sábado, 18 de marzo de 2017

En lo invisible



Contenido de este Blog en el día de hoy:

- ¡ No es nada nuevo !
-¿ El médium, nace o se hace?.
- Código Penal de las vidas futuras
- En lo invisible

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                                      ¡ NO ES NADA NUEVO !

¡EL FANATISMO Y LA ESTRECHEZ MENTAL NO ES NADA NUEVO EN LA TIERRA!!! 

Respetemos todas las religiones...todas las diferentes formas de ver las cosas, la vida, Dios, la Eternidad...No seamos jueces, no somos infalibles, nuestra creencia puede estar o equivocada o estar llena de errores. Solamente Dios es PERFECTO...todos nosotros estamos llenos de ignorancia espiritual. Por a veces no estar consciente de esa realidad, el hombre se aferra a una idea, a una enseñanza, a una forma de pensamiento religioso o filosófico y...creyéndose poseedor de "casi toda la verdad"...se convierta sin darse cuenta en lo que se llama "un fanático", mente cerrada, apegado a la letra, sin sentir el "espíritu de las enseñanzas que dice profesar. 

La estrechez mental no es nada nuevo en la Tierra, es parte de la ignorancia y poca evolución de nosotros las almas encarnadas. 

Somos fanáticos por ignorancia, no por maldad, aunque esta ignorancia y estrechez mental ha sido causa de muchas guerras, de violencia y maltrato entre nosotros los seres humanos. 
Aprendamos a vivir en Paz...respetemos el derecho ajeno a tener su propia e individual manera de razonar, de sentir, de amar, de "ver" a Dios en su corazón y en su mente. 

"Amaos los unos a los otros" decía el Maestro Jesús...Y con el amor, a cualquier nivel que se exprese, debe venir el respeto: Respeto en la familia, entre los hermanos, padres a hijos, hijos a los padres...a la esposa, al esposo...Respeto a la sociedad, al lugar donde vivimos, a las costumbres del lugar donde estamos...RESPETO. 

¡Solo así, algún día alcanzaremos ese rayito de evolución tan necesario en el Planeta... solo así!!! 
¡Que el Señor nos Bendiga!!!

- Reynaldo Formoso -

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             ¿El médium, nace o se hace ?.


Se podría afirmar que lo uno y lo otro. Ambas cosas lo son indistintamente, porque existen mediums naturales que nacieron con su facultad ya desarrollada, y otros que nacieron con la facultad incipiente y después esta se manifiesta y desarrolla a lo largo de su vida al tiempo que se desarrolla su organismo físico con las demás facultades naturales; en ambos casos, a todos les cabe la obligación de adquirir una formación adecuada para controlar y dirigir su facultad en vez de que esta les dificulte la vida a ellos mismos, evitando ser instrumento o juguete de los llamados “espíritus inferiores”.

Hay que tener en cuenta que las facultades de la mente humana, en particular las de su subconsciente, son mucho mayores de lo que la gente se imagina, y no se pueden explicar por el método científico ordinario. La facultad mediúmnica se relaciona con el organismo físico y es independiente del grado de moralidad del médium; sin embargo el uso que se le dé sí puede ser más o menos bueno, según sean las cualidades morales del médium.

La mediumnidad natural y espontánea se desarrolla normalmente sin riesgos, pero sin embargo, en el caso de los niños, si supone cierto riesgo esta activación, porque se puede sobreexcitar su imaginación infantil y debilitar su sistema nervioso en desarrollo, causándoles problemas psicológicos y mentales.

La facultad mediúmnica parece ser que tiene relación directa con el centro de energía vital situado en la base de la columna vertebral, que irradia con su potente fuerza magnética a los demás centros magnéticos o chacras, a los que vivifica y despierta.

La etapa de este despertar mediúmnico en niños y jóvenes, parece ser que se manifiesta sobre todo con más intensidad y frecuencia, cada siete años, es decir, a los siete, a los catorce, y a los veintiuno de edad respectivamente; a partir de ahí su aparición es menos frecuente. La manifestación de la facultad es delicada y no exenta de riesgos, sobre todo en las dos primeras edades citadas debido a la inmadurez psíquica en esas edades, por lo que el iniciado deberá aprender a desarrollar una fuerte voluntad y auto-control sobre las sensaciones e influencias psicológicas que percibe de modo cada vez más sensible y claro cuanto más despierta está su facultad. A pesar de las tres edades citadas en las que más casos aparecen, no significa esto que no aparezca también, a veces, en otros momentos intermedios de la vida; esto depende de su desarrollo físico, psíquico y moral.

