ¿Entonces quieres decir que el espíritu, o sea, nosotros, podemos existir de forma independiente del cuerpo?
Sí, y es lo que ocurre después de la muerte. El espíritu se separa completamente del cuerpo físico y continúa existiendo, viviendo.

¿Y no puede morir el espíritu?
No, el espíritu es inmortal. Puede evolucionar, cambiar a mejor, o estancarse, pero jamás destruirse.

Ya, pero ¿qué pruebas tenemos de que exista vida después de la muerte del cuerpo? porque, que yo sepa, nadie ha vuelto para contarlo.
Perdona que te contradiga, pero esa afirmación no es totalmente cierta. Existen miles de 
testimonios de personas que estuvieron clínicamente muertas y fueron reanimadas. Muchas de ellas recuerdan haber vivido ciertas experiencias bastante fuertes y reales para ellos durante ese periodo de tiempo en el que estuvieron físicamente muertas.

¿Y estas vivencias que cuentan no pueden ser producto de una alucinación por el estado tan crítico en el que se encontraban?
Pues debe ser entonces una alucinación colectiva en la que todos se han puesto de acuerdo en alucinar lo mismo, porque todas estas personas están contando la misma historia [...]

¿Y cuál es esa supuesta historia común que están contando?
La separación del cuerpo físico y la visión del propio cuerpo desde fuera. La sensación de viajar a través de un túnel oscuro, al final del cual se percibe una luz intensa.El encuentro con familiares o amigos anteriormente fallecidos.Un diálogo con un ser luminoso.La visión retrospectiva de la propia vida... Hasta experimentar el regreso al cuerpo, con un posterior cambio de valores vitales y una nueva percepción del fenómeno de la muerte. Son personas que dejan de tener miedo a morir porque ya han experimentado que la vida continúa y que lo que viene después es mucho mejor que lo 
que dejan.

Bueno, creo que son impresiones que no dejan de ser subjetivas.
Analizados aisladamente y de manera superficial es muy fácil desacreditar estos testimonios. 
Pero cuando algún fenómeno se repite, con unas características tan notablemente parecidas, independientemente del país, la cultura y las creencias previas, tanto en adultos como en niños, creo que al menos invita a que se haga un estudio serio al respecto. Existen investigadores muy serios y reconocidos de vuestro mundo que se han dedicado a estudiar concienzudamente las experiencias cercanas a la muerte, y a recoger los testimonios de estas personas, como el Psiquiatra y filósofo norteamericano Raymond Moody, o el médico pediatra e investigador en neurología Melvin Morse, que han tenido este tipo de experiencias, entre muchos otros. Te aconsejo que te leas sus libros "Vida después de la vida" y "Más cerca de la Luz".

Aun así me parece un soporte poco consistente, casi accidental, para utilizar como prueba de la existencia de vida después de la muerte. Proporcionalmente, existen pocos casos de muerte clínica y reanimación respecto a los que mueren y no vuelven.
Existen muchos más testimonios, precisamente de personas moribundas, que están en proceso de separación definitiva del cuerpo, al que llamáis muerte, porque durante este proceso muchas de ellas afirman ver y conversar con sus seres queridos ya fallecidos o con otros seres luminosos que les preparan para la transición al otro lado. En casi todas las familias alguien recuerda un testimonio de estas características sucedido a algún familiar ya fallecido. Pero normalmente se suele creer que está alucinado. Nuevamente parece ser que cuando se acerca la muerte, todo el 
mundo se pone de acuerdo para alucinar lo mismo en todas partes del mundo.
También han habido muchos estudiosos, como la prestigiosa psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, que se han dedicado a estudiar en serio este tema. Te invito a que leas su   libro  La muerte, un amanecer.

Pero todos estos son casos de personas que, aunque hayan estado cercanas a la muerte, están físicamente vivas.
También existen los testimonios de personas que contactaron con seres no encarnados, más frecuentemente con  seres queridos fallecidos recientemente, que se despiden de ellos en sueños muy vívidos o en apariciones a pie de cama. También éste es un caso bastante frecuente,
 aunque menos estudiado por los investigadores. […]
  
¿Quieres decir entonces que el espíritu existe antes de nacer y que ha vivido otras  vidas?
Así es. Y en la actual vida física, las circunstancias y pruebas que el espíritu se encuentra están estrechamente relacionadas con las decisiones que tomó en las vidas físicas pasadas, y en el periodo de vida entre encarnaciones, no ligado a un cuerpo físico.

