domingo, 4 de enero de 2015

UNA LÁGRIMA

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                                VIDA CONTEMPLATIVA


657 – Los hombres que se entregan a la vida contemplativa, sin hacer mal alguno y sólo pensando en Dios, ¿tienen algún mérito a sus ojos?
– No, porque si no hacen mal, tampoco hacen bien y son inútiles.Además no hacer el bien ya es un mal. Dios quiere que se piense en él; pero no quiere que sólo en él se piense, porque ha señalado al hombre deberes que cumplir en la Tierra. El que se consume en la meditación y en la contemplación nada meritorio hace para Dios;porque su vida es completamente personal e inútil a la Humanidad y Dios le pedirá cuentas del bien que no haya hecho.
EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS. ALLAN KARDEC.                                                 
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¿ Para qué, la Ley de Evolución ?.-

Todo se encadena en la Naturaleza, y tiende finalmente a la unidad; así el principio inteligente de la Creación se concreta en el alma animal, y esta , tras un larguísimo y repetitivo proceso durante las casi infinitas experiencias de esta etapa animal en donde evoluciona pasando por diversas especies cada vez mas desarrolladas psíquicamente, va sufriendo una progresiva transformación evolutiva que le lleva finalmente iniciación como alma humana o Espíritu humano incipiente, desde donde prosigue su proceso de perfeccionamiento y transformación evolutiva a lo largo de sus experiencias humanas en tantas y tantas vidas.
La Evolución se rige por unas normas fijas conformando por tanto una ley cósmica y como todas las demás leyes espirituales y naturales, tiene razón de ser en cuanto al logro de la consecución de cierta perfección del Ser espiritual que finalmente se verá capacitado para realizar completamente otra ley cósmica que da sentido a todo lo demás: la ley del Amor . Conquistar esta realización conlleva la necesaria conquista de una Perfección espiritual progresiva, gradual e ilimitada, y como consecuencia y resultado de esta perfección, la consecución de una máxima felicidad suprema y absoluta. La meta de esta evolución y perfección espiritual en el alma humana es la de alcanzar etapas de conciencia superiores como sucede en otros mundos de mayor jerarquía espiritual, en donde el Espíritu ya está liberado de toda materia, aún de la sutil, llegando a sumarse a los Seres que integran la Angelitud como Espíritus Puros.

Jose Luis Martín -
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“ Dios confirma Sus Leyes no interviniendo en el ejercicio de la libertad individual”
Centro de Estudios de Ciencias Universales

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                       UNA LÁGRIMA

Una lágrima es eso que humedece los ojos del mundo, y que el mundo se empeña en ocultar.
Es eso que nos tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo, por demostrar fortaleza y queda atorada en la garganta, apretada en el corazón comprimiéndolo todo. 
Es tan profunda que no sabemos 
con certeza de dónde nace, ni si podrá morir alguna vez. 
A veces una lágrima cicatriza una herida, lava una pena y ablanda el corazón. 
Una lágrima es un recuerdo, una angustia, una desesperación, una interrogante. 
Una lágrima puede ser a veces el comienzo del perdón, la primera luz de la rectificación, que hace estrechar una mano. 
Una lágrima puede ser rebeldía o 
arrepentimiento. Odio. Amor, luz o sombra. 
Una lágrima puede ser el sueño 
desvanecido que rozó nuestros párpados o el amor perdido que aun está dulce, húmedo. 
Una lágrima es a veces la gota mágica que hace cambiar por dentro, cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lágrima ayuda. 
Cuando la derramamos en el corazón querido, o en la intimidad de la AMISTAD la lágrima une, estrecha, funde. 
La lágrima transforma, enseña, disuelve los rencores, las espinas, las malas yerbas que van creciendo e impidiendo acercarse, abrazarse, comprenderse. 

La lágrima descubre, el que ignora los motivos por los que las derraman, no te conoce.Dichosos los que saben llorar.

Si alguna vez tienes deseos de llorar... Llámame... No lo impediré, pero... 
Te prestaré mis lágrimas para llorar por ti o contigo.

Desconozco el autor
Adaptación: Oswaldo E. Porras 


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              ¿Qué es la "obsesión"?
"La influencia perniciosa y malévola que ejerce un espíritu sobre otro, generalmente encarnado. Un espíritu imperfecto puede influenciarnos mentalmente para llevarnos por ejemplo a un estado de depresión."
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    Reflexiones con Merchita