Es muy importante desde el principio del desarrollo y uso de su facultad, que el médium sepa diferenciar la clase de Espíritu que se le aproxima y que intenta influir y manifestarse a través de él, para poder rechazar aquellos que le puedan causar problemas de cualquier clase. El escudo más fuerte que tiene el médium para rechazar las malas influencias es su propio perfeccionamiento moral, porque manteniéndose en una elevada sintonía espiritual, los Seres desencarnados que se le puedan aproximar, no lo harán si son de una más baja vibración moral que el médium; es una simple cuestión de afinidad de sintonía vibratoria.

No olvidemos que en el universo tanto visible como invisible, existen unas Leyes llamadas de Vibración y de Afinidad, que nunca dejan de actuar, y por las que todo cuanto existe emite una vibración propia de sus energías; las semejantes se atraen y cuanto más diferentes son, más se repelen o más distantes están. A poco que nos fijemos, nos daremos cuenta de que esto sucede naturalmente entre las personas, en cuanto a sus relaciones humanas y sociales.

Para que el joven médium, en desarrollo sepa diferenciar esta clase de aproximaciones espirituales negativas, es muy conveniente que tenga una adecuada formación espiritual y orientación que puede encontrar en los Centros Espíritas, con el asesoramiento de personas muy preparadas y formadas. Hasta tanto este proceso no se haya completado y el médium no haya madurado y se haya formado correcta y suficientemente, no es conveniente su participación en trabajos mediúmnicos. Una vez presentada la mediumnidad se la debe educar del mismo modo que se debe educar cualquier otra facultad de naturaleza intelectual o artística; la persona debe desarrollar adecuadamente esa aptitud para aprender a canalizar sus energías sacando los mejores resultados posibles. Esta educación debe ser permanente para ir ampliando y mejorando cada vez más sus facultades psíquicas. Para educar la mediumnidad existen requisitos fundamentales, como lo son el estudio, conociendo sus posibilidades y conociendo el Espiritismo, que es la doctrina de los Espíritus que explica el fenómeno de la mediúmnidad. Sin esto el médium facilmente pasa a la superstición, con el gran escollo para cualquier mediumnidad como lo es el estado de obsesión espiritual.

Aunque existen niños en los que su facultad mediumnica les acompaña desde su más tierna infancia, el ejercicio de la misma es desaconsejable debido a una doble problemática: física y mental. A esas tiernas edades las deficiencias en un sentido o en otro no son nada extrañas, por lo que un elemental sentido de la prudencia aconseja evitar compartir el trabajo mediúmnico junto a los niños en general. La imaginación infantil es especialmente excitable, debido a lo cual se pueden ocasionar consecuencias peligrosas en cuanto a su equilibrio y estabilidad espiritual. El niño, por naturaleza, vive en un mundo aparte, casi restringido a los juegos infantiles, lo que le supone mostrarse inerme ante ciertos espíritus perversos que podrían aprovechar su fragilidad e inocencia para ejercer un asedio psíquico y mental sobre el mismo.

Desarrollar una mediumnidad supone ponerse en estrecha relación magnética, mental y moral con los más diversos seres espirituales, y el frágil organismo infantil puede sufrir los efectos de una aproximación espiritual negativa, pues no olvidemos que la glándula hipófisis y todo el sistema nervioso en general, tienen bastante que ver con la presencia de esta facultad psíquica.

Una forma muy eficaz de proteger a estos médiums incipientes, de los posibles riesgos que supone su ejercicio debido a la clase de seres espirituales con quienes se trata, es orando por ellos, dándoles la debida formación moral y mediúmnica, y ayudándolos mediante “pases magnéticos” aplicados por personas responsables y debidamente preparadas en cuanto a las nociones doctrinarias y filosóficas que el Espiritismo aporta para su comprensión.

- Jose Luis Martín-

Se la encuentra en los niños y en los viejos, en los hombres y en las mujeres, cualquiera que sea su temperamento,el estado de salud y el grado de desarrollo intelectual y moral”.
-El Libro de los Médiums

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" Hijos, no os olvideis de orar siempre.
La oración posibilita al ser humano aclarar sus propios sentimientos. Quien se habitúa a orar no se entrega al desespero y a la revuelta. La oración jamás es un monólogo. Por el recogimiento íntimo en la oración, la criatura conversa con el Mundo espiritual, que no la deja sin respuesta"

- Bezerra de Menezes-

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 CÓDIGO PENAL DE LAS VIDAS FUTURAS

Primera parte. 

.....El espiritismo no viene pues, con su autoridad privada, a formular un código de fantasía; su ley por lo que toca al porvenir del alma, deducida de las observaciones tomadas en el hecho, puede resumirse en los puntos siguientes. 

1) El alma o espíritu sufre en la vida espiritual la consecuencia de todas las imperfecciones de que se nos ha despojado durante la vida corporal. Su estado dichoso o desgraciado es inherente al grado de depuración o de sus imperfecciones. 

