miércoles, 22 de abril de 2015

SER FELIZ ES TODO ....


LA FELICIDAD SE CONTAGIA A TRAVÉS DE LOS AMIGOS

Si usted está feliz y lo sabe, dele las gracias a sus amigos. Y a los amigos de sus amigos. Porque -según vislumbran los científicos- la felicidad es una situación que depende estrechamente de las relaciones y de las interacciones sociales. Eso si, en cambio, la tristeza parece estar relacionada con la personalidad individual 


Eso es lo que piensa un grupo de profesionales de Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y la Universidad de California. El equipo asegura, en una nota publicada en la prestigiosa revista médica BMJ.

La felicidad postulan - es un fenómeno colectivo que se propaga a través de las redes sociales como una especie de contagio emocional.

Los detalles
En un estudio en el que se estudió la condición de felicidad de casi 5000 personas a lo largo de un período de veinte años, los investigadores descubrieron que cuando una persona afirma ser feliz, este efecto positivo se transmite en red , y se lo puede mensurar hasta una relación de tercer grado.

En otras palabras, una persona feliz desencadena una reacción en cadena que beneficia no sólo a sus amigos, sino a los amigos de los "amigos y también a los amigos de los amigos de los "amigos ". El Y este efecto positivo dura hasta un año.

La tristeza
En cambio la otra cara del fenómeno no se repite: la tristeza no se propaga a través de las redes sociales como solidariamente lo hace la felicidad. La felicidad parece buscar compañía mucho más que la tristeza.

"Hemos detectado que el estado emocional de una persona puede depender de la experiencia emocional de las personas que ni siquiera saben el tema ; que está a dos a tres grados de relacionamiento con usted", afirmó el profesor Nicholas Christakis de la Harvard Medical School, junto a James Fowler de la Universidad de California, en San Diego, co-autor de este estudio. "Y el efecto no es sólo fugaz".

Años de estudio
Durante más de dos años, Christakis y Fowler han estado buceando en una enorme masa de datos acumulados durante décadas en el famoso Framingham Heart Study (un estudio cardiovascular iniciado en 1948), y buscando pistas de la relación entre las redes sociales y la salud.

Centrándose en 4.739 personas, Christakis y Fowler observaron más de 50.000 lazos familiares y sociales analizado la propagación de la felicidad a lo largo y ancho de este grupo social.

Utilizando diversos índices los investigadores comprobaron que cuando una persona pasa a ser feliz, un amigo o relación que vive dentro de una radio de una milla de distancia tiene un 25 por ciento más de posibilidad de ser feliz. Los hermanos que viven dentro de una milla tienen un aumento del 14 % en las probabilidades de la felicidad los vecinos más cercanos el 34 por ciento.

Pero la verdadera sorpresa llegó con las relaciones indirectas . Una vez más, mientras que una persona feliz aumenta las probabilidades de felicidad de un amigo directo, también elevaba las posibilidades de felicidad del amigo del amigo, en casi un 10 % y un amigo de 3er grado tenía un 5,6 % más oportunidades de estar contento.

"Hemos detectado que, si bien todas las personas tiene una separación de seis grados, nuestra capacidad de influir en los demás parece extenderse a tres grados ", resume Christakis. "Es la diferencia entre la estructura y la función de las redes sociales".

Estos efectos se ven limitados por el tiempo y el espacio. Cuanto más se acerca usted a un amigo más fuerte será el contagio emocional positivo. Pero a medida que aumenta la distancia, el efecto se disipa. Esto explica por qué los vecinos cercanos reciben el efecto, y los vecinos lejanos no.

Además, la felicidad parece tener un desgaste después de aproximadamente un año. "Por lo tanto, la propagación de la felicidad se ve limitada por el tiempo y la geografía", concluye Christakis. "No ocurre en cualquier momento o en cualquier lugar"

Adaptación: Oswaldo E. Porras Dorta


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Piensa menos en tus problemas y mas en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán Aprende a nacer del dolor y a ser más grande, que es el más grande de los obstáculos.
- Pablo Neruda -

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                  ¡¡  No a la guerra  !!