      Todos sentimos dentro de nosotros inquietudes sobre todo aquellos que sienten que tienen algo de mediúmnidad. Es normal, y nunca viene mal que tengamos presente algunas lecciones  que nos han ofrecido, hermanos experimentados.
En esta ocasión vamos a estudiar las que nos ofrece Edgard Armond, sobre los valores de la mediúmnidad.
El valor mediúmnico reside en el grado o en la cualidad de la sensibilidad orgánica que tiene el médium.
La Tierra es un mundo inferior y los Espíritus que vienen a ella forzosamente coparticipan de esa inferioridad, salvo raras excepciones.
Los médiums no se excluyen de esa regla general, sino, muy por el contrario, le dan una mayor evidencia.
La mediúmnidad de la mayoría, siendo una señal de inferioridad, de retraso, de imperfección, indica que esos médiums poseen una tonalidad muy baja, una vibración reducida, una luz opaca, e imprecisa y sensibilidad grosera, pudiendo afinarse solo con elementos  de igual especie y condiciones, es decir, con fuerzas y Entidades de los planos inferiores.
Lo que se obtiene  de ese intercambio es mediocre. Y es por esa razón que los médiums de alto valor son raros.
Si dividiéramos a los médiums en tres categorías, correspondientes a tres valores cualitativos, enseguida veríamos que los de la primera categoría: los buenos, son raros; los de la segunda: mediocres, son comunes; y los de la tercera: los malos, son la mayoría.
Todos los médiums merecen respeto, la condición generalizada de inferioridad espiritual es también la razón por la que la mediúmnidad de prueba trae consigo ese cortejo doloroso de perturbaciones físicas que transforman sus vidas  muchas veces en un largo y sagrado martirio.
Es también la razón por la cual la facultad no es, en la mayoría de los casos, estable, permanente, segura; sino fluctuante, incierta, intermitente, sufriendo altos y bajos, acusando periodos de estancamiento o recrudecimiento más o menos prolongado.
No podía dejar de ser así, porque la mediúmnidad de prueba en sí misma, como ya vimos,  es una posesión transitoria, otorgada al Espíritu culpable por un tiempo determinado y para un determinado fin.
La razón de ser de la mediúmnidad, afecta solamente dos aspectos que son fundamentales y originalmente opuestos: o es  una facultad propia del Espíritu, una conquista suya, cuando ya alcanzó posibilidades mayores, cuando alcanza grados más elevados en la escala evolutiva; o es una capacidad transitoria, de emergencia, obtenida por gracia, con auxilio de la cual el Espíritu puede apresurar su marcha y redimirse.
La mediúmnidad es un problema complejo en sus manifestaciones y naturaleza, por ello puede ser encarada  bajo distintos puntos de vista.
La mediúmnidad de prueba es la que cuenta con la posesión de facultades  no propiamente conquistadas  por el poseedor, ni fruto de su superioridad espiritual, sino una dadiva de Dios, para rescatar deudas, salir del punto muerto de un periodo de estancamiento, de un letargo ruinoso, despertando así hacia un nuevo esfuerzo redentor.
Recibiendo esa prueba de la misericordia de Dios,  si el beneficiado cumple eficientemente la tarea rectificadora,  en este caso,  sube un grado  en su trayectoria espiritual, o fracasa, y entonces sufre las consecuencias naturales  de su obstinación y debilidad. Pues nadie puede avanzar  libremente hacia el mañana sin solucionar los compromisos del ayer.
Como es natural, los propios  protectores individuales de esos médiums poseen cualidades correspondientes, están más o menos en igualdad de condiciones, aunque en el desempeño de tareas útiles, y en posesión, como es lógico, de un cierto adelanto o superioridad espiritual sobre aquellos que protegen  o auxilian como cooperadores de Entidades más elevadas que dirigen agrupaciones y servicios más amplios e importantes, cumplen ellos, también, su deber  y obtienen de ese modo la oportunidad de mejorarse y evolucionar.

“el Hombre que se vence él mismo hace a su cuerpo espiritual apto para ingresar en otras esferas, es verdad que su mayoría sueñan  con edificar maravillosos castillos exteriores sin estudiarse a si mismos; más, gradualmente comprenderán que una mediúmnidad elevada o una percepción  edificante no constituyen actividades mecánicas de la personalidad, y sí conquistas del Espíritu, para cuya consecución no se puede prescindir de las iniciaciones dolorosas y de los trabajos necesarios para la auto educación sistemática y perseverante.
Amigos os deseo un feliz día, con mucho amor y cariño Merchita 

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viernes, 2 de enero de 2015

LA LEY DE EVOLUCION


                            

 

 Las mesas giratorias

 Una característica muy importante de esta primera etapa es que se convirtió en una experiencia privada muy popular, las familias y los grupos de amigos se reunían para intentar realizar este tipo de experiencias en sus propios hogares, al igual que se realizaban en la casa de la familia Post. Además, los golpes que al principio sonaban en las puertas, las paredes o en cualquier mueble, pasaron a localizarse preferentemente en las mesas de la sala de estar o del comedor de las casas.

  ¿Qué pasó después de los fenómenos de Hydesville?¿Cómo se hicieron populares estos fenómenos?¿Qué son las “mesas giratorias”?¿Cómo se expandieron por todo el mundo?


