martes, 2 de mayo de 2017

Ante el rugido de la tormenta



Contenido de este blog en este día:

- Ante el rugido de la tormenta
- Mundos Transitorios
- ¡¡ Serenidad !!
- Dinero e infelicidad
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    Ante el rugido de la tormenta. 

            El estruendo del carro beligerante de la guerra se hace oír en todas partes, acompañado por las amenazas de destrucción en masa: de las criaturas humanas, de los animales, de la Naturaleza... El ser humano, que desvaría, emite sus estertores agónicos en las convulsiones de la agresividad.

           Semidiós, que se hizo a sí mismo, a través de la arrogancia y del narcisismo perverso, ahora se levanta, soberbio con la clava de la destrucción erguida, exhibiéndola y amenazando con deferir su golpes sobre la sociedad debilitada por el miedo o desvariada por la irresponsabilidad. Las nubes borrascosas, que se vienen acumulando en los cielos plúmbeos, anuncian la llegada de la tormenta, que pronto se abatirá despiadada. 

            Constituida por fuerzas indómitas, anuncia la presencia de una catástrofe jamás vista con antelación y de consecuencias imprevisibles. Las supermáquinas, irónicamente denominadas inteligentes, pero destituidas de sentimientos de compasión y de misericordia, están preparadas para la interminable matanza. Los nuevos dioses Marte, luego blandirán sus armas que dispararán los rayos mortíferos para que la calamidad se consuma. 

             Poco después, sobre los despojos de las ciudades transformadas en ruinas y, sobre esos mismos escombros aún en combustión, los vencedores se presentarán triunfantes. Pero, en vez de ostentar los laureles en forma de una corona de gloria, serán marcados con un hierro candente, tal como ocurrió con el Caín bíblico y mitológico, para que nadie los extermine, oyendo, al mismo tiempo, la terrible interrogación: ¿Qué hicisteis de vuestros hermanos? 



            La ley de destrucción, inserta en la Naturaleza, pertenece a la Vida, para que todo se renueve en estructuras más perfectas y más complejas. Pero, la guerra es el resultado del primitivismo animal que predomina en la naturaleza humana. Cual salvajes, con ansias de arbitraria dominación, no pocos individuos se enfrentan a otros, confiando en la supremacía de la fuerza de la que se creen poseedores dándo curso a su delirio. La locura del poder que los ensandece, los impele a la carnicería de otras vidas, contando con el triunfo, que siempre es de efímera duración, porque la muerte los aguarda y también los arrebata inexorablemente. 

             Quieran o no, ellos serán transferidos para Más Allá del Túmulo y su memoria permanecerá odiada, envuelta en amargura y dolor....Y retornarán después, al carro orgánico, encarcelados en celdas sin paredes, experimentando vigorosas expiaciones pungentes e inenarrables, que soportarán en largos períodos de inevitable reparación. La Ley Soberana del Universo es la del amor, aquella que integra todo y a todos en la armonía cósmica, exaltando la gloria de la Creación. Esa misma legislación dispone de dispositivos apropiados para administrar todos los acontecimientos perturbadores e imposiciones desconcertantes, sin la interferencia humana, normalmente de efectos dañinos... 
              Porque, inmaduro y precipitado, ese ser se cree predestinado a reescribir la historia de la Humanidad, y cae en el crimen, actuando con crueldad, cuando la Divinidad dispone de mecanismos edificantes para la corrección de todos los desvíos, sin incurrir en los mismos delitos. La guerra confirma el estado de primitivismo, en el cual, se encuentra aún una expresiva parte de la sociedad.... 

              Vendrá la paz, sí, sin duda, después de la tragedia de los odiosos combates que el ser humano engendra para su propia desdicha. Mantente en paz, piensa y actúa con paz. La convulsión colectiva resulta del trastorno individual. Tu voz, tus actos y tu pensamiento constituyen una fuerza poderosa, que no siempre sabes utilizar. Presérvalos al servicio de tu paz y de la paz de todos. Sé afable, pero sin adulación; dócil, sin servilismo; bueno, sin actitudes afectadas, generando simpatía, ternura y amor a tu alrededor, donde quiera que te encuentres. 

                 Lo que hagas se convertirá en valiosa contribución para el conjunto social, que siempre depende del individuo. Por tanto, ante el rugido de la tempestad, resguárdate en el amor de Nuestro Padre, ama y ora, transformándote en un polo de referencia para la armonía general. 