¿Y qué pruebas tenemos de que existan vidas anteriores, es decir, de que exista la vida antes del nacimiento?
Existen los testimonios de personas que tienen recuerdos de vidas pasadas, que pueden ser espontáneos (sobre todo en niños) o inducidos través de hipnosis regresiva. Hay bastante bibliografía al respecto. Respecto al recuerdo en niños, te recomiendo que leas el trabajo del Dr. Ian Stevenson, un médico psiquiatra canadiense,que se dedica al estudio  de lossupuestos casos de reencarnación en aquellos niños pequeños que "recuerdan" una "vida anterior". En la actualidad lleva estudiados más de 2500 casos de 
 posible reencarnación en todo el mundo. Ha publicado más de 20 libros y diversos artículos en revistas especializadas de Psicología y Psiquiatría.
  Te recomiendo su libro Veinte  casos de reencarnación comprobada, que
   hacen pensar en la reencarnación.

¿Y no puede ser todo esto fruto de la imaginación?
Admitiendo que haya casos que puedan ser fruto de la imaginación o de alguna alteración psíquica o de cualquier otra razón, existen muchos otros en los que las personas recuerdan detalles muy concretos de la vida pasada anterior que han sido históricamente comprobados. Recuerdan lugares, acontecimientos, nombres, con mucho detalle, muchos de ellos vividos en países en los que la persona jamás ha estado en su vida actual. Los casos más llamativos son aquellos que suceden en niños de corta edad, que pueden incluso hablar espontáneamente en un idioma al que jamás han estado expuestos en la vida actual, siendo éste un recuerdo del idioma que hablaron en la vida anterior. Suelen ser niños de entre 2 y 4 años de edad, que empiezan a hablar a sus padres o hermanos de una vida que tuvo en otro lugar y en otro tiempo. El niño suele sentir una atracción muy fuerte hacia los hechos de esa vida y con frecuencia insiste a sus padres en que lo dejen volver a la familia en la que afirma haber vivido anteriormente […]

¿Y es necesario morirse o vivir una experiencia cercana a la muerte para experimentar la conciencia de que tú eres tu espíritu y no tu cuerpo?
No. De hecho todos vosotros tenéis la capacidad de separaros temporalmente de vuestro cuerpo y así sucede de forma inconsciente en una etapa del sueño. Pero hay gente que es capaz de conseguir inducir esta separación de forma consciente a través de ciertas técnicas de relajación.
     Los viajes astrales aportan pruebas de que la conciencia no está ligada al cuerpo.

¿Qué es un viaje astral?
Es una separación temporal del cuerpo […]

¿Quieres decir que, no sólo podemos vivir sin estar ligados a un cuerpo, sino que 
estando físicamente vivos podemos salir y volver del cuerpo sin que se produzca la 
muerte?
Así es.

¿Qué es lo que se separa exactamente?
Se separa el espíritu del cuerpo físico que, como ya he dicho, sólo es un revestimiento que se utiliza para poder actuar en el mundo físico. Sin embargo, esta separación es solo temporal y siempre existe un nexo entre los dos que nunca se rompe y que permite la vuelta al cuerpo físico sin que haya ningún tipo de problema de salud. Es el llamado cordón de plata.

¿Qué es el cordón de plata?
Es el nexo de unión entre el cuerpo astral y físico, como un cordón umbilical que permite aportar al cuerpo físico la energía vital que necesita para continuar con vida en ausencia del cuerpo astral.
 Los clarividentes suelen describir este "cordón" como una especie de hilo muy elástico de tono plateado, extensible hasta el punto de que por mucho que se separe el cuerpo astral del cuerpo físico, el cordón siempre da de sí lo necesario, es decir, se alarga hasta grandes distancias cuando el espíritu se separa y viaja lejos del cuerpo físico.

¿Y dónde va el espíritu cuando se separa del cuerpo?
Donde su pensamiento le lleva, al mundo astral, y ese es un viaje natural que responde a una dinámica necesaria en el desarrollo humano. Esas visitas nocturnas procuran a la persona energías y experiencias que le ayudan más tarde en su vida física, puesto que allí es asistido por entidades espirituales más avanzadas que le aconsejan y guían. Si quieres saber algo más, te aconsejo que leas el libro El viaje astral de Oliver Fox.
( Círculo de búsqueda)

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        ANTE LOS QUE PARTIERON
                   
Ningún sufrimiento, en la Tierra, será tal vez comparable al de aquel 
corazón que se incline sobre otro corazón helado y querido que el 
ataúd transporta para el gran silencio. 