Después de los incidentes que ocurrieron en la casa de Hydesville de los que hablamos en la clase anterior, Kate Fox fue enviada a vivir con su hermana en Rochester. Allí conoció al señor Isaac Post, que estaba interesado en continuar con el estudio de estos fenómenos y que creó un código de comunicación con el mundo espiritual a través de golpes y del alfabeto.
Uno de los primeros sistemas consistía en recitar el alfabeto y seleccionar las letras señaladas por un golpe. Por ejemplo, para deletrear el nombre de CHARLES, se comienza recitando el alfabeto y el espíritu tiene que dar un golpe cuando reciten la C, otro en la H, y después esperar que vuelvan a empezar otra vez con el alfabeto para golpear en la A y en la R; en la tercera vuelta, la L y en la cuarta la E y la S. A este sistema se le llamó “telegrafía espiritual”, por su similitud con el reciente invento de la telegrafía. Se comenzaron a realizar reuniones en la casa de los Post utilizando este sistema y comenzaron a recibirse mensajes. El primer mensaje que se recibió en su casa fue “We are all your dear friend and relatives”, “Nosotros somos todos vuestros queridos amigos y familiares”. Así, los golpes que al principio eran aleatorios, servían ahora para comunicarse.
En estos primeros momentos los experimentos con las mesas se centraron principalmente en obtener fenómenos físicos, sobre todo, en obtener el movimiento de las mesas. A la gente le llamaba especialmente la atención que las mesas “cobrasen vida”. Aunque sin conocer cuál era el mecanismo que estaba detrás de este movimiento, la gente estaba interesada en realizar los experimentos. Se suponía que alguna fuerza extraña, como el magnetismo o la electricidad que tanto se estaban estudiando en aquellos momentos eran los responsables de estos fenómenos físicos. Las “mesas giratorias” o “mesas danzantes” se convirtieron en una moda que se extendió muy rápidamente.


 Las mesas giratorias llegan a Europa
En sólo cinco años llegó de Estados Unidos a Europa. A principios de abril de 1853 los periódicos alemanes comenzaron a publicar noticias sobre los fenómenos que ocurrían con las mesas. Se decía que un comerciante de Nueva York había enviado a su hermano que vivía en Alemania unas instrucciones para reproducir las manifestaciones físicas que eran tan comunes en América. Se trataba de hacer girar y mover una mesa, o cualquier otro objeto. Tres o más personas se ponían alrededor de la mesa, con las manos sobre la superficie, tocándose solamente con los meñiques entrelazados. Así se formaba una cadena y al cabo de un tiempo la mesa empezaba a oscilar primero y luego a girar a toda velocidad, arrastrando incluso a las personas que formaban la cadena.
Los periódicos alemanes y luego los franceses dieron noticias sobre ello, y a partir de ahí se extendió por toda Europa occidental, incluida España. Tanto en los salones de la aristocracia como en los hogares más humildes la gente formó corros, cruzó los meñiques y se dispuso a mover mesas. Y en la prensa aparecían noticias de estas experiencias que se desarrollaban en todas partes.
Vamos a reproducir un texto que nos narra cómo incluso la reina Isabel II y la familia real asistieron también a estos experimentos. Se encontraban en su residencia de verano en Aranjuez. Una familia que vivía allí había tenido éxito realizando estos fenómenos, y la reina Isabel II quiso que los repitieran la noche siguiente para ella. Así nos lo narra Gutiérrez de la Vega en “Las ciencias a tiro de beso: de cómo el magnetismo, la electricidad y otras cosas como estas han venido a sustituir a los juegos de prendas en sociedad, y del furor que tal entretenimiento está haciendo en los círculos de esta coronada villa”, publicado en El Heraldo Médico, el 19 de mayo de 1853:

 “Habiéndose hecho con tanto felicidad, en la noche del 8 [de mayo de 1853], por una familia residente hoy en Aranjuez, los experimentos magnéticos (…) 
S.M. la reina Isabel, que supo a los pocos momentos su buen éxito, quiso presenciar su repetición al día siguiente 9. En ese día por la mañana ya las mismas personas del 8 habían descubierto la aplicación feliz a otros muchos objetos además de las mesas y principalmente al cuerpo humano. Para presenciar todo esto, S.M. la reina Isabel, S.M. el Rey y S.A.R. la Serenísima Sra. Princesa de Asturias, con sus respectivas servidumbres, fueron a las 5 de la tarde a la casa de recreo, llamada del Labrador, adonde concurrió también, por invitación de su augusta hija, S.M. la Reina Madre, acompañada de sus dos hijas mayores y del Dr. Rubio. Por altos miramientos y precaución prudentísima no tomaron parte alguna, ni la más mínima, en estos experimentos, ni S.M. la reina Isabel, ni el ama de cría de la augusta Princesa. Todo se hizo por los demás circunstantes, teniendo S.M. la dignación de llamar a su presencia a los caballerizos de campo y oficiales de las escoltas para que viesen lo que nunca habían visto o experimentasen en sí mismos los efectos de la cadena magnética que sobre ellos hacían sus compañeros. La marcha de progresión en ambos rumbos, como el girar de las mesas, como la aplicación de la cadena al cuerpo humano y, en suma, cuantas tentativas se hicieron tuvieron el éxito más completo. SS.MM. se retiraron a su real palacio agradablemente sorprendidos ya bien entrada la noche”.
Los experimentos continuaron y se sofisticaron. Se hacía a las mesas girar, pero también bailaban, levitaban y respondían a las preguntas que se les hacía. Primero, respondiendo “sí” o “no” con uno o dos golpes en el suelo con una pata. Después, utilizando códigos cada vez más complejos “las mesas” empezaron a mandar mensajes a través de los golpes. Uno de los sistemas era el de Post, se recitaba un alfabeto y la mesa golpeaba el suelo al llegar a la letra deseada.
Para intentar mejorar este sistema, se inventó el “psicógrafo”. Consistía en un tablero con las el alfabeto pintado, se movía un puntero por encima del tablero hasta que se oía el golpe de la pata de la mesa para señalar una letra. Más adelante, los tableros se independizarían de las mesas, y serían el propio puntero el que se dirigía las manos hasta la letra indicada, pensando que eran las mismas fuerzas que levantaban la mesa para que diera un golpe en el suelo las que movían el puntero. Este es el origen de la popular “ouija” y que proviene directamente de los populares juegos de salón con las mesas.
En la próxima clase hablaremos de cómo el fenómeno de “las mesas giratorias” llegó a oídos del profesor Rivail por medio de un amigo y a partir de entonces se volcó en el estudio de tales fenómenos.
Aportado por Loli Tobío Sueiro
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                 LA LEY DE EVOLUCION

 Todos hemos oído muchas veces la palabra evolución, y todos ante ella tenemos la idea de progreso y cambio; vamos a pararnos aquí algo más sobre este importante concepto que es una ley cósmica que a todos nos afecta, y en la que nos hallamos inmersos.

Pero, ¿ Qué es la evolución?
Es una ley que afecta a todo el Universo, tal como coinciden en confirmar filósofos y biólogos, y por su mediación nuestro Ser es conducido hacia estados y modos de existencia cada vez mas perfectos, sabios y sutiles.
La evolución supone el desarrollo para el cambio gradual hacia Seres de órdenes superiores, partiendo de los mismos Seres cuando pertenecían a un orden inferior. Según define A.Besant, la evolución consiste en una vida contínua que se desarrolla pasando gradualmente desde una forma de existencia inferior hacia otra superior, almacenando en sí misma las experiencias que adquiere a través de dichas formas.
Este proceso es un principio básico en el Universo, de modo que por este principio, todo está en constante cambio; evoluciona la materia y sus formas, desde los astros y esferas que pueblan el espacio hasta los cuerpos inorgánicos, los minerales, los vegetales y los animales. Asimismo el hombre, las culturas, las sociedades, las ideas, Todo: desde el macrocosmos infinito hasta el microcosmos.
A la evolución también se la podría definir como la fuerza natural que de un modo imperceptible y continuo, impulsa la transformación y el progreso de todas las cosas hacia niveles cada vez mas perfectos.
Durante el proceso evolutivo que nos afecta a todos y a todas las cosas entre sí, nos relacionamos continuamente y cada cosa que existe depende en mayor o menor medida de las demás; así vemos en la Naturaleza como todos los seres se relacionan de unos a otros, desde las formas mas simples y elementales hasta las mas complejas y perfectas.
Cuando se medita en este tema, comprendemos enseguida que todo en el Universo se halla en estado cambiante, excepto la propia ley de los cambios, que es la Ley de Evolución..
Existen muchas evidencias materiales de su existencia,que han sido aportadas por la Ciencia. La Paleontología hace de la evolución no una creencia, sino una realidad científica. La Anatomía comparada también proporciona pruebas o indicios de evolución por la existencia de vestigios de órganos que a través de un proceso evolutivo dejaron de ejecutar su función normal y por ello cambiaron de forma o función, transformándose a veces en órganos diferentes. Asimismo existen pruebas embrionarias por las que embriones de animales de especies diferentes,son sin embargo muy semejantes entre ellos. Por ejemplo,la presencia de bolsas branquiales en el embrión humano ,supone un vestigio de unos órganos que en el ser humano formado no existen pero que en nuestros ancestros eran funcionales. Asimismo un embrión humano de seis semanas presenta una cola que se va reduciendo durante su posterior desarrollo, quedando finalmente el cóccix como vestigio de la misma, etc.
De la ley de Evolución manifestada en los Seres en su aspecto psíquico, se puede deducir otra importantísima ley que la cumple o facilita: la de la Reencarnación, de la que ya se puede afirmar que es una realidad tan demostrada como desconocida, y por la que sabemos que los conocimientos, características y aptitudes que conforman nuestra personalidad, son herencias de nuestro pasado que nos acompañan desde vidas anteriores.