Ante los conflictos que existen esparcidos por la Tierra, son muchos los corazones que se amedrantan, porque ven que cada día, trae nuevos dramas, nuevos desmanes y sobretodo existe el peligro de una nueva guerra son países que espiritualmente han avanzado muy poco, y no miden las crueles consecuencias, la vida para ellos parece no tener valor, por eso cuanto más oremos y vibremos por la humanidad, mucho mejor.

El sufrimiento es el gran educador, así de los individuos como de los pueblos. Cuando nos apartamos del recto camino y resbalamos hacia la sensualidad y descomposición moral, el sufrimiento, con su aguijón, nos hace volver a la senda del bien. Tenemos que padecer para desarrollar en nosotros la sensibilidad y la vida. Es esta una ley seria, y austera, fecunda en resultados. Hay que sufrir para sentir y amar, para crecer y elevarse. Solo el dolor pone término a los furores de la pasión, despierta en nosotros las reflexiones profundas, revela a las almas lo que en el universo hay de más grande, bello y noble: la piedad, la caridad y la bondad...

Es tiempo ya de que el hombre aprenda a conocerse a si mismo gobernar las fuerzas que en él residen: si supiera que todos los pensamientos y todos los actos egoístas, o envidiosos, contribuyen a acrecentar los poderes maléficos que sobre el se ciernen, alimentando las guerras y precipitando las catástrofes, cuidaría más su conducta y con ello muchos males serian atenuados.
Solo el espiritismo puede ofrecer esta enseñanza. Todos los espiritas tiene el deber de difundir en su entorno la luz de las eternas verdades y el bálsamo de las consolaciones celestiales, tan necesarias en las horas de pruebas que atravesamos.
Es menester asistir a la humanidad dolorida y ofrecerle las perspectivas reconfortantes de lo invisible, del Más Allá, demostrándoles la certidumbre de la supervivencia del alma, el júbilo del reencuentro para aquellos a quienes la muerte separo.
Es menester que vallamos al pueblo que carece de ideal, a los humildes y pequeños a los cuales el materialismo engaña, pues solo sabe desarrollar en ellos la avidez de placeres y los sentimientos de odio y envidia, debemos ir a ellos llevándoles la enseñanza moral, la alta y pura doctrina que alumbra el porvenir y nos muestra como la justicia se consuma por medio de las vidas sucesivas.
Todos los que, amando la justicia, la buscan en el ámbito estrecho que su mirada abarca, rara vez la encuentra en las obras del hombre, en las instituciones de este bajo mundo. Ensanchemos, pues, nuestros horizontes: entonces la veremos expandirse en la serie de nuestras existencias a lo largo de los tiempos, por el simple mecanismo de los efectos y las causas. Tanto el bien como el mal se remontan siempre a su fuente de origen. El crimen recae siempre sobre sus autores. Nuestro destino es obra de nosotros mismos, pero solo se esclarece por el conocimiento del pasado. Para captar su eslabonamiento hay que ir más arriba y contemplar desde allí, en su conjunto, el panorama viviente de nuestra propia historia. Ahora bien, esto Serra solo posible para el Espíritu que se encuentre desprendido de su envoltura carnal, ya sea por medio de la exteriorización durante el sueño, ya debido a la muerte. Entonces, las sombras y contradicciones del presente surge para él viva luz. La gran ley se le aparece en la plenitud de su brillo y en su soberana majestad, regulando la ascensión de los seres.

La verdad, para descubrirla, hay que elevarse hasta las regiones serenas a las que no llegan las pasiones políticas y donde no reinan los intereses materiales. Interroguemos a los grandes muertos – e inspirémonos con sus consejos. Ellos nos confirmaran la existencia de esas leyes superiores fuera de las cuales toda obra humana es impotente y estéril.
A pesar de ciertas teorías, lo que hace falta sobre todo, para realizar la paz social y la armonía entre los hombres, es el acuerdo íntimo de las inteligencias, las conciencias y los corazones. Solo puede darlo una gran doctrina, una revelación superior que trace el rumbo humano y fije los deberes comunes.
En la historia del mundo las calamidades son muchas veces signos precursores de nuevos tiempos, el anunciado de que se está preparando una transformación y la humanidad va a experimentar profundos cambios.