Ver la nube de la muerte estamparse, inexorable, en la fisonomía de los que más amamos, y cerrarles los ojos en el adiós indescriptible, es como despedazar la 
propia alma y proseguir viviendo… 

Digan aquellos que ya estrecharon en el pecho a un hijito transfigurado en ángel de 
la agonía; un esposo que se despide, procurando en balde mover los labios mudos; 
una compañera, cuyas manos consagradas a la ternura penden extinguidas; un 
amigo que se cae desfallecido para no erguirse más, o un semblante materno 
acostumbrado a bendecir, y que no consigue expresar nada más, sino el dolor de la 
extrema separación, ¡a través de la última lágrima!
Hablen aquellos que, un día, se inclinaron, abatidos de soledad, al frente de una 
tumba; los que se arrojaron en oración en las cenizas que recubren el último 
recuerdo de los entes inolvidables; los que cayeron, pasando de la salud, cargando 
en el seno el ataúd de los propios sueños; los que tantearon, gimiendo, la losa 
inamovible, y los que sollozaron de angustia, en lo adicto a los propios pensamientos, preguntando, en vano, por la presencia de los que partieron…

Todavía, cuando semejante prueba le toque a la puerta, reprima la desesperación y 
diluye la corriente de la amargura en la fuente viva de la oración, porque los llamados 
muertos son apenas ausentes y las gotas de llanto les fustigan el alma como lluvia de
 hiel.

También ellos piensan y luchan, sienten y lloran.

Atraviesan la faja del sepulcro como quien se desprende de la noche, pero, en la 
madrugada del nuevo día, se inquietan por los que quedaron... Les oyen los gritos y 
las suplicas, en la onda mental que rompe la barrera de la gran sombra y se 
estremececada vez que los lazos afectivos de la retaguardia se rinden a la 
información o se vuelcan para el suicidio.

Se lamentan en cuanto a los errores practicados y trabajan con ahínco, en la 
regeneración que les habla al respecto.

Estimúlate a la práctica del bien, repartiéndote los dolores y las alegrías.

Prejubílense con sus victorias en el mundo interior y consuelate en las horas 
amargas para que no te pierdas en el frío del desencanto.

Tranquiliza, de ese modo, a los compañeros que piden el Más Allá, soportando 
valientemente la despedida temporal, y hónrales la memoria, abrazando con nobleza 
los deberes que te legaron.

Recuerda que, en el futuro próximo que imaginas, respirarás entre ellos, 
comulgándoles las necesidades y los problemas, por cuanto terminarás también el 
propio viaje en el mar de las pruebas redentoras...

Y, venciendo para siempre el terror de la muerte, no nos será lícito olvidar que Jesús, nuestro Divino Maestro y Héroe de la Tumba Vacía, nació en una noche oscura, vivió entre los  infortunios de la Tierra y expiró en la cruz, en una tarde pardusca, sobre un 
monte empedrado,pero resucitó a los cánticos de la mañana, en el fulgor de un jardín.

Emmanuel - Espíritu
(“Religión de los Espíritus”, 58, Francisco C. Xavier, FEB)

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              ¿ Se puede conocer el futuro ?