- Jose Luis Martín-
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“La evolución es la base de las civilizaciones y la fuerza propulsora del eterno progreso”
- V. Marchal -

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 JEREMÍAS Y LOS FALSOS PROFETAS

                                            CAPÍTULO XXI, ÍTEM 11 –

“He aquí lo que dice el Señor de los ejércitos: No escuchéis
 las palabras que os profetizan y os engaña. Ellos divulgan
 las visiones de sus corazones, y no lo que aprendieron de la 
boca del Señor”. Jeremías se refiere en el párrafo del 
    principio a todos los que decían profetizar en nombre de Dios, y que sólo 
    decían mentiras. Nos advierte del engaño de sus palabras, y que Dios no para 
    nada en esas profecías que existieron en todos los tiempos. Fueron en muchos 
  casos dichas por charlatanes y por aquellos que, aún teniendo el don, 
   estaban perturbados y explotaban dicho don. Ellos profetizaban por dinero o 
  favores a cambio, como ocurre en nuestros días, y abusan de los ignorantes, 
  que no podían ni pueden distinguir quién decía la verdad y quien no. Se hace 
   referencia al texto de Jeremías, cuando se dice “Yo no envié a esos profetas, y 
  ellos corrieron por su cuenta; yo no les hablé y ellos profetizaron.” Era una 
  costumbre en aquel tiempo consultar todo con los profetas, y estos 
  mentirosos decían hablar por Dios, pero Él recuerda que no los envió. Y que 
  por el libre albedrío de ellos, así lo hacían. En aquellos tiempos y en los 
  nuestros, siempre hay quien está dispuesto a oír a los médiums, porque sólo
 l les interesaban e interesan, oír lo que ellos quieren, y así era fácil engañar. Hay 
  una obsesión por saber qué fuimos, pero sobre todo, cuál será nuestro futuro,
  sin pensar que el futuro lo construimos nosotros día a día, con nuestros actos. 
  Es un hábito perjudicial depender de estos falsos profetas, porque casi siempre
  se cree en ellos a ciegas. Hay un consejo extraordinario de Juan, que en un 
  principio muchas personas no comprenden: “No creáis a todo Espíritu, más 
  probad si los Espíritus son de Dios.” Esto es una guía incuestionable, pues
  los profetas o médiums tienen que venir de Dios, o lo que es igual; demostrar 
  que no hay falsedad ni provecho, cuando los Espíritus son buenos y de alta 
  moral. Cuando sus comunicaciones tienen un objetivo útil, y nunca el médium 
  actúa a cambio de dinero o favores, de ahí que se diga que vienen de Dios, 
   porque todo aquel que pretextando hablar por los Espíritus de Dios,son
   embaucadores, perturbadores, y en nuestros días, en las reuniones espíritas
  de mediumnidad, encontramos a muchos Espíritus mentirosos o que 
  están desequilibrados, lo cual es un perjuicio para el médium y el grupo, si no 
  están atentos y vigilantes a las comunicaciones. Hay toda clase de mixtificado
 res deseando suplantar un nombre de relieve, y muchos médiums no 
  espíritas “profetizando” en nombre del lucro y la mentira. Si se sigue el consejo
  de Juan, no habrá problemas y será fácil identificar a los Espíritus que vienen 
  de D ios, pues ellos no engañan y siempre estarán al servicio de Dios y del 
  progreso, con sus comunicaciones. Cuando un médium no toma precauciones, 
   no estudia o se deja deslumbrar por el fenómeno, son presas fáciles de los 
  Espíritus embaucadores. En este ítem nos aconsejan a que “aprendamos antes
  de nada, a distinguir a los Buenos de los malos Espíritus”, para, de esta forma,
   no caiga el médium en un falso profeta. Hay que poner en práctica el “Orad y 
   vigilad”.
       - Isabel Porras-
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I



jueves, 1 de enero de 2015

La mentira y la Verdad


                                                               


UTILIDAD DE LA ENSEÑANZA DE LOS                           ESPÍRITUS

«Las grandes verdades son de todos los tiempos»


Revista Espírita –Periódico de Estudios Psicológicos, 6º año, Nº 12, diciembre de 1863

