viernes, 3 de abril de 2015

Fantasías espirituales

¿Qué es el alma en el intervalo de las encarnaciones? 

- Un Espíritu errante que aspira a un nuevo destino y lo espera. 

224 a. ¿Cuánto pueden durar tales intervalos? 
- Desde unas pocas horas hasta unos cuantos millares de siglos. Por lo demás, no hay, en rigor, un límite extremo asignado al estado errante, que puede prolongarse muchísimo tiempo pero que, sin embargo, jamás es perpetuo. Tarde o temprano, siempre encuentra el Espíritu oportunidad de recomenzar una existencia que servirá para la purificación de sus vidas anteriores. 
224 b. Esa duración ¿se halla subordinada a la voluntad del Espíritu o puede serle impuesta como expiación? 
- Es una consecuencia del libre arbitrio. Los Espíritus saben perfectamente lo que hacen, pero hay también algunos para quienes es una punición infligida por Dios. Otros piden que se prolongue con el objeto de continuar estudios que sólo pueden hacerse con provecho en el estado de Espíritu. 
225. La erraticidad ¿es por sí misma un signo de inferioridad en los Espíritus? - No, por cuanto hay Espíritus errantes de todos los grados. La encarnación constituye un estado transitorio, ya lo hemos dicho: en su estado normal el Espíritu se halla despojado de la materia.
El Libro de los Espíritus 156 
226. ¿Es posible afirmar que todos los Espíritus que no están encarnados son errantes? 
- Los que deben reencarnar, sí. Pero los Espíritus puros que han llegado a la perfección no son errantes: su estado es definitivo. 
En lo que se refiere a sus cualidades íntimas, los Espíritus son de diferentes órdenes o grados, que van recorriendo sucesivamente, a medida que se purifican. Como estado, pueden tener los de: encarnados, esto es, unidos a un cuerpo; errantes, o sea, despojados del cuerpo material y esperando una nueva encarnación a fin de progresar, y Espíritus puros, vale decir, perfectos y que no tienen ya necesidad de encarnación.

EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS 
ALLAN KARDEC


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FANTASÍAS ESPIRITUALES

La principal característica de la Doctrina de Jesús es la ausencia de las fantasías. Teniendo como fundamento el amor, toda ella está estructurada en la simplicidad, sin exteriorizaciones aberrantes.

Ella vino a completar las enseñanzas de los profetas y a dar cumplimiento  a la Ley instituida por Moisés y demás Emisarios, estando el Evangelio constituido de un cuerpo doctrinario  de dulcificante esperanza y lenificadora paz.

No presentando ninguna agresión, ninguna embestida contra causas u hombres, doctrinas o éticas.

Ausculta al infeliz y lo anima a la prosecución de la jornada áspera de la evolución.

Ampara al desatinado y estimula al equilibrio con el que se podrá elevar a la victoria sobre las pasiones.

Todas sus lecciones están hechas de imágenes simples con un gran alto tenor de comunicación. Los textos más vigorosos no pierden la línea direccional de la pujanza del amor.

Cuando censura, embiste contra el error, amparando a quien se dejo victimar por el engaño.

Cuando condena, se dirige al egoísmo, auspiciando la reparación del egoísta.

Cuando llama, no atemoriza con amenazas, sino que antes, en voz imperativa, define las líneas de comportamiento a través de las cuales se hace posible la integridad moral del hombre.

No sistematiza técnicas ni sobrecarga de exégesis

Sus aspiraciones se inspiran en lirios del campo, redes del mar, aves del cielo, semillas de la tierra…

Varas, granos de trigo y mostaza, peces y panes, aceite, monedas y nácar inspiraron  los poemas incomparables de las parábolas que conservan su grandeza…
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Molinos y asnos, lámparas, puertas y caminos, luz y tinieblas son las constantes enunciaciones  que nortean sin margen para equívocos…

Dolores y problemas, enfermedades crueles y dramas tormentosos  reciben cuidados especiales  que luego se consubstancian en alegrías, salud, buen ánimo…

Espiritas perturbados  y lúcidos aparecen a menudo en triunfal victoria de la vida sobre la muerte, sin vocerío verbalista ni discusión inoperante – comprobando la procedencia del esfuerzo individual a beneficio de cada criatura.

Son herederos de Dios los pacificadores, los pobres de espíritu, los perseguidos, los afligidos, los que lloran, los sedientos de justicia, los hambrientos, los limpios de corazón, los insultados, injuriados, y despreciados, en razón de ser fieles a la verdad, bienaventurados por triunfar sobre las vicisitudes transitorias….

Sustituyamos el temor por el amor a Dios.

El Señor de los Ejércitos es un Padre Amantísimo.

La Doctrina espírita  ofrece un fenómeno congruente  al restaurar  los postulados del evangelio, dándoles actualidad.

Ninguna imposición, ningún constreñimiento surge en la razón objetiva con la que se afirma en el consenso del pensamiento universal.

Ciencia experimental de largo porte, establece vínculos entre la fe y la razón, que se completan, en armoniosa identificación.

Quien comprueba cree, quien sabe cree y quien cree se transforma para mejor.

Religión de amor y caridad, estatuye la legitimidad de la renuncia y de la abnegación como fundamentales para la vida perfecta.

Todo el contexto de doctrina es contrario a la violencia, al temor, a la imposición.

Alienta al hombre en las luchas, más no le faculta el despotismo; ayuda al caído sin justificarle el disculpismo; atiende al enfermo y al perseguido, sin transferirles la necesidad de la reparación.