     Hay clarividentes que, con independencia de que ellos lo deseen o no, pueden a modo de intuición, percibir a grandes rasgos acontecimientos futuros con el fin de poder cambiar a veces 
una realidad presente que pueda modificar ese futuro visto o intuido.
    El sentido de tiempo pasado, presente y futuro, lo tenemos en esta dimensión física nuestra, pero no así en el Plano espiritual, en el que todo permanece en un permanente y eterno presente.
El tiempo no es algo que pasa y nos envejece, sino un camino mas o menos largo que cada uno  recorremos por la vida física, momento a momento, a través de un eterno y constante presente.
El pasado supone el tramo del camino que ya hemos recorrido y al que ya no regresaremos nunca más, por lo que aunque existió cuando era el presente, en el instante siguiente ya solo es recuerdo pasado y nunca más realidad. El presente es el punto del camino en donde nos encontramos en cada momento, y el futuro es el tramo del camino que aún nos falta por recorrer pero que en realidad es algo que todavía no existe ni ha existido nunca . Sin embargo, ¡el camino que recorremos en la evolución como en la vida, es uno solo, y siempre el mismo!.
Por eso en nuestra dimensión física solo conocemos el tramo recorrido al que ya no podemos  retroceder, (pasado) y el tramo en el que transitamos ahora en este instante,(presente), pero no vemos el tramo que nos queda porque no existe aún; en realidad solo existe un eterno presente .
El auténtico Clarividente, no es un médium,aunque puede coincidir  otra facultad propiamente mediúmnica, pero si que es un gran sensitivo que conectado con el Plano Espiritual,  puede ver todo el camino o gran parte del mismo, incluso en algunas ocasiones el del futuro previsto, aunque solo a grandes rasgos, porque el futuro depende de cada acto del presente.
Lo que resulta obvio es que si en nuestra dimensión y plano físico, el futuro nos está naturalmente velado y no se conoce, es porque si pudiésemos conocerlo, ello nos condicionaría y nos quitaría la libertad al perder la motivación por esforzarnos a crearlo en  cada momento del presente. 
La facultad conocida como Psicometría o Profecía por la que se “lee” o se penetra en el futuro de otra persona, percibiendo los acontecimientos a grandes rasgos, es bastante rara y puede ser activada tan solo por el contacto del “psíquico”, con el aura psíquica de otra persona, o incluso con un objeto personal de esa persona que se encuentre “impregnado” de su energía psíquica.
En todo caso, tengamos presente que el futuro individual lo tenemos cada uno en nuestras manos y depende de lo que hagamos en nuestro presente de cada día y cada momento. A nivel de sociedades, países y naciones, en todo el globo planetario, ese futuro será la resultante de los actos de cada día, de todos los seres humanos que poblamos el planeta. Así, no echemos la culpa a Dios si el futuro global o el individual son malos, porque eso será obra nuestra, y a su vez, si el futuro es feliz, agradezcámoslo a Dios, porque nos ha dejado el mérito de esa cosecha de felicidad que antes hemos tenido que sembrar en nuestro presente.
Siempre han existido y existen muchos charlatanes y embaucadores que intentan vivir del engaño haciendo creer a los demás en sus “poderes” falsos. Pero sin embargo, bien es cierto que han existido Profetas auténticos, que sin ellos pretenderlo, a veces les ha llegado a la mente como un “fogonazo” de imágenes o presentimientos que ni ellos mismos saben muchas veces interpretar . Es de resaltar que la mayoría de las veces, estas “visiones” o “profecías”, son de carácter negativo y catastrofista, como si con ellas se quisiera advertir al Ser humano para que rectifique sus pasos en el presente a fin de evitar esas traumáticas consecuencias de sus actos para el futuro. Este fenómeno no se sabe a qué mecanismo obedece, aunque tal vez algún  día la Ciencia encuentre las claves para su explicación.
        La facultad de Profecía, puede acontecer por razones mediúmnicas y también anímicas,  cuando en este caso la persona no es un médium canalizador , sino un sujeto sensitivo , que capta por sí mismo la frecuencia psíquica que hay en los ambientes físicos y no porque otro Ser ajeno a ella le transmita nada.

- Jose Luis Martín-

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He aprendido que para ser profeta basta con ser pesimista”
-Elsa Triolet(1896-1970),escritora francesa-

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lunes, 27 de octubre de 2014

El Espiritismo y la Muerte


LA MUERTE Y EL ESPIRITISMO
Michelle Muller

Con frecuencia es después de la pérdida dolorosa de un ser querido cuando surgen las interrogantes sobre la muerte. Y la ayuda de una religión o de una filosofía no basta para romper el muro de silencio. Sobre este punto, la filosofía espírita, experimentada y codificada por Allan Kardec, brinda respuestas a nuestras preguntas en cuanto a la aceptación de la partida de un ser querido y las formas de actuar.