Por el Espíritu Joanna de Angelis 


(Página psicografiada por el médium Divaldo Pereira Franco, en la sesión de la noche de 17 de marzo de 2003, en el Centro Espirita Camino de Redención, en Salvador, Bahía) ANUARIO ESPIRITA. 2004.


Mi Comentario al respecto:  Ya han pasado algo más de trece años entre esta psicografía y las fechas actuales. Si entonces ya nos avisaban del rugido de la tormenta, ahora ya es  urgente. Entonces se avisaba de una tormenta por los truenos y relámpagos que se veían llegar;  ahora ya está comenzando a chispear y a levantar tornados. Tenemos por delante un cambio de ciclo planetario que se nos avisa no ya próximo, sino inminente, desde hace algún tiempo. Sabemos que las potencias terrestres están beligerantes y poseen  un potencial nuclear como para arrasar varias veces todo el planeta. Jamás ha estado nuestro planeta, globalmente  tan amenazado como ahora lo está.  Confiemos en que la misericordia Divina siga poniendo su mano y no permita que sobrepasen los límites que les puedan ser permitidos a estos enemigos de la Paz, para que la Tierra sobreviva a este horror por el que, seguramente,  tendremos que pasar todos; el problema no es el morir, pues sabemos que seguiremos estando llamados a renacer y además en un mundo mucho mejor que este que tenemos ahora, aunque todo estará por hacerse y reconstruirse. Por eso, mayor problema ( y sobre todo mayor trabajo),  tendrán seguramente los que sobrevivan a esta "tormenta", pues a ellos les tocará recomenzar y progresar en esa nueva Humanidad que sea el cimiento y la base de las nuevas generaciones humanas durante el periodo que se avecina.
  Cuando después de los truenos anunciadores de una tormenta, notamos  el viento y el comienzo de la lluvia, sacamos los paraguas y nos resguardamos. Pues el paraguas y el resguardo ante esta anunciada tormenta planetaria que ya tenemos tan próxima, sin duda que debe ser la oración y el amor al prójimo puesto en acción, con la confianza total en el Amor Divino que nunca nos faltará a pesar de la oscuridad de esta tormenta que ahora comienza a alcanzarnos.
    Me gustaría, no obstante, estar exagerando y que esto no fuese cierto, pero cuando cada día oigo las noticias y veo el talante belicoso de Estados Unidos, Corea del Norte, Rusia, China, etc, por solo el ansia de demostrar su poder sobre todos los demás,  sin olvidar la lacra del terrorismo internacional que nos asola desde hace ya muchos años, la desconcertante agresividad que se observa a diario en medio de las sociedades, las familias y los pueblos.... creo que estas son las primeras gotas del chaparrón que se nos viene encima, aunque por otra parte, posiblemente sea esta tormenta  muy necesaria para que este mundo nuestro tenga que renacer de sus cenizas, como el Ave Fenix, y que por fin formemos parte de  ese mundo de Regeneración que pedimos en el Padre Nuestro cada vez de nos dirigimos a Dios  con esta oración que nos enseñó Jesús de Nazaret.
- Jose Luis Martín-

Comentarios al respecto en la prensa, por parte del Papa:


El papa Francisco alerta de que tensiones entre Washington y Pyongyang podrían conducir a una guerra nuclear que acabará con una ‘buena parte de la humanidad’.
“Una guerra nuclear destruiría a una buena parte de la humanidad, de la cultura. No creo que hoy en día la humanidad lo pueda soportar”, advirtió el sábado el sumo pontífice en declaraciones realizadas desde el avión papal que lo condujo a Roma (capital italiana), tras su paso por Egipto.
Además de afirmar que la situación en la península coreana “parece que se está calentando mucho”, el papa afirmó que el mundo corre el riesgo de una guerra devastadora por la escalada de tensiones.
Una guerra nuclear destruiría a una buena parte de la humanidad, de la cultura. No creo que hoy en día la humanidad lo pueda soportar”, dijo el papa Francisco.
Por lo tanto, llamó a las partes a utilizar la vía diplomática y los intermediarios de terceros países, como Noruega, para impedir el estallido de un conflicto militar y sus catastróficas consecuencias.
El papa también pidió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asumir un papel de liderazgo en la escalada de tensiones entre EE.UU. y Corea del Norte, ya que su liderazgo en la diplomacia mundial se ha vuelto “demasiado reducido”, añadió.



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           Mundos transitorios 

234. ¿Existen, como se ha afirmado, mundos que sirven a los Espíritus errantes como estaciones y lugares de descanso? 