Un escritor político distinguido, por cuyo carácter profesamos la más profunda estima y que siente simpatía hacia la Filosofía Espírita, pero a quien la utilidad de la enseñanza de los Espíritus no le ha sido demostrada todavía, nos escribe lo siguiente:
«…Creo que la humanidad estaba, desde hace mucho tiempo, en posesión de los principios que habéis expuesto, principios que amo y defiendo sin el auxilio de las comunicaciones espíritas, lo que no quiere decir, notadlo bien, que yo niegue el auxilio de las luces divinas. Cada uno de nosotros recibe ese auxilio dentro de un cierto límite, según el grado de su buena voluntad, de su amor al prójimo y también de acuerdo con la misión que tiene que cumplir durante su paso por la Tierra. No sé si vuestras comunicaciones os han puesto en posesión de una sola idea, de un solo principio que no haya sido anteriormente expuesto por la serie de filósofos y pensadores que, después de Confucio hasta Platón, Moisés, Jesucristo, San Agustín, Lutero, Diderot, Voltaire, Condorcet, Saint-Simon, etc., han hecho progresar nuestro humilde planeta. No lo creo y, si me engaño, os estaré muy reconocido del esfuerzo que haréis para demostrarme mi error. Notad bien que no condeno vuestros procedimientos espíritas: los creo inútiles para mí, etc.»

Mi caro señor, voy a contestar con algunas palabras vuestra pregunta. No tengo ni vuestro talento ni vuestra elocuencia, pero trataré de ser claro no solamente para vos, sino también para mis lectores, a quienes mi respuesta les podrá servir de enseñanza. Es por eso que os la doy por medio de mi periódico.
Primeramente, diré que hay dos opciones: o las comunicaciones con los Espíritus existen o no existen. Si no existen, millones de personas que se comunican diariamente con ellos se hacen una extraña ilusión y yo mismo habría tenido una singular idea al atribuir a los Espíritus aquello con lo que me hubiera podido dar mérito; pero no es tan útil discutir este punto, ya que no lo ponéis en duda. Si esa comunicación existe, debe tener su utilidad, porque Dios no hace nada inútil; ahora bien, esa utilidad resulta no solamente de esa enseñanza, sino también y sobre todo de las consecuencias de esa enseñanza, como lo veremos prontamente.
Decís que esas comunicaciones no enseñan nada nuevo aparte de lo que ya ha sido enseñado por todos los filósofos desde Confucio, de donde concluís que son inútiles. El proverbio «No hay nada nuevo bajo el Sol» es perfectamente verdadero y Edouard Fournier lo ha demostrado claramente en su interesante obra Vieux neuf. Lo que él dice sobre las obras de la industria es igualmente verdadero en materia filosófica y eso por una razón muy simple: es que las grandes verdades son de todos los tiempos y, en todos los tiempos, se han debido revelar a las personas geniales.
¿Pero del hecho de que una persona haya formulado una idea se deduce que aquel que la formule después de esa persona sea inútil? ¿Sócrates y Platón no enunciaron principios de moral idénticos a los de Jesús? ¿Se debe concluir de eso que la Doctrina de Jesús ha sido una superfluidad? Según ese razonamiento, muy pocos trabajos serían de una utilidad real, ya que se puede decir de la mayoría que otro ha tenido el mismo pensamiento y que basta haber recurrido a él. Vos mismo, mi caro señor, que consagráis vuestro talento al triunfo de las ideas de progreso y de libertad, ¿qué decís que cien otros no hayan dicho antes que vos? ¿Se debe concluir de eso que deberíais callaros? No lo creáis. Confucio, por ejemplo, proclama una verdad, luego una, dos, tres, otras cien personas vienen después de él y la desarrollan, la completan y la presentan bajo otra forma, de modo que esa verdad, que fue dejada en el olvido de la historia y como privilegio de algunos eruditos, se popularice, se infiltre en las masas y acabe por volverse una creencia común. ¿En qué se habrían convertido las ideas de los filósofos antiguos si no hubieran sido retomadas en sus bases y apuntaladas por escritores modernos? ¿Cuántos las conocerían hoy en día? Es así que cada uno, a su vez, viene a dar su golpe de martillo.