COMPORTAMIENTO ANTE LA MUERTE
Ante la muerte de otro, somos impotentes y al mismo tiempo advertidos de nuestra propia muerte por venir. No sabemos cómo reaccionar cuando desaparece un pariente o un amigo, sabiendo que toda relación o contacto físico se han vuelto imposibles para siempre. El dolor es aún más intenso durante la ceremonia mortuoria del entierro del ser querido, como por ejemplo en nuestras tristes ceremonias religiosas. Esos rituales existen desde la prehistoria, pero se diferencian de una región a otra. Aquí, se depositan alimentos o flores perfumadas en un lugar de la casa, allá flores o grandes caracoles sobre la tumba y en varios países del sur, se acompaña al difunto a su última morada con alegría y buen humor, luego es servida una copiosa comida durante la cual se dedican al difunto risas y canciones.
Estas costumbres varían según las etnias impregnadas de una cultura religiosa o tradicional, a partir de la cual los hombres siempre se han hecho, y se hacen todavía, la pregunta del después de la vida o del después de la muerte.
Es por eso que, según la educación recibida en ciertas regiones, se hacen ofrendas y honores al fallecido a fin de que no merodee alrededor de la casa o para ayudarle a regresar a lo eterno. En efecto, desde la llegada de los primeros hombres, el ser humano siempre se ha interrogado sobre la perspectiva de la existencia de una vida después de la muerte, porque el hombre en su condición física, tiene deseo de eternidad. Intuitivamente, sabe que es algo más que un cuerpo, siempre ha presentido que era espíritu.
En nuestros momentos de soledad o cuando vamos a depositar flores sobre la tumba del ser querido, conversamos con él en la esperanza de que sea feliz. Igualmente, cuando se elogia en la televisión la memoria de un artista desaparecido, el animador se expresa como si el cantante o el actor nos vieran. ¿No hay entonces en nosotros la idea de una vida después de la muerte? Pero poco a poco, con el pasar del tiempo, esta idea se vuelve incierta. Platón que, en vida, tenía la certeza de una existencia después de la muerte, del espíritu y de su reencarnación, ha venido a aportar su reflexión:
“En la expectativa por resolver los problemas fundamentales planteados, con toda legitimidad por su naturaleza espiritual, respecto a los misterios de la creación, el intelecto humano siempre ha tropezado en sus búsquedas dentro de una confusión total, con una serie de preguntas todas tan enigmáticas respecto a las otras, que la mayoría queda sin respuesta. Desde su llegada al globo terráqueo, el hombre tiene el sentimiento de su devenir espiritual.
El de las cavernas ya lo había presentido y adivinado en el culto acordado a la muerte. La naturaleza espiritual del ser humano que fue pensada por la fuerza divina, amorosa y creadora, sabe recordar en su instinto de vida, el sentido de esta vida al tamaño de su eternidad. No existe período en la historia del hombre sobre el globo terráqueo que no evoque en un momento u otro la reflexión metafísica del espíritu encarnado en la materia. La llamada divina está contenida en nuestras células físicas, la llamada divina está contenida en nuestras naturalezas carnales porque somos hijos de Dios. Los espíritus se han multiplicado y, en su llegada al planeta, han ocupado progresivamente los suelos, se han desarrollado, se han organizado, se han convertido en razas por los climas, se han convertido en naciones. La angustia metafísica ha proseguido su obra, y la interrogante de la muerte se le ha seguido planteando al hombre a través de los milenios existenciales, contenido sustancial de la evolución terrena. Entonces las creencias han sido las primeras respuestas a la angustia metafísica. Nacieron entonces las representaciones de la angustia, las representaciones metafóricas de la sempiterna interrogante del ser humano temeroso ante la muerte, ante esa detención total, brusca y repentina de los sentidos físicos que parece paralizar los cuerpos para la eternidad, y que trae temor al que no sabe. Ellos aún no sabían, eran los recién llegados a este globo, necesitaban el soporte de la imagen, necesitaban el soporte de la creencia y de proyectar la sombra de la muerte sobre una pantalla de imaginerías popularizadas en el seno de nuestra historia. Más que de filosofía, tenían necesidad de más mitos y religiones. Así aparecieron las primeras creencias, cercanas a los elementos del universo, cercanas al viento, cercanas al agua, cercanas a las tormentas, cercanas al fuego y, para cada uno de estos elementos, era necesario inventar un poder supremo, un comando directivo, un Dios para cada cosa; el mundo antiguo es la expresión directa de ello. Así nacieron sobre este globo, las religiones politeístas. En su tiempo tuvieron razón de ser, respondían a las interrogantes del momento”.