- Sí, mundos hay dedicados en particular a los Seres errantes y en los cuales pueden éstos residir en forma temporaria; especie de vivacs o campamentos donde puedan reposar en una prolongada erraticidad, período este que es siempre un tanto penoso. Se trata de situaciones intermedias entre los otros mundos, graduadas conforme a la naturaleza de los Espíritus que pueden ir allí, y éstos disfrutan en esos lugares de un bienestar más o menos intenso. 
234 a. Los Espíritus que en esos mundos habitan ¿pueden dejarlos a voluntad? 
- En efecto, los Espíritus que se encuentran en tales globos pueden marcharse para ir a donde deban. Imaginadlos como aves de paso que descienden en una isla, a la espera de recobrar sus fuerzas y reanudas la marcha hacia su destino.El Libro de los Espíritus 158 

235. ¿Progresan los Espíritus durante esas estaciones en mundos transitorios? 

- Por cierto que sí. Los que de esta manera se reúnen lo hacen con el propósito de instruirse y poder, con más facilidad, obtener permiso para ir a lugares mejores, llegando a la posición que alcanzan los elegidos. 
236. Los mundos transitorios ¿están perpetuamente, por su especial naturaleza, dedicados a los Espíritus errantes? 

- No, su situación es sólo temporaria. 
236 a. ¿Son ellos habitados al mismo tiempo por seres corporales? 
- No, puesto que es estéril su superficie. Los que allí residen no tienen necesidad de nada. 
236 b. Esa esterilidad ¿es permanente y deriva de su naturaleza especial? 
- No, son estériles en forma transitoria. 
236 c. Dichos mundos ¿deben entonces hallarse desprovistos de bellezas naturales? 
- La Naturaleza se traduce en las bellezas de la inmensidad, que no son menos admirables que lo que llamáis vosotros bellezas naturales. 
236 d. Puesto que el estado de tales mundos es transitorio, nuestra Tierra ¿se contará algún día entre ellos? 
-Ya lo fue. 
236 e. ¿En qué época? 
- Durante su formación.* 
Nada en la Naturaleza es inútil. Cada cosa tiene su fina-lidad y su destino. Nada está vacío, sino todo habitado, y la vida se encuentra por doquier. Así, durante la larga secuela de siglos que transcurrieron antes de la aparición del hombre en la Tierra, en el curso de esos lentos períodos de transición atesti-guados por las capas geológicas, incluso antes de la formación de los primeros seres orgánicos, sobre aquella masa informe, en ese árido caso en que los elementos se hallaban confundidos, la vida no estaba ausente. Seres que no tenían ni nuestras necesidades ni nuestras sensaciones físicas encontraban aquí un refugio. Dios ha querido que, aun en ese imperfecto estado, sirviera ella para algo. ¿Quién se atrevería a decir, pues, que entre esos miles de millones de mundos que en la inmensidad circulan, uno solo, uno de los más pequeños, perdido entre la multitud de ellos, tuviese el privilegio exclusivo de estar poblado? ¿Cuál sería en tal caso la utilidad de los demás? ¿Sólo los habría hecho Dios para que recrearan nuestra vista? Suposición absurda, incompatible con la sabiduría que de todas sus obras dimana, e inadmisible si se piensa en todos aquellos mundos que no podemos percibir. Nadie negará que hay en esta idea de los mundos todavía inadecuados para la vida material, y sin embargo poblados por seres vivientes que se adaptan a ese medio, algo de grande y de sublime, donde se encuentra quizá la solución de más de un problema. 
EL LIBRO DE LOS ESPIRITUS
ALLAN KARDEC


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"El pensamiento espírita se manifiesta excelente para mitigar la emoción y el dolor de las separaciones, producir la resignación y la 
aquiescencia y despojar de su aguijón al duelo, reconciliando al ser humano con la muerte". 

LEÓN DENIS 


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                                        ¡¡ SERENIDAD !! 

La serenidad verdadera nace de la limpieza profunda de la conciencia, de los residuos karmicos y quien se encarga de eso es el tiempo precioso que empleamos en el ejercicio del amor. 

Cristo es el más alto patrón de mansedumbre. Él, cuando paso por la Tierra, demostró la más perfecta tranquilidad imperturbable, en todo lo que pensaba, hablaba y hacía. 

Su majestuosa mente estaba siempre en plena concordancia con la mente divina. Y para que la humanidad no se quedase huérfana, después de su partida para los altiplanos de la Vida Mayor, Él inspiró a sus discípulos para estructurar un esquema de reglas, en la urdidura de Su saber, que ni el tiempo consigue alterar. 

Todo espíritu que adquiere la dulzura permanente, en sus pensamientos, en sus palabras y en su modo de ser, ya comenzó a entrar en la senda de la paz de conciencia, disfrutando, así de una envidiable salud de todos sus cuerpos. 