Un velo de tristeza y de duelo cubre y se extiende sobre el país que sufre una guerra. Muchos son los hermanos que lloran por la pérdida de sus seres amados.

Es preciso en presencia de tal cúmulo de males proyectar el pensamiento hacia los principios eternos que rigen a las almas y a las cosas. Solo en el Espiritismo encontramos la solución de los múltiples problemas que un drama así plantea. En el beberemos los consuelos capaces de mitigar el dolor.
Esperemos que el tiempo nos descubra los nuevos cambios, mientras tanto, nuestro bien hacer y nuestras oraciones serán de gran utilidad por la parte que nos corresponde, pues está bien claro que lo que no podemos conseguir por nuestro propio esfuerzo hemos de dejarlo en las manos de Dios, que sabe que hacer con sus criaturas….

- Merchita -

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Preguntas sobre los otros mundos

32. ¿Qué grado de confianza puede haber en las descripciones que los Espíritus
hacen de los diferentes mundos?


"Esto depende del grado de adelantamiento 'real' de los Espíritus que dan estas  descripciones; porque vosotros comprendéis que los Espíritus vulgares son tan incapaces de daros noticias con respecto a esto, como un ignorante entre vosotros para describiros todos los paises de la Tierra. Muchas veces dirigís preguntas científicas sobre estos mundos a Espíritus que no las pueden resolver; si son de buena fe, hablan de ellos según sus ideas personales; si son Espíritus ligeros, se divierten dándoos descripciones extravagantes y fantásticas, tanto más que estos Espíritus que no están desprovistos de imaginación en la erraticidad como en la Tierra, sacan de esta facultad la narración de muchas cosas que nada tienen de real. Sin embargo, no creáis en la imposíbílidad absoluta de tener sobre estos mundos, algunas aclaraciones, los mismos Allan Kardec.
Espíritus buenos se complacen en describiros aquellos que ellos habitan, a fin de serviros de enseñanza para mejoraros, y convidaros a seguir el camino que puede conduciros a ellos; es un medio de fijar vuestras ideas sobre el porvenir y no dejaros en la vaguedad."


¿Qué comprobación puede haber para la exactitud de estas descripciones?


"La mejor comprobación es la concordancia que puede haber entre ellas; pero acordáos que tienen por objeto vuestra mejora moral y que por consiguiente podéis ser informados mejor sobre el estado moral de sus habitantes que sobre el estado físico o geológico de estos globos. Con vuestros conocimientos actuales, ni aun podríais comprenderlo; este estudio no serviría para vuestro progreso en la Tierra, y cuando esteis allí tendréis toda la posibilidad de hacerlo."


Observación. - Las cuestiones sobre la constitución física y los elementos astronómicos de los mundos, entran en el orden de las investigaciones científicas de las que los Espíritus no deben ahorrarnos el trabajo; sin ésto, un astrónomo encontraría muy cómodo el hacerles hacer sus cálculos, con lo que se guardaría muy bien de convenir sin duda. Si por la revelación podan los Espíritus ahorrar el trabajo de un descubrimiento, es probable que lo hicieran en favor de un sabio bastante modesto para reconocer abiertamente el origen, más bien que en provecho de los orgullosos que los niegan, y a los que por el contrario  conducen a menudo las decepciones de amor propio.


El libro de los Mediums 
Allan Kardec.