2) La dicha perfecta es inherente a la perfección, esto es, a la depuración completa del Espíritu. Toda imperfección es a la vez una causa de sufrimiento y de goce, de la misma manera que toda cualidad adquirida es una causa de goce y atenuación de los sufrimientos. 

3) " No hay una sola imperfección del alma que no lleve consigo sus consecuencias molestas e inevitables, y ni una sola buena cualidad que no sea origen de goce" 
La suma de penas, es de este modo, proporcional a la suma de imperfecciones, de la misma manera que la suma de goces está en razón de la suma de buenas cualidades. 
El alma que tiene, por ejemplo, diez imperfecciones sufre más que la que no tiene sino tres o cuatro; cuando de estas diez imperfecciones no le queda más que la cuarta parte o la mitad, sufrirá menos, y cuando no le quede ninguna, no sufrirá ya, y será enteramente dichosa. Así sucede en la tierra con aquel que, teniendo muchas enfermedades, sufre más que el que no tiene más que una o que no tiene ninguna. Por la misma razón el alma que posee diez cualidades tiene más goces que la que posee menos. 

4) En virtud de la ley de progreso, teniendo el alma la posibilidad de adquirir el bien que le falta y de deshacerse de lo que tiene malo, según sus esfuerzos y voluntad, se desprende que el porvenir no esta cerrado a ninguna criatura. 
Dios no repudia a ninguno de sus hijos, recibiéndolos en su seno, a medida que alcanza la perfección, dejando así a cada uno el mérito de sus obras. 

5) El sufrimiento, siendo indispensable a la imperfección, como el goce a la perfección, el alma lleva con sigo misma su propio castigo en todas partes donde se encuentre; no hay necesidad para esto de un lugar circunscripto. Donde hay almas que sufren, está el infierno, así como en el cielo está en todas partes donde hay almas dichosas. 

6) El bien y el mal que se hacen son producto de las buenas y malas cualidades que se poseen. No hacer el bien, cuando se esta en disposición de hacerlo, es resultado de una imperfección. Si toda imperfección es una causa de sufrimiento, el espíritu debe sufrir, no solo por todo el mal que ha hecho, sino que también por todo el bien que pudo hacer y no hizo durante su vida terrestre. 

7) El espíritu sufre por el mismo mal que hizo, de modo que, estando su atención incesantamente dirigida sobre las consecuencias de este mal, comprende mejor los inconvenientes y es excitado a corregirse de ella. 

8) Siendo infinita la justicia de Dios, lleva una cuenta rigurosa del bien y del mal; sino hay una sola mala acción, un solo mal pensamiento que no tenga sus consecuencias fatales, no hay una sola acción, un solo movimiento bueno del alma, el más ligero mérito, en una palabra, que sea perdido, aún en los más perversos, porque constituye un principio de progreso. 

9) Toda falta cometida, todo mal realizado es una deuda que se ha contraído y que debe ser pagada; si no lo es en una existencia, lo será en la seguiente o siguientes, porque todas las existencias son solidarias las unas de las otras. Aquel que ha pagado en la existencia presente, no tendrá que pagar por segunda vez. 

10) El espíritu sufre la pena de sus imperfecciones, ora en el mundo espiritual, ora en el mundo corporal. Cuántas miserias, cuántas vicisitudes, sufre en la vida corporal, son consecuencias de nuestras imperfecciones, o expiaciones de faltas cometidas, ya sea en la existencia presente, ya sea en las precedente. 
Por la naturaleza de los sufrimientos y de las vicisitudes que se pasan en la vida corporal, se puede juzgar la naturaleza de la falta cometida en una precedente existencia, y de las imperfecciones que son causa de ellas. 

11) la expiación varía según la naturaleza y gravedad de la falta; así es que la misma falta puede dar lugar a expiaciones diferentes, según las circunstancias atenuantes o agravantes conque se cometió. 

12) No hay ninguna regla absoluta y uniforme en cuanto a la naturaleza y duración del castigo, y toda acción buena su recompensa, según su valor. 

13) La duración del castigo esta subordinada a la mejora del Espíritu culpable. No se pronuncia contra él ninguna condena por tiempo determinado, lo que Dios exige para poner termino a los sufrimientos, es una mejora seria, efectiva, y una vuelta sincera al bien. 
De este modo el espíritu es siempre árbitro de su propia suerte; puede prolongar sus sufrimientos por su persistencia en el mal, endulzarlo o abreviarlos por sus esfuerzos en hacer el bien. 
Una condena por un tiempo indeterminado tendría dos inconvenientes: el de seguir castigando al espìritu que mejoró, o cesar cuando éste persevera todavía en el mal. Dios, que es justo, castiga el mal mientras existe; cesa de castigar cuando el mal no existe; o, si se quiere, siendo el mal moral por si mismo una causa de sufrimiento, éste dura tan largo tiempo como el mal subsiste; su intensidad disminuye a medida que el mal se debilita. 