Supongamos, pues, que los Espíritus no hayan enseñado nada nuevo; que no hayan revelado la más pequeña verdad nueva; que, en pocas palabras, sólo hayan hecho repetir todas aquellas que han profesado los apóstoles del progreso, ¿no significa nada, pues, que esos principios sean enseñados hoy en día por las voces del mundo invisible, en todas las partes del mundo, en el interior de todas las familias, desde el palacio hasta la choza? ¿No significan nada, pues, esos millones de golpes de martillo dados todos los días, a toda hora y en todos los lugares? ¿Creéis que las masas no son más tocadas e impresionadas por eso, viniendo de sus parientes o amigos, que por las máximas de Sócrates y de Platón, que jamás han leído o que sólo conocen por el nombre? ¿Cómo, vos, mi caro señor, que combatís los abusos de todo tipo, podéis desdeñar un auxiliar semejante? ¿Un auxiliar que golpea todas las puertas, desafiando todas las consignas y todas las medidas inquisitorias? Ese auxiliar en solitario, tendréis un día la prueba, triunfará sobre todas las resistencias, porque vence los abusos por la base al apoyarse sobre la fe que se apaga y que él viene a consolidar.
Predicáis la fraternidad en términos elocuentes, está muy bien y os admiro; pero ¿qué es la fraternidad con egoísmo? El egoísmo será siempre el grave escollo para la realización de las ideas más generosas; los ejemplos antiguos y recientes no faltarán para apoyar esa proposición. Por lo tanto, se debe arrancar el mal de raíz y, para eso, combatir el egoísmo y el orgullo, que han hecho y harán abortar los proyectos mejor concebidos. ¿Y cómo destruir el egoísmo bajo el imperio de las ideas materialistas, que concentran la acción de las personas sobre la vida presente? Para aquel que nada espera después de esta vida, la abnegación no tiene ninguna razón de ser; el sacrificio es un engaño, porque se debería sacar provecho de los cortos disfrutes de este mundo. Ahora bien, ¿quién da mejor que el Espiritismo esa fe inalterable en el futuro? ¿Cómo el Espiritismo ha logrado triunfar sobre la incredulidad de un número tan grande de personas, domar tantas malas pasiones, si no es por las pruebas materiales que da, y cómo puede dar esas pruebas sin las relaciones establecidas con aquellos que ya no están en la Tierra? ¿No significa nada, pues, haber enseñado a las personas de donde vienen, adonde van y el futuro que les está reservado?
La solidaridad que el Espiritismo enseña ya no es más una simple teoría: es una consecuencia forzosa de las relaciones que existen entre los muertos y los vivos; relaciones que hacen de la fraternidad entre los vivos no solamente un deber moral, sino también una necesidad, porque es de interés para la vida futura.
¿Las ideas de castas, de prejuicios aristocráticos, productos del orgullo y del egoísmo, no han sido, en todos los tiempos, un obstáculo para la emancipación de las masas? ¿Basta decir en teoría a los privilegiados de nacimiento y de fortuna: «¡Todas las personas son iguales!»? ¿El Evangelio ha sido suficiente para persuadir a los cristianos poseedores de esclavos que esos esclavos son sus hermanos? Ahora bien, ¿qué puede destruir esos prejuicios, qué equipara mejor a todos sino la certidumbre de que, en los últimos rangos de la sociedad, se encuentra a seres que ocuparon lo alto de la escala social; que, entre nuestros siervos, entre aquellos a quienes les damos limosnas, puede encontrarse a parientes, a amigos, a personas que nos dieron órdenes; que aquellos, en fin, que están en lo alto ahora pueden bajar al último escalón? ¿Es, pues, una enseñanza estéril para la humanidad? ¿Esa idea es nueva? No; más de un filósofo la ha emitido y ha presentido esta gran ley de la justicia divina; ¿pero no significa nada dar de eso la prueba palpable, evidente? Muchos siglos antes de Copérnico, Galileo y Newton, la redondez y el movimiento de la Tierra habían sido establecidos como principios; esos sabios vinieron para demostrar lo que los otros sólo habían sospechado; del mismo modo ocurre con los Espíritus que vienen a probar las grandes verdades, que permanecían en estado de letras muertas para la gran mayoría, al darles como base una ley de la naturaleza.
¡Ah, mi caro señor! Si supierais como yo cuántas personas, que habían sido trabas para la realización de las ideas humanitarias, han cambiado su manera de ver y se vuelven, hoy en día, los paladines de ellas gracias al Espiritismo, no diríais que la enseñanza de los Espíritus es inútil; la bendeciríais como la tabla de salvación de la sociedad y desearíais ansiosamente su propagación.
¿Es, por lo tanto, la enseñanza de los filósofos lo que les había faltado a esas personas? No, pues la mayoría está compuesta de personas esclarecidas, pero para ellas los filósofos eran soñadores, utopistas, habladores; diría revolucionarios; era necesario tocarles el corazón y lo que les ha tocado es las voces de ultra tumba que se han hecho oír en su propio hogar.