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Ser feliz es todo…

Cada día que amanece es una página en blanco, para que podamos escribir un capítulo más en nuestra propia historia.
Es una oportunidad renovada por el Creador, para que conquistemos nuestro mayor objetivo, que es ser feliz.
¿Al fin y al cabo quien no desea ser feliz?
Para dar una pequeña ayuda, anotamos algunas actitudes que van a ayudarle a usted a encontrar su felicidad:
Acéptese tal como usted es, incondicionalmente.
Usted no es el tamaño de su cuenta bancaria, el barrio donde vive, la ropa que usa el tipo de trabajo que hace.
Usted es, como todo el mundo, una mezcla extremadamente compleja de capacidades y limitaciones.
Disfrute de aquello que usted tiene.
Valorizar lo que se tiene en vez de compadecerse por lo que no tiene o no puede tener nos lleva a una mayor felicidad.
Comprenda que la completa satisfacción no existe.
Si usted cree que es posible  tener una vida perfecta, vivirá en una eterna frustración.
Altos y bajos, alegrías y tristeza, entusiasmo y decepción son partes integrantes de la existencia. Luche siempre para mejorar y alégrese con sus conquistas.
Su vida tiene un propósito y un sentido.
Usted no está aquí apenas para ocupar un espacio o ser una figura en la vida de otra persona.
El mundo sería diferente si usted no existiese. Cada lugar donde usted estuvo y cada persona con la que usted habló serian diferentes sin usted.
Los acontecimientos son temporales. El tiempo realmente lo cura todo. Nuestras decepciones son importantes y serias, más la tristeza pasa y la vida  nos lleva  a nuevos caminos. De tiempo al tiempo. No olvide de divertirse.
Reserve, todos los días, algún tiempo para divertirse, reír y relajar la mente.
Sea flexible.
Muchas veces, cuando queremos estar en compañía de nuestros amigos y parientes, queremos que las cosas acontezcan exactamente como deseamos. Si todas las personas  mirasen  el tener las relaciones de esa manera, nadie se sentiría feliz.
Sea su propio admirador.
Precisamos confiar en nosotros mismos con fuerza y constancia. Cuando nos sintamos desanimados, reconozcámoslo, más no se entregue a el desanimo. Procure superarlo y seguir al frente.
Abrase a nuevas ideas. Nunca pare de aprender y de adaptarse. El mundo está siempre cambiando.  No deje girar su vida en torno a una cosa sola. La vida es hecha de muchas facetas diferentes.
La obsesión por alguna cosa nos torna incapaces de usufructuar  otras  y nos hace perder oportunidades de belleza y alegría.
Usted no tiene que vencer siempre.
Las personas ultra competitiva, que precisan vencer siempre, terminan sufriendo menos las cosas. Cuando pierden, quedan muy frustradas, y cuando ganan, era eso lo que esperaban, de cualquier forma. Sobre todo no se armonizan con el ritmo natural de la vida, que es hecho de ganancias y de perdidas.

No se concentre en las tragedias del mundo, más si en sus esperanzas.
Muchas tristes cosas acontecen en nuestro mundo, más, en vez de concentrarse en ellas, tenga esperanza en el futuro. Piense en cuantos avances hubo ya  y en el potencial del mundo.
Si usted tiene esperanza, sentirá estimulo y contribuirá para los cambios. Si su perspectiva fuera pesimista, hallará que no adelanta  nada y perderá el buen ánimo.
Preste atención. Usted tal vez tiene lo que desea.
La tendencia humana es siempre querer más. Por eso  es tan importante no darnos cuenta de que tenemos lo que conseguimos alcanzar durante la vida.
Estas son apenas algunas actitudes que le pueden ayudar a usted a escribir una historia diferente a partir de hoy.
Fueron extraídas del libro “los 100 secretos de las personas felices”, y son el resultado de preguntas hechas por el Dr. David Niven, ph. D. que da clases en Florida en Atlantic University
Recibió premios el autor de la Universidad Estatal de OHIO y de la Universidad de Harvard
Si usted desea realmente ser feliz, vale la pena anotar esos consejos y vivirlos.
Nosotros estaremos velando por usted…



Equipo de Redacción del  Momento espirita, extraído del libro: “Los 100 secretos de las personas felices”, de David Niven – sexta edición.

martes, 21 de abril de 2015

MORAL ESPÍRITA


Ramatis
EXPIACIÓN Y OBSESIÓN

Nadie nace en la Tierra  bajo el determinismo de sufrir  penalidad o castigo alguno, por imposición de los espíritus Superiores. Los Mentores Espirituales  jamás determinan que los espíritus se reencarnen bajo el estigma implacable de la obsesión,  victimas de homicidios o sufran accidentes fatales, lo que sería una punición deliberada e incompatible con la Bondad del Creador.