PAPEL DE LA FILOSOFÍA ESPÍRITA ANTE LA MUERTE
Esta filosofía es un compartir del espíritu con el ser humano. El objetivo es iluminar nuestras conciencias para comprender mejor la razón de ciertas dificultades de la vida y reaccionar en consecuencia. Con intervención de diferentes médiums Allan Kardec hizo a los espíritus desencarnados diversas preguntas respecto al misterioso fenómeno de la muerte. He aquí algunos ejemplos:
El temor a la muerte es para mucha gente causa de perplejidad. ¿De dónde viene ese temor puesto que tiene el porvenir por delante?
“Es un error que tenga ese temor; pero, ¡qué vas a hacer! Se trata de persuadirla en su juventud de que hay un infierno y un paraíso, pero que lo más seguro es que irá al infierno, porque se le dice que lo que está en la naturaleza es un pecado mortal para el alma: entonces, cuando crece, si tiene algo de juicio, no puede admitir eso, y se vuelve atea o materialista; así es como se la lleva a creer que fuera de la vida presente, no hay más nada. En cuanto a los que han persistido en sus creencias de la infancia, temen a ese fuego eterno que debe quemarlos sin aniquilarlos”.
Si la muerte nos debe llevar a una vida mejor, que nos libera de los males de esta, y que siendo así es más de desear que de temer, ¿por qué el hombre le tiene un horror instintivo que hace que le tema?
“El hombre debe tratar de prolongar su vida para cumplir su tarea; es por eso que Dios le ha dado el instinto de conservación y ese instinto lo sostiene en las pruebas; sin él se dejaría llevar demasiado a menudo por el desaliento.
La voz secreta que le hace rechazar la muerte le dice que todavía puede hacer algo para avanzar. Cuando un peligro lo amenaza, es una advertencia. Para que saque el mejor provecho de la tregua que Dios le otorga; pero con más frecuencia da las gracias a su estrella que a su creador”.
La pérdida de las personas que nos son queridas, ¿no es algo que nos causa un pesar, tanto más legítimo por cuanto esta pérdida es irreparable e independiente de nuestra voluntad?
“Esta causa de pesar alcanza tanto al rico como al pobre; es una prueba y la ley común; pero es un consuelo poder comunicarse con vuestros amigos por los medios que poseéis, a la espera de tener otros más directos y más accesibles a vuestros sentidos”.
¿Cómo afectan los dolores inconsolables de los supervivientes a los espíritus que son objeto de ellos? “El espíritu es sensible al recuerdo y a las tristezas de aquellos a los que ha amado, pero un dolor incesante y poco razonable le afecta penosamente; porque ve en ese dolor excesivo, una falta de fe en el porvenir y de confianza en Dios y, por consiguiente, un obstáculo al avance y, quizás, a su reencuentro”.
Debemos entender entonces que el espíritu que ha encontrado su más allá, está profundamente entristecido por la incomprensión de sus parientes en cuanto a la separación, lo cual se añade a su turbación natural antes de reunirse con su guía en la serenidad. En realidad, la persona que fallece puede encontrarse en una turbación donde no está consciente de su nuevo estado, se halla en un estado disminuido como al salir de un desvanecimiento. Quiere comunicarse con sus parientes, pero éstos no le responden, ni la miran. Poco a poco, toma conciencia de que está muerta y que no puede reintegrarse a su cuerpo sin vida.
La duración de la turbación que sigue a la muerte es muy variable, puede ser de algunas horas, como de varios meses y hasta de varios años, según el estado de conciencia de la persona antes de su muerte y las circunstancias del deceso.
El conocimiento de las realidades espíritas ejerce una influencia importante en cuanto a la salida de la turbación, de acuerdo a la toma de conciencia que tuvo lugar durante esa misma existencia.
Nosotros, los seres humanos, podemos abreviar la turbación de los que nos dejan, con un impulso de pensamiento solidario, por la fuerza de un sentimiento que libera y da libertad al espíritu. Esa oración puede ser individual, pero también colectiva según el procedimiento de la cadena fluídica, que recomendamos a todos, espíritas o no espíritas. Consiste en transmitir nuestro pensamiento y nuestro amor a la persona recién fallecida. Al menos tres personas se toman de las manos formando un círculo, en un recogimiento de amor y compartir hacia el espíritu que sufre. Cada uno puede encontrar su fórmula y su modo de rezar, por ejemplo, se puede pensar en el espíritu diciendo esto: “Ve hacia el túnel, al extremo del cual hay una luz, avanza, no tengas miedo, serás acogido por los que has amado y por tu guía espiritual que has conocido. No sufrirás más, serás inundado de alegría y de amor”. Este pensamiento se hace mentalmente durante tres minutos, acompañado eventualmente por un soporte musical. Un asistente dará la señal de inicio de la cadena fluídica y la detendrá después de algunos minutos, rompiendo rápidamente el círculo soltando las manos. Se aconseja repetir el acto en los días que siguen para asegurarse de su mejor resultado.
Recordemos que es alentado también para toda defunción, el espíritu sentirá la fuerza y el amor que lo impulsarán más rápido hacia la luz.
El espíritu Jojo, un gran amigo de Jacques Brel, expresó así su alegría al descubrir el más allá y a su guía:
“Cuando llegas al final del túnel, no sabes exactamente lo que ocurrirá. Ves claramente personas que se acercan. Reconoces algunas de ellas, amigos o parientes. Están rodeadas por un halo blancuzco que delimita sus cuerpos.
Avanzas con cierta angustia, tienes miedo de caer en el vacío, sientes desconfianza, no sabes y te preguntas si estás soñando, y luego llega el momento de la conciencia. Es un despertar brutal, en dos palabras, estoy muerto pero vivo. Entonces comprendes todo, te despejas totalmente, el tiempo ya no existe. Las vidas anteriores brotan como géiseres de conciencia y si tienes amor en el corazón, es una fiesta. La desconfianza cede el paso a la alegría, a la confianza sobre todo cuando viene el amigo tendiendo los brazos, riendo y diciéndote: ‘Ves, es simple’, es justo, basta con dejarse llevar por él, él te guía y con él marchas sobre las nubes descubriendo el más allá”.
Por medio de la oración, podemos ayudar a los muertos y también a los vivos, amigos o parientes que sufren en la vida presente de un problema psicológico o físico. Esta “petición” no es un “Padrenuestro” o un “Ave María”, sino nuestro propio pensamiento dirigido hacia la persona querida. Debe ser positivo y constructivo según la necesidad de la persona. Piensen en mejoría, restablecimiento, alegría, serenidad, curación. Un espíritu que fue sacerdote dio su nueva definición de oración: “La oración no es una expectativa, sino una acción del espíritu responsable que da su amor. La oración no es un recitativo sino un verbo que lleva su función hacia quien tiene más necesidad de ella. La oración no consiste en implorar a Dios con aire falsamente contrito y rostro contraído de dolor. La oración es una alegría, una función inherente al espíritu, una telepatía del alma. La palabra prostituida por los hombres ha perdido su sentido primero. Rezad, sí, rezad, amigos míos, con todas vuestras fuerzas, es decir con todo vuestro deseo de aportar al otro lo que espera de vosotros. Dios no es responsable — vosotros sois libres— y es por ello que vuestra oración es un acto de amor que no exige su intercesión”.
En efecto, la cadena y la oración son una forma de telepatía que llega directamente a la persona involucrada y el flujo de pensamiento se concreta por el siguiente proceso explicado por el espíritu José Arigó, quien fue médium sanador brasileño:
“El fluido es ante todo el resultado de vuestro pensamiento. Pensáis bien y obtenéis buen fluido. Pensáis mal y obtenéis mal fluido. El fluido creado por vuestro propio pensamiento ejercerá una salida extra-corporal. Se desprenderá, se liberará progresivamente de vuestro cuerpo físico. En cuanto el pensamiento, en cuanto el fluido se despega del cuerpo físico, entonces ya no se habla más de fluido sino de vibración.
El pensamiento exteriorizado se convierte en una vibración. El carácter de esta vibración es la forma ondulatoria. La forma ondulatoria, tal como un trazo en forma de curva, se prolonga también en el espacio, a partir de lo que habéis pensado, a partir de vuestra reflexión espiritual. Cuando la vibración alcance a aquel, a aquellos, o a los elementos hacia los que va dirigido, entonces se convierte en un efluvio.
Lo que quiere decir que el pensamiento es un fluido cuando pertenece al cuerpo, que se convierte en vibración cuando se exterioriza del cuerpo y que se convierte en efluvio cuando alcanza otro cuerpo o un elemento inerte de la materia. Es muy importante saber establecer estas diferencias dentro del vocabulario por cuanto el vocabulario es el único vehículo de vuestra reflexión en el seno de vuestro mundo físico, un vehículo a veces muy difícil a manipular, un vehículo que a veces traiciona el pensamiento, tanto más por cuanto vivís en países diferentes, bajo climas diferentes, que sois a pesar de vosotros hijos de una cultura, de una historia, y que la diferencia de lenguaje confiere todavía más dificultad a la manifestación de vuestros pensamientos respectivos o globales”.
A la luz del espiritismo, podemos comprender la muerte con menos temor, y aceptar más serenamente la partida de nuestros seres queridos fallecidos. Por el pensamiento, podemos aportarles ayuda con la alegría de saberlos felices, sin sufrimiento físico y con la perspectiva de encontrar felicidad en el más allá o en una vida futura.
LE JOURNAL SPIRITE N° 79