14) Estando subordinada la duración del castigo a la mejora, resulta de ésto que el espíritu culpable que no se mejorará nunca, sufrirá siempre, y que para él, la pena sería eterna. 

15) Una condición inherente a la inferioridad de los espíritus, es la de no ver el término de su situación y creer que sufrirán siempre. Para ellos es un castigo que les parece debe ser eterno. 

16) El arrepentimiento, es el primer paso hacia la mejora, pero no es suficiente, es necesaria la expiación y reparación. Arrepentimiento, expiación y reparación son las tres condiciones necesarias para borrar las huellas de una faltas y sus consecuencias. 
El arrepentimiento endulza los dolores de la expiación, puesto que da la esperanza y prepara los caminos de la rehabilitación, pero sólo la reparación puede anular el efecto destruyendo la causa; el perdón es una gracia y no una anulación. 

17) El arrepentimiento puede tener lugar en todas partes y en cualquier tiempo; si es tardío, el culpable sufre mucho más tiempo. 
Consiste la expiación en los sufrimientos físicos y morales, que son consecuencias de las faltas cometidas , sea en esta vida, o después de la muerte en la vida espiritual, sea en una nueva existencia corporal hasta que queden borradas las huellas de las faltas. 
La reparación consiste en hacer bien a aquel a quien se hizo daño. Aquel que no repare en esta vida las faltas cometidas, por impotencia o falta de voluntad en una existencia ulterior, se hallará en contacto con las misma personas a quienes habrá perjudicado y en condiciones escogidas por él mismo, que le faciliten probarles la buena voluntad de hacerles tanto bien como mal les había hecho antes. 
Todas las faltas no ocasionan siempre un perjuicio directo y efectivo; en este caso, la reparación se verifica haciendo aquello que debía hacerse y no se ha hecho, cumpliendo los deberes descuidados o desconocidos, las misiones en que se ha faltado; practicando el bien en contra del mal hecho anteriormente, esto es, siendo humildes, si ante era orgulloso, dulce si era duro, caritativo si era egoísta, benévolo si era malévolo, laborioso si era perezoso, útil si era inútil, sobrio si era disoluto, de buen ejemplo si lo daba malo, etc. 
Así es como el espíritu progresa, aprovechando su pasado.

- A. Kardec-

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                                                  EN LO INVISIBLE


El mundo de los fluidos, más que otro alguno, está sometido a las leyes de la atracción. Por la voluntad atraemos hacia nosotros fuerzas buenas o malas, en armonía con nuestras ideas y nuestros sentimientos. Puede hacerse de ella un uso terrible, pero el que se sirve del poder magnético para el mal, tarde o temprano lo verá revolverse contra él.
La influencia perniciosa ejercida sobre los demás bajo la forma de sortilegios, mal de ojo, maleficios, vuelve fatalmente hacia aquel que la ha generado.
En hipnotismo como en magnetismo, si el operador no tiene un carácter recto, si sus intenciones no son puras, la experimentación será peligrosa tanto para él como para el sujeto.
No entréis, pues, en este terreno sin caridad y sin pureza de corazón.
No pongáis jamás en movimiento las fuerzas magnéticas sin acompañarlas de ferviente oración y de un pensamiento de amor sincero hacia nuestros semejantes.
De esta manera pondréis vuestros fluidos en armonía con el dinamismo divino, y su acción será más eficaz y más profunda.
Por el magnetismo elevado, el de los grandes terapeutas y de los iniciados, el pensamiento se ilumina; bajo la influencia de lo alto, los nobles sentimientos se exaltan; nos sentimos penetrados de una sensación de calma, de fuerza, de serenidad; el alma siente desvanecerse poco a poco todas las pequeñeces del yo humano y reaparecer, las cualidades superiores de su naturaleza.
Al mismo tiempo que aprende la abnegación en favor del bien y de la salvación de los demás,
siente despertarse en ella poderes desconocidos...
¡Que el magnetismo del bien se desarrolle en la Tierra por las aspiraciones generosas y la elevación de las almas! Acordémonos de que toda idea contiene en germen su realización,...
y sepamos comunicar a nuestras vibraciones fluídicas la radiación de altos y nobles pensamientos....¡Que una poderosa corriente ligue entre sí a las almas terrenas y las una a sus hermanas mayores del espacio! Entonces, las malas influencias, que retardan la marcha y el progreso de la Humanidad, se desvanecerán bajo las radiaciones del espíritu de sacrificio y de amor.
León Denis 


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