Los espíritus afectados son encaminados hacia la materia  por sus propias causas,  basadas en faltas e indisciplinas cometidas  en existencias pasadas, siendo colocados en medio de las influencias mórbidas o maléficas, semejantes a las que promovieron en el pretérito

La nueva existencia física  puede ser favorable o no, depende fundamentalmente de la forma cómo piensa  y actúa en la materia y en medio de sus viejos compañeros, victimas o verdugos, pues están sujetos a sus pasiones, vicios o virtudes. Siempre que sean dignos y vivan amorosamente a favor del prójimo, podrán sobrevivir  sin conflictos y sin tragedias, recibiendo con justicia  la ayuda espiritual de sus mentores, que de modo alguno desean castigarlos, pero si recuperarlos espiritualmente.

Cuando se renace en medio de malhechores  y es blanco de un cruel obsesor, si se dedica heroicamente al bien ajeno, ejercita su ternura, amor y magnanimidad hacia todos, sin distinción de creencias, razas o castas, tendrán mayores posibilidades  de sobrevivir en la materia   y distanciado de las violencias  y fines trágicos.

La cosecha es siempre  conforme  haya sido la siembra. Los Espíritus  exageradamente intelectivos, que emplean sus talentos  para sembrar el descreimiento, inconformidad, rebeldía  y ociosidad espiritual, que viven preocupados  en fundar escuelas  filosóficas exóticas, que alejan al hombre de su responsabilidad  espiritual y lo excitan hacia una existencia puramente sensual, dificultan la perfecta aplicación de la Ley de Evolución en la marcha progresiva de las criaturas de menor sensibilidad mental.

Como son sembradores de confusiones mentales y psíquicas en otros cerebros incautos, deberán encarnar en medio de “esas familias”, cuyas creencias  discordantes o infantiles, los retardaran en la senda del progreso espiritual. Entonces les cabe ayudarlas  a liberarse del negativismo secular  o del dogmatismo asfixiante, con el fin de compensar los perjuicios causados en base  a los postulados contradictorios  que pregonaron en el pasado.

Por lo tanto, nacen en el futuro con ese implacable deber  de despertar a sus viejos  familiares o amigos, atrofiados  por el culto a los dogmas incisivos o totalmente apáticos  a la vida inmortal.  Gracias a su sacrificio y a la cura por medio  de la doctrina espirita, esos espíritus perturbadores del pasado, terminan reajustándose meritoriamente junto a aquellos de cuya cándida confianza  mental abusaron.

Bajo una disciplina  férrea pero justa  de la Ley Sideral, que rectifica y no castiga, retornaran al ambiente del mundo  físico, situándose en medio de las familias terrenas, comprometidos  para incentivar  el despertar de la ilusión intelectiva, de la hipnosis  de los sentidos pasionales o de la esclavitud del ateísmo infeliz,  a quienes les siguieron tontamente en otras vidas. Esa tarea  abnegada no se les impone arbitrariamente; la razón esclarecida  y consciente por reducir su debito Karmico, les permite aceptar  el servicio doloroso a favor del prójimo y también para su propio beneficio.

La familia humana ignora por lo general  la razón de los acontecimientos dolorosos  que se manifiestan, que suelen ser las desventuras  en su camino evolutivo en donde les toca actuar. Así se forman los cuadros de sufrimiento redentor: aquí es el hijo que nace con la enfermedad congénita,  y se arrastra penosamente, provocando angustias  en sus consanguíneos, allí es el jefe de familia  es acosado por una cruel enfermedad , que resiste a los esfuerzos realizados  por la medicina oficial,  marchando tristemente hacia el cementerio y a su vez  daña los corazones de sus familiares íntimos,; allá  es una enfermedad dañina  que acá a la hijita querida, haciendo padecer  el “vía crucis” de los consultorios  e instituciones psicópatas, profiriendo gritos extraños y ofendiendo con palabras groseras.