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ELLOS ESTAN VIVOS


Aun cuando no reconozcas, de momento, semejante verdad, ellos te ven y te escuchan.
Cuando les es posible te siguen los pasos compartiendo contigo problemas y aflicciones.
¡Compadécete de los que te precedieron en la Gran Renovación!
Aquellos que viste partir con las manos desfallecientes en las tuyas, donándote los últimos pensamientos terrestres, a través de los ojos fijos en los tuyos, no están muertos.
Entraron en nuevas dimensiones de la existencia, más prosiguen con el corazón, vinculado a tu corazón.
Te guardan afecto y agradecen tu recuerdo, no en tanto, casi siempre se escudan en tu fe, buscando en ti la fuerza precisa para la restauración espiritual que demandan.
Muchos de ellos, aun inadaptados a la vida diferente que son compelidos efectuar, piden serenidad en tu coraje y apoyo en tu amor…
Otros, muchos se encuentran inmersos en la bruma de la nostalgia, detenidos en la sed del reencuentro, ante las requisiciones continuadas de tus pensamientos de angustia.
Otros muchos te siguen aun.
Aquellos que se despidieron de ti, después de larga existencia, bendiciéndote la vida; los que amaste, indicándoles el camino para las esferas superiores; los que levantaste para la luz de la esperanza y aquellos otros que socorriste un día, con el ósculo de la amistad y de la beneficencia…
Todos te agradecen, extendiéndote los brazos en el sentido de auxiliar a traspasar los caminos que aun  te caben recorrer
¡Auxilia a los entes queridos en la Espiritualidad, a fin de que puedan auxiliarte ¡
Si les recuerdas la presencia y el cariño, prendidos al vacio que te impusieron al alma, abrazando el trabajo que habrán dejado por hacer.
Si eres la voz que les reconforte los seres amados aun en la Tierra, la fuerza que les ejecute el servicio de paz y amor que no terminaron, la luz para aquellos que les lastiman la ausencia en recánto de sombras, o el amparo a favor de aquellos que desearían continuar sustentándote en el mundo!
Compadécete de los seres queridos que te antecedieron en la Gran Liberación.
Llora, porque el dolor es fuente de energías renovadoras por dentro del corazón, más llora trabajando y sirviendo, auxiliando y amando siempre!
Y deja que los corazones amados, hoy en el Más Allá, te enjuguen las lágrimas, inspirándote acción y renovación, porque, en el futuro, los tendrás a todos positivamente contigo en las alegrías del Nuevo despertar.