Cuando vuestras manos estén ocupadas en el trabajo, pensad igualmente en la serenidad y sentiréis una luz benéfica en el corazón. 

Usad ese recurso durante la alimentación o cuando estéis conversando con alguien o, aun, durante ejercicios respiratorios. 

La serenidad es alimentada por los deberes cumplidos, en aquellos que no huyen de las normas del buen sentido, ni se desvían de las reglas áureas de la comprensión. Todos nosotros encarnados y desencarnados, buscamos salud. 

La armonía nos fascina y nos lleva a creer en la felicidad, sin embargo, la salud verdadera no puede subsistir sin el amor permanente en el corazón. 

Es de entendimiento elevado que abramos los brazos para el infinito Bien y que lo asimilemos en el corazón, porque en cualquier desvió que caigamos, fuera de las leyes naturales, responderemos por la falta de vigilancia y sufriremos las consecuencias. 

Podemos hacer una ruda comparación: si un vehículo fue hecho para funcionar con gasolina y colocamos lodo en su depósito de combustible, se paralizará todo su mecanismo y dejará de ser útil en nuestros trabajos. Pues bien, los cuerpos que sirven al espíritu inmortal fueron todos estructurados para una línea de armonía, en el sentido de servirse del amor como combustible. 

Todas las veces que cambiamos para el lodo del odio, de la envidia, de los celos, del egoísmo, de la duda, de la maledicencia y del orgullo, de la prepotencia y de la pereza, paralizamos o damnificamos esos cuerpos y sufrimos el atraso de nuestra evolución y perdemos la serenidad. 

Si queréis alcanzar esa serenidad, conviene no discutir con el ignorante. Hablad con él con las palabras del ejemplo, sin querer imponer vuestras ideas. Respetad los ideales de los compañeros, manteniéndoos firmes en aquello que escogisteis. 

No tengáis prisa en difundir la verdad, pues ella, por si sola, se irradia. Verdad es verdad, nadie consigue apagarla. Es como un sol de Dios, ayudando en los caminos de las almas, queramos o no. 

No anunciéis el bien que hicisteis a los hermanos de jornada, porque recibís mucho más de lo que dais. 

Sed simples como las palomas y prudentes como las serpientes. Jamás debéis querer intercambiar virtudes. Nunca debéis exigir por lo que hacéis a los semejantes: ayudadlos por amor, que ese amor os garantizará la verdadera paz en el corazón. 

Vuestra tranquilidad imperturbable surge de variados puntos de vuestra conducta. Es cierto que ella es hija del amor, sin embargo, ese amor, para ser reconocido en la Tierra, se divide al infinito con nombres diversos, para obrar en los sentimientos de las criaturas. 

Nuevamente os decimos que debéis pensar, hablar y vivir, en el clima de serenidad, tanto como esté a vuestro alcance y veréis como es bueno esforzarse para ser feliz. 

Por el espíritu Miramez 
João Nunes Maia 
Extraído del libro “Salud” 
Traducido por R. Bertolinni

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DINERO E INFELICIDAD
Jorge Hessen