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«El egoísmo será siempre el grave escollo para la realización de las ideas más generosas»

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    La mentira y la verdad.

Muchas personas acostumbran a mentir, a disfrazar la vida, y viven sujetas a esa dinámica que las hace ser detestadas ya que en ellas no se puede confiar, desconfías de todo lo que dicen y cuando manifiestan algo que es verdad no las crees. La mentira debe ser rechazada bajo cualquier forma en que ella se presente, frente a los prejuicios morales que provoca, conduciendo a la maledicencia, a la calumnia y a todo un séquito de terribles distonias y éticas en el comportamiento social. 

El mentiroso es alguien enfermo, sin duda, no obstante provoca desprecio, en razón de la forma de proceder tornando su palabra desacreditada aun cuando se expresa correctamente, lo que no siempre acontece. De tal forma se le hace natural alterar el contenido o la presentación de los hechos, que los revela de forma irreal, esperando manipular a las personas a través de ese innoble ardid.

Las raíces de la mentira están en el hogar mal formado, inestable, donde la inseguridad es sustituida por la compra de los valores que la fantasía disfraza. Además de ese factor, los conflictos de la personalidad inducen al comportamiento de la fantasía, en fuga neurótica de la realidad que se constituye en el paciente, un verdadero fardo que no le agrada afrontar. Las cosas y los acontecimientos para el, deben ser coloridos y siempre buenos. De este modo, cuando no ocurre, lo que es normal, se le presenta aterrador, pareciendo amenazar su paz y llevándolo al mecanismo de la falsificación del suceso. 

Se les torna tan habitual el fenómeno de la distorsión de los hechos, que creó la imagen de la llamada mentira piadosa, la de carácter suave, que no perjudica, por lo menos intencionalmente y evita situaciones que se podrían convertir en desagradables en el caso que fuese dicha la verdad. La cara de la verdad es transparente y nunca debe ser ocultada. Casi siempre en el hombre, hay una reacción psicológica contra la verdad. Siempre desea escuchar, empero, como se afirma popularmente dorando la píldora, esto es, escamoteándola. 

No se debe usar como un látigo, es una forma neurótica de actuar, de imponer la verdad hiriendo y de esa manera, sintiéndose triunfante en un mecanismo perturbador de falsa superioridad moral. Todo aquel que así procede es portador de un grave complejo, de inferioridad inconsciente, que se exhibe como autoridad y fiscal de la fragilidad humana. 

La verdad debe ser suministrada con naturalidad, suavemente, sin alarde, sin imposición, pero también sin ser falseada, sin perder la fuerza de su contenido. El mentiroso se disculpa, incidiendo en el error y acusando a las demás personas que parecen no entenderlo, huyendo a la responsabilidad de sus informaciones alteradas. Una disciplina y rígida vigilancia en el arte de hablar, procurando repetir lo que oyó como escucho, lo que vio conforme ocurrió, evitando traducir lo que piensa en torno del asunto que no corresponde a la legitimidad del hecho, son de vital importancia para el encuentro de la realidad.
La terapia de la buena lectura, de los hábitos saludables en el campo moral, sin sentimentalismo ni autocompasión produce un resultado relevante y reajusta al individuo en la armonía entre lo que piensa, ve, oye y habla. Por tanto, no hay necesidad de mentir y cuando eso ocurre, se presenta un disturbio del comportamiento que precisa ser corregido. La conducta saludable, según la filosofía budista establece para bien proceder: pensar correctamente, hablar correctamente, actuar correctamente…. 

En el pensamiento, tiene lugar el planeamiento de todo, hay que hablar con corrección, pensar con corrección, para poder actuar correctamente. Por eso, la vida familiar, debe ser un lugar de seguridad emocional, de realización total y no el reducto donde se van a descargar el mal humor y las tensiones de lo cotidiano. 

La verdad nos hace libres, procuremos ser expositores de esa virtud, para que siempre la espontaneidad nos permita ser naturales y claros, sin temor a poder equivocarnos y sorprendamos en nuestros amigos con una conducta equivocada, perdiendo la confianza de aquellos que conviven a nuestro lado. 

Extraído del libro “Vida Desafíos y Soluciones” 
Divaldo Pereira Franco.
Aportado por Merchita
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«Los Espíritus vienen a probar las grandes verdades»
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MI  IDEA DE  DIOS

Algunas veces se ha dudado de su existencia porque las injusticias ( reales o aparentes) que vemos alrededor se las atribuimos a El, siendo entonces normal dudar de El y llegar a creer en que solo el azar o la casualidad mueven nuestras vidas.
Educativamente tenemos la imagen incorrecta que nos transmitieron de un dios vengativo, severo y cruel que infunde miedo y precisamente esto mismo es lo que ha hecho a tanta gente dejar de creer.
Dios es puro Amor y las injusticias de la Vida a veces son tan solo aparentes o son producto del Ser humano, al igual que las maldades, por lo que no debemos culpar ni meter a Dios en nuestro lodo y miseria humana.
La Conciencia Cósmica está muy por encima de nuestras inteligencias y capacidades limitadas , que al fin y al cabo, por nuestra estupidez e incapacidad para realizarnos en la senda del amor y de la caridad, y estas siempre vienen a ser el origen de nuestras miserias humanas.
Por último , pensemos que no hay reloj si antes no hubo relojero que lo ideara, lo construyera y lo ajustara, por lo que esta gran maquinaria del Universo y de la Naturaleza de la que todos los seres formamos parte, debe tener y tiene también su Relojero Constructor y mantenedor de la misma.
El ser consciente de esto y el saber admirar a la Naturaleza y a los demás seres, no nos puede transmitir sino Amor y gratitud ante la perfección y grandeza de su obra: la Creación y los complejos mecanismos evolutivos que se conjugan en ella.

- Jose Luis Martín-
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“ Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas ” 
Allan Kardec- “el Libro de los Espíritus”
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