Espíritu: EMMANUEL
Médium: Francisco Cándido Xavier

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¿ Qué es la Videncia y la Clarividencia ?

Estas dos facultades son de carácter puramente anímico, aunque pueden
coincidir o deberse enteramente a la mediumnidad propiamente dicha, por eso muchas veces durante esta percepción extrasensorial, el vidente no necesita abrir los ojos para describir a los Seres espirituales que hay en el ambiente y que se entremezclan e interactúan con el llamado mundo de los vivos.
Las percepciones visuales están constreñidas a determinadas franjas vibratorias que oscilan de acuerdo al grado de adelantamiento espiritual del
médium; así se puede dar el caso de que dentro de un mismo ambiente físico, un médium vea lo concerniente a determinada franja vibratoria, mientras que otro médium esté viendo otra diferente.
La Videncia aunque se encuentra clasificada en el grupo de las mediumnidades,en si misma no una mediumnidad , pues no existe la transmisión o comunicado de un Ser espiritual, sin embargo constituye una facultad específica de carácter anímico por la que en determinados momentos, el sensitivo percibe , no por los ojos sino directamente a través de su alma, el mundo espiritual que habitualmente nos rodea. La utilidad de la Videncia es la de desvelar los cuadros del mundo espiritual, sabiendo observarlos con la suficiente discreción al describirlos, evitando convertir su facultad en un informativo de liviandades.
La Clarividencia es otra facultad, también conocida como “Doble vista”, o ”segunda vista”. Esta facultad puede ser indistintamente anímica o mediúmnica, y consiste en la percepción visual de los espíritus o de escenas del mundo espiritual, así como de imágenes o de acontecimientos del mundo corporal que están fuera del alcance visual normal, en estado despierto, ya sean
lejanos u ocultados de algún modo.
La mayoría de las veces la clarividencia es el resultado de un trance parcial, que puede ser consciente o inconsciente. También es conocida como “estado sonambúlico”, en donde las regiones sensoriales del cerebro están disociadas o sumidas en una fuerte relajación psíquica.
Gabriel Delanne la define como la facultad de obtener conocimientos sin experimentar la influencia del pensamiento de otras personas presentes y sin servirse de los órganos de los sentidos.
Como se trata de una percepción extracerebral o espiritual, el vidente puede penetrar en escenas del pasado, del presente o del futuro ( precognición, profecía, premonición).
En la clarividencia sonambúlica el vidente percibe mientras permanece
en estado de trance o sonambúlico.
Otra clase de clarividencia es la onírica, en donde las visiones se experimentan
durante el sueño físiológico.
La clarividencia profética es en la que el clarividente penetra en el futuro,
aunque es la menos fiable, por influir frecuentemente la imaginación del
clarividente psíquico, y desfigurar así la mayor parte de las veces, los indicios
de la realidad, además de que el futuro siempre es susceptible de ser modificado
con la libertad de cada ser humano..
La telepática es cuando perciben los pensamientos o ideas de otras personas.
La Telestésica se refiere a la percepción de objetos, cuerpos, cosas, etc,
así como escenas que se están produciendo a distancia.
Por la clarividencia psicométrica se puede hacer la lectura de las referencias psíquicas encontradas en objetos, personas y ambientes, pudiendo pertenecer al pasado, al presente o al futuro.
Hay que señalar que a veces la imaginación en los médiums poco disciplinados puede jugar malas pasadas al elaborar imágenes y construcciones producto de sus fantasías, que no saben traducir y lo mezclan con aquello que de verdad capta y causándole por ello una gran perturbación anímica.
En definitiva, el mecanismo de cómo se producen esta clase de facultades ,
es actualmente desconocido e inexplicado, pero la cuestión que interesa conocer es que existen tal como acreditan tantos casos registrados por la Parapsicología y el Espiritismo a lo largo de la historia de su investigación en estos temas.

- Jose Luis Martín-

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Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”
- Isaac Newton -

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