Cuando la desesperación alcanza la totalidad de la familia, la Ley que es atenta  y permanece en observación,  sucede un milagro inesperado y bajo la fortuita coincidencia surge el médium curativo, que recupera al hijo en sus movimientos atrofiados desde la cuna,  restablece la salud del jefe de la casa,  cuya medicina oficial no tenia  remedios curativos, y aun, gracias a la dedicación de algunos adeptos  a la doctrina espirita, logran esclarecer  al espíritu obsesor que torturaba a la hija  malediciente . Pero siempre bien querida. De esa forma el espiritismo se acepta  en el hogar, volviendo venturoso, y gracias al cual, los postulados de la inmortalidad  del alma penetran en aquellos que vivían ciegamente esclavizados a los dogmas infantiles  o es absoluto descreimiento.

Gracias al agua fluidificada, al recetario mediúmnico o de los pases espiritas, se desplazan las viejas convicciones ateístas y los sectarismos condenables de los familiares. Y aquellos que en el pasado abusaron  del mando o del intelecto en contra del prójimo, es de esa forma  que los planos superiores suministran nuevos enfoques de la vida, espiritual, sirviéndose  de los cuerpos atrofiados o de los nervios desequilibrados. Los conceptos equivocados  o negativos de antes son compensados por el sacrificio del dolor físico o psíquico del presente.

No hay regla sin excepción puede darse el caso de que una hija obsesa, o hijo, más tarde es curada a través del espiritismo y que gracias a ella se ha convertido la familia, sea un espíritu bueno que acepta el sufrimiento con el deseo  magnánimo de ayudar a su familia y también par activar su ascensión espiritual. No hay reglas sin excepción, pues Jesús espíritu excelso y justo, no eludió la ocasión de sumergirse en las sombras de nuestro mundo, para salvar a los hombres ignorantes y posibilitarles el camino  hacia su realidad espiritual.

Hay espíritus bondadosos, que descienden a la carne  y se ajustan  a la familia consanguínea  de la tierra, con el fin  de  despertar espiritualmente  a sus viejos y milenarios amigos. En algunos casos  se sacrifican heroicamente para socorrer  a sus adversarios  de otrora y que en el presente todavía demoran hipnotizados por las filosofías destructivas o las doctrinas enfermizas del mundo material.

Cuando estas almas sublimes comprueban la inutilidad de sus esfuerzos para inspirar desde el Más Allá a sus pupilos  negligentes, se deciden a reencarnar  por amos a ellos.

Muchos cuando renacen junto al adversario empedernido, enfrentan terribles situaciones  a fin de atenuar  la fiereza, el odio y la violencia  que aún sustentan. Movidos por la compasión del ángel, efectúan toda clase de esfuerzos para sustraerlos  de las tragedias odiosas, que en el futuro engendran Karmas torturantes. Muchas veces son sacrificados   por las mismas almas delincuentes, a quienes intentan salvar de los padecimientos  inenarrables que les esperan  en el fango del astral inferior. Aun así se sienten felices cuando consiguen  acentuarles el fuego  del remordimiento o arrepentimiento, provocándoles los primeros  impulsos de redención espiritual.

Dios no es vengativo ni sádico, ni creó la obsesión incurable, la dolencia fatal, las deformaciones corporales, ni cualquier tipo de desventura  para el ser humano. El Padre solo tiene objetivos  concretos, que es la recuperación amorosa de todos sus hijos eternos. Los acontecimientos  trágicos o mórbidos  son el fruto de la debilidad moral y de la ignorancia del hombre, que  solo balbucea las primeras letras del alfabeto de la vida inmortal.