Lidiando con los Espíritus, advierte a los hombres en cuanto al Mundo  de la Erraticidad, cuyos habitantes, procedentes en su gran mayoría de la Tierra, prosiguen con los hábitos y valores que les son propios…

No estimula fantasías rocambolescas ni profetismo apabullante.

Las premoniciones que proceden de sus textos fulgurantes son alcanzadas  por la esperanza de la victoria del bien y fundamentadas en la perfecta identificación con la enseñanza de Cristo sobre el fin de los tiempos en que el mal desaparecerá, más los malos serán rescatados por la redención de ellos mismos.

No son Espíritus superiores aquellos que se atribuyen el derecho de inquietar a los hombres con pronósticos tenebrosos en relación al futuro o con fantasías exageradas sobre el progreso de la Tierra y la celeridad con que tal se dará.

Seamos cautelosos frene a las exageraciones de cualquier procedencia, profundizando  reflexiones en las fulgentes paginas del evangelio y de la Doctrina Espirita, en las cuales obtendremos valor  y recursos para el éxito de los intentos evolutivos.

Jesús es Maestro y Kardec se nos reveló como discípulo superior, modelo para nosotros, que deseamos alcanzar  la meta de la perfección.

El Espiritismo, a  semejanza del cristianismo, es claro como el Sol. Los errores que puedan aparecer en su nombre corren por cuenta de la invigilância de médiums ociosos y emocionalmente perturbados, más que no  alcanzan a la esencia de la Doctrina. Atraviesan por el movimiento tales profecías asustadizas, que agradan a una zona de mentes inquietas u ociosas y marchan al olvido.

Sin embargo, la Revelación, en toda su elocuencia, permanecerá como el faro bendito para los tiempos venideros del mañana, clareando rutas e iluminando conciencias en los rumbos de la Verdadera Vida.

 Divaldo Pereira Franco
Después de la Tempestad. Juana de Angelis.

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¿ Qué sentido tiene y por qué existe la Reencarnación ?.-

Esta ley nos da tantas oportunidades como precisemos, para enmendar los errores del pasado y así poder avanzar progresivamente, enriqueciéndonos y perfeccionándonos en virtud y sabiduría a lo largo de muchas vidas como Seres humanos.
La Reencarnación es el modo dinámico como se desarrolla la evolución que impulsa el progreso del Ser espiritual en cada vida, y gracias a ella se hace esto posible, o sea que el auténtico sentido de la Reencarnación es llevar a cabo la evolución de cada espíritu a través de múltiples vidas en la materia.
En su infinito Amor, Dios no nos permite vivir tan solo una única existencia en una vida,para capacitarnos en Amor y sabiduría, por larga y buena que esta pudiese ser esa vida. Si así lo hiciese dándonos una sola existencia en este mundo sin posteriores oportunidades de progreso, sería comparable con la idea monstruosa y absurda de padre que condenase para siempre a su hijo, a que siempre fuese pequeño y a que nunca pudiese crecer ni pudiese llegar a ser algún día un ser adulto.
La evolución que se logra a través de la ley de la reencarnación ,como ya vimos, es otra ley natural que se apoya en ella y que como tal, está impresa en toda la Naturaleza y a todos nos afecta. Toda planta está destinada a crecer y todo fruto está destinado a madurar.
Para acercarnos a la Fuente Creadora, es necesaria la evolución de cada Ser espiritual individual que mora en nosotros, o mejor dicho, que somos nosotros mismos , y esta evolución o progreso acorde con el de todas las formas físicas y psíquicas de la Naturaleza, solo se logra mediante un periplo inicial de pasos por las vidas en los mundos físicos. Dios no nos ha creado perfectos, pero sí perfectibles, dejándonos el mérito de la perfección alcanzada por nuestro esfuerzo y voluntad ,aunque nos lo facilita al máximo mediante la ley de la solidaridad entre todos los espíritus y de la Caridad que es imperativo en la marcha ascendente de la evolución universal de los espíritus, cuando para facilitarnos el camino y dar fruto a nuestro esfuerzo, ha dispuesto la ayuda de otros seres espirituales, hermanos nuestros, que dese el plano espiritual nos inspiran y alientan a nosotros en este plano material, y así se nos ha dado el conquistar una felicidad valorada y auténtica , que es la felicidad lograda mediante nuestro trabajo personal y nuestro esfuerzo..
¿ Cómo si no, podríamos llegar a realizar lo que Jesús de Nazaret encomendó cuando dijo: “Ser perfectos como mi Padre Celestial es Perfecto” ?; ¿ quién podría llegar a alcanzar la Perfección Absoluta del Padre Celestial en una sola vida por larga que esta fuese?; además de que sería una injusticia permanente el tener que lograr esa perfección en medio de tanta desigualdad de oportunidades en cuanto a clases diferentes de vida humana, por su duración, su época, su cuna social, su estado de salud, etc. El motivo que fundamenta la Reencarnación es , definitivamente, la necesidad de progresar y de aprender de nuestro Espíritu, por medio de la experiencia humana,, evolucionando y desarrollando cualidades de Amor y Sabiduría , que son los atributos divinos que nos acercan al Creador.
Mediante la idea de la reencarnación se otorga al Ser humano el uso del libre albedrío para decidir a cada paso su destino, tanto en este mundo como en el del plano espiritual en que seguirá existiendo después de la muerte .

- Jose Luis Martín -

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Estoy convencido de que, en verdad, se vuelve a vivir de nuevo; de que la vida emerge de la muerte y de que las almas de los muertos están vivas”.
_ Sócrates

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