Sigmund Freud defendía la tesis de que todo hombre es instigado por la búsqueda de la felicidad, con todo esa procura suena como ilusoria en el mundo real, porque la persona tiene experiencias de fracasos y desencantos y lo máximo que puede alcanzar es una “felicidad” ilusoria. Contrastando, sin embargo, con la tesis freudiana, un grupo de consultores de la Spectrem Group entrevistó a 1200 personas, interrogándolas sobre el nivel de la felicidad en relación al trabajo, casamiento, hobbies, dinero entre otros temas. (1) ¿Sin embargo, será que el dinero compra la felicidad? En la antigüedad se examinaba la felicidad bajo el punto de vista filosófico. Aristoteles afirmaba que la felicidad estaba relacionada con el equilibrio y harmonía advenidos de la práctica del altruismo. Por otro lado, Epicuro afianzaba que felicidad seria el reflejo de satisfacción de los deseos carnales. Lao Tsé decía que la felicidad podría ser alcanzada teniendo como fuente la naturaleza. Sin embargo, Confucio acreditaba en la felicidad como resultado de la harmonía entre las personas. Para Sócrates e
ra impracticable ser feliz para alguien que actuase contra sus propias convicciones.
“Conócete a ti mismo”, pronunciaba Sócrates, certificando que quien controla los instintos extingue las cosas superfluas, le basta a sí mismo, dependiendo exclusivamente de su razón para que alcance la felicidad. De esta percepción de conciencia intima, el maestro Platón y Xenofonte profundizaba su concepción de felicidad, que no podía venir de los bienes exteriores (dinero, por ejemplo) y del cuerpo carnal, más si solamente del alma, porque esta es la esencia del hombre.
Es absolutamente lógico que necesitemos del dinero para vivir. Nuestra vida material está sujeta al dinero, por tanto necesitamos de recursos financieros para dignificar nuestra vida. en verdad, el dinero es neutro – ni es bueno, ni es malo en sí. Utilizado para la caridad, el dinero es instrumento sublime. Sin embargo, codiciado, o si de el hiciéramos mal uso, es instrumento para la INFELICIDAD. Sin altruismo de desprendimiento, “la fe se resume a la adoración sin provecho, la esperanza no pasa de flor incapaz de fructificación y la propia caridad se circunscribe a un juego de palabras brillantes, en torno de la cual, los desnudos y los hambrientos, los necesitados y los enfermos acostumbran parecer, pronunciando maldiciones.” (2)
En la parábola de los talentos, Jesús expone que el lucro, lejos de ser malo, es el trabajo objetivo e inversión. Al mismo tiempo, nos enseña que lo que se gana debe ser usado para los propósitos del bien. En la metáfora, la condenación cae sobre el hombre que no aprovecha su oportunidad – el dinero es para usarlo, no para esconder o guardar. Es como la sangre que precisa circular en el organismo social. Si queda estancado, provoca la “trombosis” en la sociedad.
El espíritu Emmanuel explica que el dinero “se hace dinamo del trabajo y de la beneficencia. En la base del dinero es donde se hacen los aviones y los rascacielos, no en tanto, es igualmente con el que se consigue la receta para el enfermo desamparado o la taza de leche para el niño indefenso. "(3) Ahora, el intercambio de dinero para comprar alimentos para nutrir a las víctimas de la escasez o “permutándolo por el frasco del remedio para aliviar al enfermo tumbado en las cunas de nadie, reconoceremos que el dinero también es de Dios.“(4)
Aunque no sea fundamentalmente la matriz de la alegría o de la felicidad, reconocemos que el dinero puede ser medicamento para el enfermo, comida para los desamparados, el techo para los desabrigados relegados al frio de la noche, el socorro silencioso para el peregrino sin hogar. “No nos olvidemos de que Jesús bendijo el dinero de la viuda, el tesoro público del templo y, empleando el dinero para el bien, convirtámoslo en colaborador del Cielo en todas las situaciones y dificultades de la Tierra. “(5)
Jamás pronunciemos que el dinero es instrumento del mal, muy por el contrario, el dinero es sudor convertido en dólar. Es urgente que le apliquemos en empleos nobles, recordando que la moneda en el bien hace prodigios de amor. Sin embargo, vale reflexionar en el precepto de Pablo: “teniendo sustento y con lo que cubrirnos, estemos, con eso, contentos”. (6) Esa lección debe ser siempre ponderada cuando nos faltan recursos financieros. La circulación de dinero es una condición importante para que la prosperidad aparezca. Sin embargo, raros son los individuos que mantienen una relación equilibrada con el dinero, sin traumas, sin culpas, sin excesos de cualquier naturaleza.
El dinero y la avaricia no se deberían mezclar, pues los avarientos no les gustan “meter la mano en el bolso” y casi siempre, dejan de colaborar, financieramente, con las obras sociales. Hay muchos compañeros espiritas, activos participantes en los trabajos de las innumerables Instituciones doctrinarias, esparcidas por Brasil, que cambian de asunto, después del apelo, que les son dirigidos, cuando este sea en la emisión de un cheque o en la entrega de algunas cédulas para socorrer a los necesitados.
Tales cofrades se esclavizan en la vocación de la mezquindad impenitente, recogen el oro del mundo para erigir con él el túmulo suntuoso en el que se les sepulta l esperanza y reciben la bendición del amor para transformarla en esposas que los encarcelan, algunas veces, en el purgatorio del sufrimiento.
El dinero “en las garras de la mezquindad es metal oxidado, suscitando la penuria, más invertido en el servicio de Jesús puede convertirse en promisora sementera de paz y felicidad.”(7) Entretanto, infelizmente hay cristianos presentando claras señales de una vida confortable, comportándose como si no tuviesen la mínima condición de ayudar al prójimo a través de la donación de lo superfluo de monedas que abarrotan sus cuentas bancarias. En este caso, el dinero establece vínculos profundos con la propia INFELICIDAD.
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