Trabajo extraído del libro “Mediumnismo” de Ramatis
Realizado por Mercedes Cruz Reyes 

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No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.
- Pablo Neruda -

                                                                                                         
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 LAS REFLEXIONES DE 

MERCHITA

Demos gracias a Dios por permitirnos  continuar, comunicándonos  y comentar esta hermosa Doctrina que es un bálsamo reparador para nuestras heridas.
Los caminos de los hombres son extraños e insondables. Cuando la criatura  vive en un clima mental donde caben todas las virtudes y con el espíritu abierto  al entendimiento de todas las situaciones, es la disposición idónea tanto en la tierra como en el plano espiritual para que su espíritu sirva bien.
La búsqueda de Dios es un objetivo de la filosofía que no hace falta a la realidad, pues Dios está dentro de nosotros mismos,  con nuestro consentimiento o sin el. Dios es la vida y la vida es luz.
Todos tenemos  nuestro libre albedrio y nadie recibe pruebas del Señor para las cuales no esté preparado. Todos podemos recibir ayuda en la lucha, pero no es licito el que les perdamos nuestro concurso, debemos andar con nuestros propios pies y escoger el propio camino.
Cualquier situación que enfrentemos, la solución que intentemos en ella, será desastrosa si no podemos comandar la lucha. Si permitimos, en nuestro propio barco, a cada viajante que entre, comandar el timón imprimiendo la ruta, que mejor le parece, tengamos por seguro que no llegaremos a ninguna parte. Somos capitanes y debemos enfrentar los rigores de la tempestad. De la misma forma que el armador no entrega el barco a cualquier marinero, la Providencia  Divina, con más justa razón, no coloca a sus hijos bajo la tutela de Espíritus inhabilitados. Como el buen capitán consulta sus propias cartas de navegación para conducir el barco.
Todos debemos aprender a aceptar las cosas que nos llegan y contra las cuales somos impotentes. El hombre negligente y que se entrega a la indisciplina mental, es foco permanente de complicaciones. Es muy difícil que nos ajustemos al deber y a la disciplina, los dos imperativos, mayores para garantizarnos la tranquilidad del Espíritu.
Generalmente, los corazones  generosos no se saben defender del mal porque  no cogitaron acerca del. Acostumbrados a vivir espontáneamente, junto a la sinceridad, relajan la vigilancia que, aparentemente, no se torna necesaria. Aprenden a confiar en los otros y solo descubren que los otros mienten cuando caen en una gran desilusión. Aunque esto  es peligroso,  hay que admitir, que es preferible vivir confiando, pues la desconfianza en los que nos rodean  genera inquietud constante. Los más complicados  procesos patológicos de la mente tienen  su etiología  en la desconfianza habitual. El hombre desconfiado vive como un animal acorralado, divisando cazadores imaginarios que lo quieren abatir y, en el delirio de la persecución, crea un mundo de angustias e inseguridades.
La  duda es un acido destructivo que ataca al espíritu, consumiendo sus energías superiores. Es  un  polarizador de todas las energías negativas que nos circundan, es como una fábrica de inquietudes, liberando poderosas corrientes de antipatía y de perturbación. Las fuerzas de la vida no funcionan como nuestra cabeza; ellas son eternas y justas y cada uno de nosotros recorre caminos recogiendo el resultado de su siembra.
El secreto de la felicidad es vivir de tal forma que nuestra conciencia no registre culpas que puedan suscitarnos problemas de reparación.
El mal del mundo nace en el corazón del hombre egoísta y orgulloso, que no sabe perdonar, ceder u obedecer, comprender y ayudar, guardando las debidas  proporciones de sí mismo como frágil criatura, necesitada de todo y de todos.
Jesús dijo que el amor cubre la mayoría de los pecados; las pruebas están ahí  a nuestro frente, y en las historias de nuestros compañeros. Cuando los hombres comprendamos eso, veremos  que el pedido de Jesús , para que nos amasemos  los unos a los otros, mucho más que un consejo religioso, es una ley a la que no podemos dar la espalda, ante la vida, para así ser felices.
- Merchita -

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Miguel Vives
     MORAL ESPIRITA.


Los adversarios del Espiritismo -que, de acuerdo con la regla más antigua, no lo conocen- acostumbran decir que no tenemos un sistema de moral. Eso, cuando no nos acusan simplemente de inmoralidad. La respuesta nuestra es la Codificación Doctrinaria. Y en ella, además de las Leyes Morales de El Libro de los Espíritus, ese código del más puro espíritu cristiano, que es El Evangelio según el Espiritismo. 

Miguel Vives menciona este último, en su trabajo sobre las reglas de la vida espírita. Mucho más que eso, sin embargo, nos enseña cómo aplicar los principios evangélicos a una conducta espírita. La moral espírita resplandece en estas páginas, en toda su pureza cristiana. Quien lea este libro, y aplique a la vida sus principios, hará en sí mismo aquella reforma que, para Kardec, es la única y verdadera característica del verdadero espírita. Vives, entretanto, no es un teórico. El declara, enseguida, en la primera línea: No soy escritor, pero soy médium. 

Para los legos, eso no tendrá un significado mayor. Para los espíritas, entre tanto, eso quiere decir que Vives está escribiendo sobre cuestiones que enfrentó en la vida, sobre problemas que vivió. En eso está el mayor valor de este libro. El nos da el ejemplo de la vivencia espírita. Fundador del Centro Espírita Fraternidad Humana, de Tarrasa, Miguel Vives lo presidió durante treinta años. Ejerció la mediumnidad y militó en la propaganda doctrinaria. Desde que se volvió espírita, su vida se convirtió en un apostolado. Muchas de sus páginas nos recuerdan la figura del apóstol Pablo: son páginas epistolares, dirigidas a las asambleas cristianas de los primeros tiempos. 

En otras, él es el oscuro y humilde Ananías, que a través de la oración y del pase arranca las escamas de los ojos de Pablo. La moral espírita, como la del cristianismo primitivo, no se constituye apenas de preceptos, de reglas, ni de principios normativos. Hay una técnica moral, que se fundamenta en el conocimiento de las leyes morales. Vives compara la salud física a la salud moral, para mostrar que somos criaturas sujetas a influencias de dos especies: las que provienen del medio físico y las que provienen del medio espiritual. Indica como las influencias psíquicas nos envuelven, y cómo penetran nuestra mente, cómo invaden nuestro psiquismo, como dominan a nuestro espíritu. 

Y enseña cómo enfrentarlas, soportarlas y vencerlas. Hoy, más que nunca, este librito de Miguel Vives precisa ser leído y releído, estudiado, cargado en el bolsillo, para consultas constantes. A la manera del propio Cristo, que para él es siempre «Señor y Maestro», el autor de esta Guía nos ofrece la regla moral y el ejemplo de la práctica moral. Él mismo es un modelo de lo que enseña. Indícanos el Modelo Supremo, que es Jesús -como El Libro de los Espíritus nos lo indica- mas ayúdanos también con su propio ejemplo. Vemos aquí, a través de la vida del autor, cómo el espírita debe enfrentar sus problemas, en todas las circunstancias de la existencia.

Extraído del libro "Guía practico para la vida espirita" 
Miguel Vives

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 CARACTERÍSTICAS DE LAS DIVERSAS CLASES DE ESPÍRITUS

Los espíritus serios sólo concurren a las reuniones formales, donde son llamados con recogimiento y por motivos formales. No se prestan a ninguna pregunta de curiosidad, de prueba fútil, ni a ningún experimento.

Los espíritus ligeros se encuentran en todas partes, pero en las reuniones formales guardan silencio y se mantienen ocultos para oír, como lo haría un estudiante en una asamblea ilustrada. En las reuniones frívolas toman la revancha, se divierten con todos, se burlan con frecuencia de los concurrentes y responden a todo sin cuidarse de la verdad.

Los espíritus que se llaman golpeadores, y por regla general todos los que producen manifestaciones físicas, son de orden inferior, sin que por ello sean esencialmente malos: tienen en cierta manera una aptitud especial para los efectos materiales. 

Los espíritus superiores no se ocupan de semejantes asuntos, como nuestros sabios no se ocupan de sutilezas: si tienen necesidad de aquellos efectos, emplean esta clase de espíritus, como nosotros nos servimos del jornalero para la parte material de la obra.

QUE ES EL ESPIRITISMO. ALLAN KARDEC.

                                             
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